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martes, 29 de marzo de 2011










Rota la inocencia

¿Qué es esto? ¿Por qué?
¿Acaso es éste el amor?

La niña triste llora.
Mucha gente a su alrededor
jugando con la nieve, haciendo bolas.
y ella se sienta en el frío suelo
a solas con su soledad.

El sol brilla, brilla con fuerza
pero no consigue derretir la nieve,
ni el sufrimiento, la impotencia, los recuerdos.
La chiquilla, entre sollozos apagados,
da rienda suelta a su aflicción.

le gustaba jugar con él,
era divertido le hacía reír,
le besaba en los labios,
le tocaba sus incipientes pechos.

No sabía que los hombres buscan algo más,
la perversidad da rienda suelta a una pasión desenfrenada.
En su mente infantil, pululaban sueños libres de maldad,
creía que en toda esa simplicidad se basaba el amor.

Una fatídica noche invernal, a solas los dos,
en una hermosa habitación.
La niña no tuvo el valor de gritar de dolor,
de escapar, desnuda, en la fría nieve.
¡Para huir de su violador!



martes, 22 de marzo de 2011

Trovas al viento

Hoy la melancolía ha hecho mella en mi alma,
la vida no me llena, la muerte no me llama.
La cruel monotonía se afianza en mi panza,
yo, marioneta a expensas de su venganza.

Pulula sobre el viento
el canto de un ruiseñor.
En su melodiosos sonidos
se denotan la tristeza y la alegría;
sueños y quimeras, llantos y risas.

Ante todo consigue transmitir
una vida intensamente vivida,
algo que, aunque mañana
la envidiosa Parca le llame a su seno,
nadie nuca le podrá arrebatar.

El aprendiz de poeta y trovador de ésta canción,
su propia historia, prosigue su sino,
ajeno e indiferente a lo que los demás
de él mismo puedan opinar.


Y después

Cuando no me tengas cerca.
Búscame en.

La lluvia, siente me acariciar todo tu ser,
déjame resbalarme por toda tú.
La luna, desde allí velo tus sueños
y anhelo ser parte de ellos.

El sol, en sus rayos soy viajero solitario,
inyectando nuevas energías en tu cuerpo.
Las estrellas, son como luciérnagas brillantes,
que mantengo encendidas en tu caminar incierto.

Las pequeñas cosas que te rodean, que fueron nuestras,
pues todas ellas esconden algún bonito secreto.
Ese retoño nacido en otoño, nuestro mayor tesoro,
seguro que algo bueno de mi veras en él.

Y si no.
Simplemente.
Apágame y olvida.
Lo comprenderé.

martes, 15 de marzo de 2011

No me busques

En mi cuerpo fácil de manipular, corromper y en estado de descomposición
desde el primer momento que un espermatozoide se introduce
en un ovulo y comienza el desarrollo de la creación, 
formando el cigoto que dará origen del individuo, yo mismo.
Para el beneplácito de mis procreadores, a los que no puedo culpar de su ignorancia.

Yo mismo recreé posteriormente dicho proceso para procrear a mi propio vástago.
Cosa de la cual, a veces, me arrepiento por haberle traído a éste antro de mundo.
La cadena de eslabones de la que se nutre el inhumano y cruel capital y que nosotros
poco a poco vamos adhiriendo más y más carnaza para sus perversos planes insaciables.

Ajeno al infierno terrenal en el cual, por mi causa yo sería participe posteriormente,
él seguirá su camino y poco a poco irá comprendiendo que tal solo es un eslabón más...
Espero que no yerre, tropiece, caiga y cometa los mismos errores que cometí yo,
y consiga, a su manera, hacer realidad todas las metas que se vaya imponiendo a si mismo.

Que ciega, callada y sorda está la justicia en agitados tiempos que corren
Cuando el capital, empachado de poder, despliega sus largos y corruptos tentáculos,
secuaces sin escrúpulos, absorbiendo presidentes de gobierno, países, continentes.
Y orgullosamente, algunos de esos eslabones podridos, lo llama globalización.

jueves, 24 de febrero de 2011

Solo sé que

Fuiste tú, toda tú.
Pero no sabría, ahora mismo, cuando mi cuerpo y mente,
vagan en el entorno taciturno y árido
en el cual han recaído por tu ausencia,
que parte de ti fue la primera en la que se fijaron mis ojos.

Los tuyos tal vez.
Tu cintura esbelta y mágica de rosa rociera.
Tu pelo ondular al viento, emulando la madre tierra.
Esa aureola que te rodea llena de esencia de olores prohibidos.
La majestuosidad, seguridad y arrogancia en tu caminar.
La dulzura de tu voz, cual ruiseñor en primavera.
Ese conjunto de ti misma que te define como mujer.

O tal vez será. 
Que fueron mis sueños llenos de espejismos laberínticos
y pensamientos vedados, los que te encumbraron y dieron a luz.
Y esa primera vez al verte, fuera de mis fantasías,
convertida en un ser real al que poder sentir y enamorar.

¡Solo sé que fuiste tú, toda tú!

martes, 22 de febrero de 2011

Anoche soñé

Que éramos tres,
un radiante y puro amanecer,
y una nueva oportunidad.
¡Tal vez!

El viento me trae, entre jirones de cielo estrellado,
frases y sueños llenos de esperanza y paz;
tres siluetas se recortan en el horizonte, de fondo el mar,
dedos entrecruzados y candorosos unidos van.

ilusiones no natas esperando despertar,
ser liberadas de la cárcel donde habitan,
compañeras inseparables de la soledad y el silencio;
escalofríos de dolor y placer que vienen y van.

El ayer, cual paisaje borroso e inanimado,
colgado en una pared descolorida de mi alma quedó.
El presente no entiende mi autómata forma de actuar
y el futuro espera ansioso hacer esos sueños realidad.




¿Por qué?

Por mucho que los muertos
se afanen en correr y correr,
para esconderse en sus sueños
de hiel y miel.
Nosotros, mortales como ellos,
les alcanzaremos
y seguiremos su mismo sino.

En sus tristes y abstraídas miradas,
infinitos ¿por que?
Tiemblan mis labios marchitos
y ellos con su silencio
ya les han respondido.

Y es que el ¿por qué?
Al final del ¡todo!
Cuando la ¡nada!
Acuchille nuestro sino.

En esas entremedias.
A lo que denominamos.
¡Vida!
El ¿por qué?
¡Tanto sufrimiento y desatino!

domingo, 20 de febrero de 2011

Entresijos

Hacer el amor pagando
no es saber amar,
es como querer atrapar el mar
en un par de calcetines.

En un lugar y tiempo anónimos
dos miradas que se cruza llenas de deseo
y unos escalofríos placenteros recorren
en un frenesí autómata, sus cuerpos.

Pasión fundida a otra pasión,
fuego engarfiado a otro fuego,
dejándose llevar en un febril ritmo
donde se desnuda el morboso libido.

Sin reglas marcadas por la hipocresía,
trabas que intenta imponer la sin razón
de una sociedad decadente y putrefacta.
Lo vivido, grabado hasta en el alma.

¡Vivido queda!









sábado, 13 de noviembre de 2010

Brujilla encantadora

Entraste en mi vida por la ventana,
cual rayo de sol de la esperanza,
dejando ese olor a primavera
que a los sentidos embriaga

Al tu nacer.
El azul del mar Mediterráneo
quedó prendido en tu mirar.
Cuerpecito de niña mujer.
Alma de brujilla soñadora y encantadora.

Como un vendaval lleno de pasión
te colaste en mi corazón
y una catarata de sabia renovada
recorre con ímpetu por mis venas.

Una agitación ignota se clava en mi alma.
La dulzura se balancea en mis entrañas.
En una aurora boreal te diviso.
Te siento tan cerca y a la vez tan lejos.

domingo, 25 de julio de 2010

Sencillamente

Quise tenerte sin saber
que te estaba perdiendo.
Sencillamente
¡Queriendo tenerte!

Te tuve y te quise.
Sencillamente
¡Te quise!

Y ahora que ya no te tengo.
Quiero quererte sin tenerte.
Sencillamente
¡Queriéndote!

¡Te quiero por que sí!
Y es por que sí
¡Que yo te quiero!

¡Eternamente tú!

Y es que aguardar sediento de ti, sin reparar en tiempo alguno,
es como el cantar de los cantares recitado por un mudo;
un mudo loco, olvidadizo y descuidado,
que tira la piedra y esconde la mano.

Cuantas piedras habré lanzado a mi tejado, tú, mi jardín amado,
que sin flores, apático y seco de amor lo he dejado.
Plantar de nuevo, arco iris floreados con vigorosos tallos
quisiera yo, en tu corazón, tu alma y tus sueños quebrados.

Y es que una golondrina, tú, me dijo un día:
Si me amas, ámame por entero, sin reparo ni medida,
por que mientras haya un hilo de vida rebosante de amor,
tu nido será el mío lleno de sus noches y sus días.

El tiempo todo lo alcanza con sus continuas zancadas silenciosas y mudas,
sus garras se cerraron en mi garganta y me devuelve mi cosecha.
Si a los que se lamentan de sus errores sin darles remedio
se les llama necios, yo lo soy y no me siento orgulloso de ello.

Y es que sin tí se me ausenta la mente hacia ti, por ti y para ti;
el ciclo vital que me queda comienza a distraerse,
se esconde entre los agujeros del guijarro medio hueco que es mi testa
y entre sus recuerdos dormita, con pasajes hermosos de ti, mi estrella.

Sencillamente ¡Ella!

Me dijo el eco de su voz
que ella nunca más sería mía.
Su sentir, sus pensamientos, su aliento
y esos, sus besos de oro y miel.

Estoy en la eterna encrucijada,
cuando la duda despierta
para avivar la herida;
con la incertidumbre de ese mañana.

Borrosas nubes se precipitan
en el desfiladero del tiempo
y entre sus manos llevan ese mudo amor,
cómplice de la soledad y el silencio.

Me bastaba con tenerla en mi mente,
para no sentirla ausente,
Ahora ya no me sirven esas tretas
para retenerla cerca.

jueves, 3 de junio de 2010

Ayer

Se me escurrió mi alma entumecida
de entre,
mis dedos mustios y acartonados.
Al ver, en las pupilas de tus ojos,
dos gotas, del rocío de ellos enamoradas,
suicidándose ante su soledad;
resbalando por tus trémulas mejillas
huérfanas del candor de mi corazón.

No comprendí, abstraído
con la histérica mía desidia,
lo que ahora si entiendo.
Eran las últimas muestras de amor
que de tus ojos ante los míos manifestarías;
cual especie de llamar mi atención,
socorro, deseo cohibido y desazón.

El tiempo con su monótona apatía
sigue su eterno deambular sin pausa,
inmune, imperturbable e inalterable,
a nuestro fijo e inamovible destino
mofándose ante tanto miedo retenido.


Y éste marchito, tembloroso y cobarde
corazón, aprendiz de poeta;
atrapado en su mundo lleno
de melancolía, soledad y silencio,
llorará eternamente vuestra ausencia.

miércoles, 2 de junio de 2010

Soledad

Me siento perdido
en el abismo de la nada,
donde no alcanza la esperanza.

Hundido en las entrañas
de un cosmos silencioso y frío,
lleno de incertidumbres e interrogantes.

Como si en un espejo me mirase,
para descubrir,
que al otro lado no hay nadie.

Siendo éste mundo
una estación de transito
hacia ninguna parte.

Y es que ésta soledad mía egoísta y cruel,
me tiene atrapado entre las garras
de su dulce y cálida desnudez.

Vigilia

Voy a ver si aprovecho una chispa de alegría
para escribirte, en ésta mía oscuridad, una poesía.
Llena de utopías y sueños no natos,
aventuras del Capitán Trueno y del Jabato.

Las mil y una noches
pobladas de estrellas y de soles.
De amores y desamores,
juegos prohibidos, olores y sabores.

Mientras se balancean, traviesos y esquivos, los susurros;
en el columpio de la dicha y la pasión.
Como en un batir de alas de gaviotas
sobre un sembrado de olas de sazón.

Sigiloso el resplandor de la aurora se acerca,
se hará la luz de nuevo y con ella,
la cruel realidad me envolverá de lleno;
mientras yo presto, corro a mis adentros.

domingo, 30 de mayo de 2010

Osease, que se osea, que

Mientras vosotros dos y yo seguimos atrapados
en esa lejanía en la que habita el tiempo,
mi soledad y vuestra ausencia,
a hurtadillas y arropadas por la oscuridad
cuchichean anacronías que yo no entiendo.

O será más bien que yo ya no distingo
lo propio de lo ajeno y el pasado y presente,
entremezclados, acuchillan mis sentidos desbocados;
que sin rumbo, horizonte ni norte fijo,
vagan hacia un futuro incierto del cual nada espero.

Entonces en un destello de loca cordura me revelo,
pataleo, araño, grito, lloro y río, hasta muerdo;
pasando a ser aquél niño pleno de revoltosa inocencia
y la adrenalina corretea en disparatados saltos y vaivenes,
cual montaña rusa en desbocada huida y sin acierto.

Pero la realidad con sus afiladas garras me desgarra,
marcando sin piedad y con el fuego de su prepotencia
profundos surcos de su esencia, cual pinturas abstractas
en una piel llena de pliegues, arrugas y cráteres;
la de éste cansado, abatido e insensible cuerpo.

Amanece

Otro día roto
Por la ausencia de tus ojos.
El perfume de tu ser
rociado en mi lecho.
Los caracoles de tu pelo
acariciando mi pecho.
Y tu cuerpo de alabastro
descansando entre mis brazos.

La rutina me deshoja,
a mi mente alborota
y yo sigo caminando,
cual autómata enclaustrado,
en un mundo sin tu amor;
lleno de tus recuerdos
y dominado por tu ausencia.


lunes, 20 de abril de 2009

Los rayos de su vida

No sabe de donde viene ni a donde el destino le llevará.
Toda su vida rodeado de incertidumbres y miedos anidados.
Deseos no natos dormidos en las entrañas del tiempo.
Esperando toda una vida sentir su propio nacimiento.

Miles de arrugas surcan su rostro lleno de no menos frustraciones.
Tormentas y calmas que se suceden formando un explosivo cóctel.
Lleno de risas y llantos, penas y alegrías, flores y espinas.
Adrenalina que hierve en el interior de sus venas escarchadas.

Vaga en solitario por una mente que no entiende de trabas ni rejas.
Impuestas por una sociedad decadente, hipócrita y cínica.
Y le duele saberse parco entre tanta interrogantes.
Y las respuestas son solo utopías en el tiempo.
Y se tapa la boca con el prolongado silencio de la resignación.

Entre tanta oscuridad y silencio un rayo de esperanza y otro de luz.
Dan vida y sentido al cuerdo loco y al loco cuerdo.

Y a lo lejos escucha al viento susurrar.
¡No sueñes tu vida, vive tus sueños!

Desasosiegos

Cual luchador infatigable e inalterable
frente a los muros de la intolerancia,
la inocencia de la libertad extiende sus alas blancas
hacia las incertidumbres de los hombres,
esperando un ápice de comprensión y tolerancia de éstos.

Y es verdad que a veces se me ausenta la mente,
se fuga de este alocado y sin sentido caminar
hacia la inseguridad y sin sabores de la vida,
a los confines donde habita el alma.

Donde se cobijan la esperanza, la razón y la bondad,
ese mundo de ensueño por el cual el espíritu
lucha sin cesar para romper los barrotes que le unen
a ese egoísta y materialista cuerpo al que esta unido
en castigo divino desde el principio de los tiempos.

Ya vuelve de nuevo, por enésima ve, a sangrar la herida.
Ya saltan al aire miles de interrogantes para llenarlo todo.
Ya como tantas otras veces las respuestas son agrios silencios.
Ya en un autómata pausado pero inalterable estar, dejo de ser.
Ya me retraigo de nuevo en mí y me fundo con el silencio.

¡Madre!

¿Qué mata de muerte
sembraste en mi regazo, madre?

Que en mis entrañas sus raíces
se afianzan y retuercen,
mis tuétanos corroen y me marchitan;
en el mar de mi conciencia nada
y mi playa de blanca arena
llena de pisadas vacías y yermas.

Con la chispa de una vida
y el chispazo de mi suerte.

En lo más absurdo de mi ser
me escondí yo un día y al instante,
mi inconsciencia me sumergió
en un laberinto de dudas.

Más no sé como se cura la locura
de ésta tragicomedia que es la vida mía.
Que me ata y me desata.
Me engrandece y me envilece.
Me despierta y me adormece.
Entre etéreas y pausadas utopías.


sábado, 4 de abril de 2009

¡No! y mil veces ¡No!

¡No quiero!
Lágrimas que no merezco.
Flores sobre mi tumba.
Alabanzas ninguna y menos
las inocuas y sin fundamento.

Dejar de mí recuerdo mayor
que un soplo que lleva el viento.
La compasión y el perdón en mi errar
por éste -mundo infierno-.

Si por mi inconstancia infinita
y mi -vida indecisión- fui un -todo-
inexacto e imperfecto, lo siento.
Dentro de mis erráticas acciones
también hubo amor.

El equivocarse es humano
y yo nunca renuncié a ello.

Volver a nacer sería una perdida de tiempo
y la memoria una laberíntica encerrona,
impropia para un ser de tan bajas luces
y entendimiento.


¿Infundada inquietud?

Me asaltan sombras,
espíritus anónimos surcan el aire,
rodean mi cuerpo.

Siento angustia,
unas manos invisibles
me atenazan el cuello,
el aire me falta, me estremezco.

De un brusco tirón me despierto,

salgo de una pesadilla
y entr
o en el infierno.

La agonía surca mi rostro,
intento gritar, más no puedo.

¡He sido enterado!
¿Vivo o muerto?

Noto como mi alma
se desprende de mi cuerpo,
se junta con las otras
que invaden el silencio.

Mis párpados se cierran,
entro en el sueño eterno.

¿Primo, paria o paria y primo?

¡He ahí la cuestión!

Como en una cadena, despierto y en sueños.
Un rato, otro rato y de ellos tropecientos.
Luchas contra el tiempo.
No pienses, no sueñes, matan tus ilusiones.
No pidas ni tan siquiera tus derechos.

Sufre cabrón, rómpete los cuernos
y ayuda al capital a disfrutar con tu esfuerzo.
Tu espalda se va cargando de obligaciones,
vejaciones, intolerancia, compromisos.

¡Hay!
¡El dinero!

Corres, tropiezas, caes, te levantas.
La ansiedad, los nervios, el estrés.
Traga, digiere, jódete, adelante.

Y a cada golpe de reloj.
Gotas de sangre y sudor.
Derramadas.

Anteayeres

Hace ya tantos de ellos que me olvide del -todo-.
Continuamente penetraban legiones de bárbaros condicionantes
por cada una de mis frágiles y debilitadas neuronas,
hasta que imperceptible y pausadamente mi memoria
renunció inexorablemente a lo absurdo de cada "ser y estar".

Mientras mis autómatas dedos teclean, inconscientemente,
absurdas incoherencias en la antimateria del tiempo;
entre la luz del sol y la luna y las tinieblas de lo eterno,
se forman grandes masas de nimbos de un gris pálido,
en un inestable trasiego de imágenes atemporales,
donde se funden y confluyen amaneceres y ocasos
a una velocidad de vértigo.

Todo el surrealista paisaje no es más que
un puñado de anteayeres proscritos caídos,
cual hojas arrancadas del árbol del tejedor de los sueños,
en el agujero negro de lo inconcreto.





lunes, 30 de marzo de 2009

Anoche

Soñé

Que éramos dos almas fundidas en un solo aliento.
La cera y la llama de una misma vela.
El sol y la luna rodeados de estrellas.
La sal y la espuma de una misma ola.

Las vivencias de un mismo sueño.
El amanecer y el ocaso de un mismo día.
La oscuridad y la luz en su eterna vigilia
La vida y la muerte y un solo cuerpo.

Ahora despierto.
Siento que todo es mentira.

Hoy

He estado desmadejando la nada
de su ovillo de oscuridad, soledad y silencio;
y en el fondo de su ser
he encontrado un frágil, tierno y viejo corazón.

Me habla de sus noches eternas
donde, entre la vigilia y el sueño,
es bombardeada con excesivo ímpetu,
por imágenes grotescas de un mundo en decadencia.

En él, las reglas básicas que rigen el universo,
igualdad, libertad, fraternidad y mutuo respeto,
han sido sustituidas por las de un capital embrutecido,
regido por un poder ciego, corrupto y cruel.

Y miles de seres que en él cohabitan,
desde el principio de los tiempos,
son barridos, sin un ápice de conciencia,
por una raza de criaturas en desvarío.

domingo, 29 de marzo de 2009

Pido perdón

Que me perdonen si pueden
los que me rodean, que me perdonen.
La logia, que atropella, de la vida moderna
no me satisface, no comulgo en su iglesia.

Que me perdonen, si pueden, los que me quieren;
pero éste desvivir para morir a ciegas,
rompe la esperanza, me descentra.
Me veo arrollado por un río lleno de miserias.

Que me perdonen aquellos que por cualquier causa o motivo
sintiesen dolor e impotencia ante cualquier acción mía.
Que sepan que el arrepentimiento, por desgracia, no
puede dar macha atrás, ni liberar el acto, causa o pena.

Que me perdonen aquellos que con el perdón encuentren la paz,
sepan, que se, que es difícil perdonar con la cruz acuestas.
Esta vida es una noria en la que todos damos vueltas,
dichosos los que supieron bajarse tras las primeras.

Que me perdonen aquellos que, libre su conciencia,
se sientan capaces de lanzar la primera piedra.
Pero si yo no soy digno de ese perdón,
que la lancen sin miedo.
Ellos perdonados quedan.

¡Apático!

En cuanto me doy la vuelta e intento proseguir con mi soledad,
consumiendo los miles de cristales rotos que un día formaron mi vida;
para, cual rompecabezas lleno de agujeros negros, ensamblar.
Miro de reojo y. ¡Ahí estás tú! 
La perfecta, la inmutable; impasible ante mi dolor.
Esperando que mi ¿existencia? me arrastre hacia el desastre.

Has de esperar un poco más.
Ahora cuando a la vuelta de todo me encuentro me llama la curiosidad,
quiero saber si solo, en mi retiro, puedo también sentirme vivo.
Devorar el mundo sin miedo a volverme a equivocar
y con errores o sin ellos comerme lo que de vida me quede.

Tanta hipocresía y cinismo me aburren, dan asco, hacen vomitar.
Que esto, aquello, o lo otro están mal visto.
Por allí, allá, no es correcto andar ni pasar.
Con éste, ése o aquél no es bueno verse acompañar.
Para acabar maniatado e impedido gracias a los demás.

Y es que intentar ser uno mismo lo llaman locura.
Soñar despierto, ser un barco a la deriva en una tempestad.
Darle la espalda a éste laberíntico y egoísta mundo, soledad.
Buscar un espacio libre en el que contemplarse, narcisismo.
Anhelar un más allá perfecto, donde nadie es más que nadie.
¡Utópicas utopías!


¡Humillación!

Camino con la brisa entre brumas llenas
de espinas y hiel,
quedo aletargado en el gélido y húmedo céfiro.
El subconsciente despierta entre neuronas
adormecidas,
fustiga incesante con imágenes y hechos atroces.
Encontrados dondequiera.
Que un corazón golpee, con angustia claustrofóbica,
tras las rejas que lo mantienen prisionero.
Que las frustraciones rompan las manecillas del tiempo,
entre ilusiones y sueños prohibidos.
Que cada ocaso alargue sus lúgubres sombras
hacia las zarpas de la inefable oscuridad.
Que los aullidos y lamentos de seres inocentes
sean apagados por un capital embrutecido e inhumano.
Que todo sujeto pierda su condición de individuo libre,
atrapado en las garras de un mundo corrupto y cruel.
Que crezcan los musgos sobre el caparazón viscoso
de cadáveres de seres inocentes anónimos torturados y martirizados.
Mi alma se despoja del lastre de mi humillado cuerpo,
corre libre saltando entre eternos infinitos.

sábado, 28 de marzo de 2009

Meditación

Sentado en mi escritorio,
acompañado únicamente por el silencio
que envuelve mi propia soledad...

Y esa mente revoltosa y cínica,
de la cual he sido dotado para bien o para mal,
que continuamente se pregunta y responde
de lo efímera y mundana que es la vida.

Veo dentro de la impotencia del ser o no ser.
Que.

Ni tan siquiera el tiempo,
con su omnipotencia y omnipresencia,
puede bajarse de esa rueda
que lleva sincronizada consigo mismo
desde el principio de todas las cosas.
Big Bang infinito.

De repente,
noto recorrer por la comisura de mi boca
unos hilillos de un líquido amarillento,
un sabor amargo embarga mis sentidos.
Del corazón de la melancolía.

Aprieta la existencia, aparentemente lo sido,
hacia la nada, aparentemente lo no sido.
En el empeño del, todo, aparentemente el fantasma
de la unión completa y absoluta de cuerpo y mente.

Si glorias en tus manos tuviste y se perdieron
en la senda de tu andar cotidiano.
Olvida, sigue y aprovecha las que se crucen en tu camino.



Yo mismo

Vergüenza contenida y rabia, mucha rabia;
se cuecen y recuecen junto a otros ingredientes
en ésta testa semi hueca que llevo por cabeza.

Las neuronas se expanden y contraen,
ocasionando cargas eléctricas incontroladas.
Los chispazos están por doquier,
suenan y resuenan de forma arrítmica e incoherente.

El conjunto de la orquesta neuronal va por libre.
Entre tanta algarabía disfuncional me encuentro yo.
Ese ser orgánico imperfecto e inmaduro.
Un director de orquesta que ha perdido la batuta.

Cual neurótico individuo sujeto a mudanza.
Me pregunto, dentro de ese dédalo deformado.
¿Qué hago yo en medio de éste gran atasco?
¡Por qué no arreglan de una puñetera vez los semáforos!

¿Ser o no ser ?

En la hora que precede al sueño eterno.
Cerrando con la paz y el estiércol el ciclo de la vida.
¿Me vencerá el miedo?
Esa sin razón que confunde los sentidos.
¿Seré junco sereno, ligero y silencioso
navegando en el río de lo infinito?

Entre tanto desasosiegos que queman las entrañas
de mi cuerpo, se suceden,
sin un orden previamente determinado,
imágenes y hechos deformes;
espejismos monótonos en un mundo
deshumanizado y cruel.

A veces, algunas veces,
las preguntas y respuestas se mezclan
convirtiéndose en armas arrojadizas que chocan,
suenan y resuenan huecas e inertes en el cristal invisible
del tiempo inocuo y vacío en que fueron formuladas.

La adrenalina fustiga incontrolada, cual látigo eléctrico,
las neuronas de mi cansado cerebro y siento ser:

Bocanada de aire ahogada en la garganta de un nonato.
Veleta oxidada y herrumbrosa sin una orientación fija.
La pincelada enésima dentro de un cuadro inanimado.
Libre, siendo la libertad una ciénaga de arenas movedizas.
Y me hundo.

Sin existir existimos,
sufrimos un proceso metamórfico, 

la vida.
Sin ser somos,
entramos a formar parte del cosmos,
pura energía.


¡Vida!

Ese sueño indefinido que insistentemente nos arrastra hacia lo ignoto.
Río revuelto y opaco por el que navega el pensamiento.
La eterna pesadilla de un nonato que no verá nunca la luz.
Aquél grito desgarrador en esa oquedad oscura y fría.

La capa con la que se encubre el eterno libertinaje.
Esa consciencia inconsciente de sentir la humillación en el ambiente.
el despertar de la frágil y delicada flor en un mundo desigual.
Aquella lágrima impotente resbalando de su mejilla trémula y gélida.

La cárcel o purgatorio que encierra el alma.
Néctar afrodisíaco del que se sustenta la impasible muerte.
El monótono automatismo del quehacer cotidiano de los seres orgánicos.
ese vértice que mide la duración de las cosas sujetas a mudanza.

Un montón de granos en germinar continuo en el cosmos.
El plano laberíntico que divide lo finito de lo infinito.
Sustancia incolora, inodora e insípida que navega en el espacio.
Un susurro siseante entre las tinieblas de las galaxias.

Cada proyecto o idea que rige nuestra mente.
Esos miedos o fobias que nos corroen las entrañas.
La esperanza que nos hace sacar fuerzas de flaquezas.
Esa droga excitante que envuelve los sentidos.

Es acaso el ser humano

Libre de moldear su destino.
Actuar tal cual le dicte su conciencia.
Amar con el corazón exento de dudas.
Dar rienda suelta a su lívido sin ser ofensivo.

Manifestar sus sueños sin temor a que nadie los degüelle.
Pensar fría, llana y sanamente entre neuronas transparentes.
Andar por andar, sin recelo a dar el paso siguiente.
Seguir unas directrices que no escondan falsas esperanzas.

Vivir sin más, por curiosidad de lo que el destino le guarda.
Sobrevivir sin pensar que actúa cual autómata marioneta.
Salir del tamal cotidiano que envuelve su sino.
Servirse de la máquina para no ser siervo de ella.

Desenredar el laberinto de agujeros negros de la mente.
Coexistir en paz, sin más armas que el amor,
la tolerancia y la esperanza.
Viajar hacia un posible más allá del caos,
la corrupción y el desorden.
Poner la otra mejilla sin miedo a que se la partan.

Utilizar su inteligencia sin egoísmos personales que la envilezcan.
Ser uno mismo sin darle un ápice de satisfacción a la duda.
Creer en una justicia imparcial integra y sin una venda que la exculpe.
Morir tranquilo sin pensar si vivir valió la pena.


Transmutación

Se podría llamar a la locura el antítesis de la razón
o sencillamente la llave que abre las puertas
hacia ese sin fin de planos paralelos,
que convergen y divergen en un mismo punto
del entendimiento incógnito del ser humano,
en una trayectoria elíptica "causa-efecto".

Utilizando la misma dimensión física,
siendo el ciclo terrenal una mera conjetura
en el dédalo entreverado y confuso en que vivimos.
¿Se puede unir y separar la la vez la psique,
-denominador poco común del alma humana-,
del yo personal, -ente corpóreo-?

¿Es acaso la procreación -principio de la vida-,
el primer eslabón de la cadena que arrastramos
en ésta antítesis antisocial de antro en que vivimos
y el espíritu -parte no material del ser humano-,
liberación de la carga que soportamos
hacia un estado imaginario al cual nos aferramos?

Tan simple y fugaz,
como la nada nadando entre la nada,
puede llegar a ser la sabia que llevamos dentro
o un proceso simbiótico con la madre naturaleza.
Dejamos el capullo terrenal,
materia orgánica sin más;
para conectar con esa tela de araña
que entrelaza el espacio-tiempo
en un Universo laberínticamente enrevesado.

jueves, 26 de marzo de 2009

Horizonte

Esa línea imaginaria que separa
la realidad de los sueños.


Te siento, miro, te veo.
En la garganta me hierve la sed,
te necesito, te añoro, te deseo.

En la cuna de tus silencios
el tiempo dormita, en sus sueños
un gigantesco reloj de arena
varado sobre la muñeca del universo.

Envejeceré, me acartonaré
y cual hojarasca solitaria e indefensa
en manos de un atropellador remolino,
presa fácil para tan incierto destino, seré.

Solo me alegraría el saber que
donde quiera que vuelva mis ojos,
mire donde mire, tu estarás.

Aunque cambie el entorno,
tú cual mudo y expectante espectador,
seguirás impasible mi sino...

Te miro, me miras.
Te acercas, me sonríes, me besas.
Te vuelves, te sonríes, te alejas.
Me dejas.

¡Y el ambiente me oprime
con tu ausencia!

Atrapado

Prisionero de la droga,
compañero del hambre;
solitaria es mi huida
hacia ninguna parte.

La suerte me balancea
cual barco a la deriva
y entre ola y ola
deja el pensamiento
desbocarse.

El orden de las cosas
que el hombre mismo
se impone,
es una invitación
a romper el hilo de enlace.

La inocencia de aquél niño
que yo fui,
se desnuda ante mis ojos
como un sueño milenario.

Y amarrado a la quilla
de esa jeringuilla,
noto que mi vida
ya no es mi vida.

martes, 24 de marzo de 2009

Mi sombra

El vivo retrato
de mi cuerpo eres,
que naciste conmigo
y conmigo mueres.

Compañera constante,
fiel confidente.
Silenciosa y muda
cual la Parca eres.

Sal del mutismo que te envuelve
y dime.
¡El momento del infinito silencio!
¿Cuándo viene?

¡Tú que naciste conmigo
y conmigo mueres!

Tú ve diciendo

¡Que la vida es bella!
¿Y nosotros?

¡Que la vida sigue!
¿Y nosotros?

¡Que el tiempo pasa!
¿Y nosotros?

¡Que eres viejo!
¿Y nosotros?

¡Que pasó con los sueños!
¿Y nosotros?

¡Tú y nosotros!
¡Muertos!

lunes, 23 de marzo de 2009

La llamada

Amarga es la noche,
cortante el viento;
azota mi rostro,
herido me siento.

Un aullar lejano
rompe el sosiego;
me previene,
te presiento.

Es tarde para huir,
bueno es el lugar;
Bueno es el momento
de que me lleves contigo,
de vivir el silencio.

Anhelo de ti

Tardas.
Te espero.

No alargues mi agonía,
ni eludas el momento,
espero impaciente
hundirme en el sueño.

En el lecho de tu mundo,
en el mundo de lo eterno.

Tardas.
Te espero.

Enséñame el camino
de ese mundo tuyo,
de ese mundo nuevo.

De tinieblas y sombras,
paz y silencio.


Herejía

¿Qué ansia te porfía
que cruelmente atormentas
el alma mía?

No busques, de mí, súplicas
por la vida que me fías,
que la suerte ya está echada
hasta el resto de mis días.

Más no tengo miedo
a mi muerte.

Pues empezar mi vida
fue cavar mi sino
en el sueño eterno
que tu mano me confía.

martes, 10 de marzo de 2009

Juego efímero

La aurora me anuncia
que viene el alba
y el alba pregunta.
¿Habrá un mañana?

Un mañana incierto
escondido en la nada,
vendrá.
¿Con sabor amigo
o a liberar el alma?

El juego empieza,
cojan sus cartas
y cada cual
juegue su baza.

¡Juego maldito!
¡Malditas tus cartas!
¡Salir del juego!
¡Tirar las cartas!

¿Será la próxima?

¿Habrá un mañana?

Tiempo para un sueño

Es un vestirse
de fiesta,
con el traje de luto.

Con un venir incierto,
con un marchar confuso.

Son la cuna y la mortaja,
en un momento, en un punto.

De un infinito lejano,
de un infinito difuso.

En el que el tiempo no existe,
en el que todo es oscuro.

lunes, 9 de marzo de 2009

Liberación

Entraste por la ventana,
cual cántico del ruiseñor,
en primavera.

Dejando ese acre olor
que desespera y te delata.
Con esa frialdad en ti característica,
sin un ápice de bondad
en tu semblante.

Cual escalofrío inesperado
te metiste en sus carnes indefensas,
acompañando al cálido aire
que adormece los sentidos.

Con una prisa desmesurada
elevaste su alma al infinito
y dejaste en el aposento, exánime,
aquél cuerpo ya marchito.

El ultimo aliento

Jadeaba,
el aire se le escapaba
de entre sus labios
ya marchitos.

Profundas arrugas
surcaban su rostro
y sus ojos
miraban vidriosos
el indeterminado infinito.

se sintió frío y solo,
muy solo;
percibió una soledad gélida
colarse entre sus huesos.

Intentó aferrarse a algo,
su cuerpo no respondía;
al galope pasó su vida
y en su grupa
la Parca venía.

Despertar y

De la nada
surge en silencio,
cual garganta marchita
en un mar de hielo.

Del cerebro limpio,
en una neurona virgen,
nacerá el miedo.

El cuerpo frágil
será la cuna
que sirva de nido.

En una estación
atemporal cualquiera
se oirá el grito.

En cualquier
ayer, hoy, mañana;
despertará, se saciará
y dejará mustios
otra cuna, otro nido.

Serás tú, tal vez yo
o cualquier otro
que se cruce en su camino.

lunes, 2 de marzo de 2009

Negro cuervo

Las huellas de mis pies
en la arena se van perdiendo
y las olas del mar
al deslizarse sobre ellas,
toman forma de cuervo.

En el espejo de mi memoria
veo borrones negros,
un graznido familiar,
volar un cuervo.

Bajo el reflejo de una farola
la sombra de un cuerpo,
sobre su hombro derecho
un negro cuervo.

Las garras arañan
el cielo y el suelo,
las entrañas se desgarran
bajo el pico el cuervo.

Entre mis pisadas y las suyas
tiempo,
el alma liberada,
el cuerpo descompuesto.

Silencio.
Negro cuervo.

Transito

Cabalgando sobre el tiempo
quedó atrás el ayer,
el presente se evapora
con el frío amanecer
y el futuro es oscuro
como el eco que fue.

Cual luz cegadora
de un relámpago,
nacemos.

Con el trueno en su ajetreo
pasamos la vida,
muriendo.

Envueltos en la tormenta,
acariciados por el viento,
decimos adiós;
aquí ya no volvemos.

Viajaremos errantes en ese mundo
en el que habita el alma,
donde nos volveremos a encontrar
sin conocernos.

El ayer

Como huellas en la nieve
de un día de diciembre
que poco a poco se funden
y convierten en corriente.

Como hojas caídas
de un árbol cualquiera
y de su fragilidad
el aire se apodera.

Como susurros en la noche
que fueron frases enteras
y desgajadas por el viento
en un sin sentido quedan.

Como miles y miles
de pensamientos voraces,
que se entrecruzan y mezclan
y no van a ninguna parte.

sábado, 28 de febrero de 2009

Desgarrada la inocencia

Acuéstate mi niño.
¿Duermes?

No madre espero
por si viene.

Sueña mi niño,
no pienses.

Estaré despierto
por si viene.

Despierta mi niño.
¿Duermes?

En su rostro
una sonrisa,
su cara alegre
y su cuerpo tranquilo.

¿Duerme?

Alma inquieta

¿Qué te pasa mi niño,
por qué lloras?

He visto mi alma
jugar con otras,
he querido ir,
se ha marchado sola.

Déjame ir madre
a unirme a ella,
allí hay muchos niños
que me esperan.

No te vayas mi niño,
no me dejes sola,
deja que el tiempo pase
y aprendas sus cosas.

¡No te vaya mi niño,
no me dejes sola!

Hechizo de luna

¿Qué haces mi niño
asomado a la ventana?

Estoy esperando madre
a que la luna salga.

Quiero jugar con ella
hasta que venga el alba
y si ella quiere,
quedarme en su casa.

¡Buenas noches madre!
¡Hasta el alba!

Si llega el alba
y no estoy.
¡Estoy en su casa!

Polvo al polvo

Cuando yo muera.
Morirán conmigo.

Noches enteras en vela.
Días de sueños no vividos.
Ilusiones que lloran sangre.
Canciones de letras vacías.
Gargantas que moran inertes.
Ecos sin su retiro.

La fruta madura no cogida.
La que quedó derramada en el camino.
Sendas sin dirección fija.
Timón sin rumbo definido.
Las ilusiones venideras.
Las que quedaron marchitas en la vereda.

Los reflejos que se disuelven vacuos.
Los signos indescifrables del viejo pergamino.
Lo que tú y yo hicimos.
Lo que quedó en el olvido.
La esencia de lo que no fue.
Lo que pudo haber sido.

El jardín de la locura

Entre las gárgolas del castillo
de la mente dolorida y exhausta,
miles de larvas dormitan
sueños que levitan
en el por qué de lo no sido.

Esa espalda inacabada e imperfecta
queda rota y astillada
por las fauces demacradas
de gargantas llenas de emboscadas,
en un perfil de prefijos y sufijos inconclusos.

Con ese desahogo en llanto
de la espera interrumpida,
queda la lágrima marchita
en la hojarasca que reposa
sobre un viento que fustiga.

Rebuscando en el olvido
en que yace la memoria
miles de gusanos se arrastran
hacia un imperfecto indefinido.

Perspectiva retrospectiva

Oscuros laberintos
de ascuas apagadas,
un cruce de caminos
ancestrales como el tiempo.

Arcones carcomidos,
escondidos en rincones
de corazones olvidados,
entre olores prohibidos.

La quietud queda rota
por el llanto de una lágrima,
la silueta de la esperanza
colgada en el filo de una lanza.

En el recuerdo,
jirones de ilusiones flotando,
desenterradas de un álbum de fotos
descolorido y demacrado.

A esa soledad

Que acecha tras las esquinas,
se cuela por los balcones
y reaviva nuestros temores.

Penetra en nuestro seno,
clava sus uñas afiladas
y desgarra nuestros sueños.

Que puede despertar
en cualquier momento
y con el filo de su guadaña
degollar nuestro tiempo.

Llanto primero
de un recién nacido.
Lamento profundo
de un moribundo.

Agria como la hiel
y dulce como la miel.

Escribo.
Estos versos enrarecidos.

domingo, 22 de febrero de 2009

Refugio de sueños

Cae la tarde
ante las lápidas mudas,
ya se aleja el sol
a su morada de musa.

Despierta la luna
de su letargo de plata,
sobre los verdes cipreses
de sombras alargadas.

Allá en lo recóndito,
en la región donde habita
el sueño eterno,
se oyen cuchicheos entre
susurros y risas apagadas.

Esos pensamientos
que escapan en palabras,
se mezclan y se jactan
de ser el único hilo vivo
entre paredes blancas.

La tierra reclama su savia,
el polvo con el polvo
y hacia el infinito
se eleva el alma.

Quietud

Esacarabajo negro.
Noche clara.
Luna llena.
Brisa blanca.

Sombra quieta.
Lecho estrecho.
Risa muda.
Afiladas uñas.

Lágrima rota.
Cuerpo helado.
Espíritu libre.
Pensamiento vago.

Mármol frío.
Tierra húmeda.
Olor a cipreses.
Savia yerta.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El silencio

Con la tarde,
el silencio se enrancia un poco
y cada instante que pasa
se va perdiendo
en la tela de araña
que teje el tiempo.

De puntillas y sin hacer ruido
muere cada tarde,
entre susurros huecos,
a orillas del río.

Cuando enmudecen los sentidos

¿Gritamos?

O es el aire que al romper el tallo
que nos une al árbol de la vida,
en rota carcajada,
nos muestra la fragilidad
sobre la que dormita nuestro sino.

Se arrastran nuestros cuerpos,
cual hojas caídas
sobre un manto entretejido
de ilusiones, quimeras y sueños
que al tiempo son barridos.

La tejedora que teje ese paño
de momentos ya vividos,
es rasgada con uñas de guadaña
por un silencio enloquecido.

En etéreos y volátiles, sin sentidos,
se desgrana la amalgama
de lo que fue y lo que pudo ser,
para pasar a no haber sido.

Blanca paloma rota

Nacida de intereses creados
entre miradas recelosas
y con el tiempo
odio contenido fermentado.

¡La chispa ya saltó!
¡Ahora ríos de sangre desatados!

De individuos marginales
que apoyan en las armas
lo que no saben conseguir
en diálogo de palabras.

¡Demostración de fuerza!
¿A quién?

A ese niño que llora
junto a su madre muerta
y se pregunta el ¿por qué?
Antes de recibir otra bala certera.

Impasibles te miramos
como si de una reyerta se tratase
de la cual nada sacamos.

Nos echamos hacia atrás,
mirando hacia otro lado,
para de esa sangre inocente
no mancharnos.

sábado, 7 de febrero de 2009

Psicosis ante el espejo

Siento vagamente
cuando el sueño me vence,
que el animal que hay en mí
con su maldad arremete.

La confusión me domina,
mi mente no coordina,
más no encuentro la ruptura
entre la razón y la locura.

Sólo sé, que cuando despierto
de éste trance que me oprime,
tengo sangre en mis manos
y esa sangre no es la mía.

Voy corriendo a lavarme.
¡Cual será mi estupor!
Ese rostro que refleja
al otro lado el espejo.

¡Ese rostro no es el mío!
¡Ni esos ojos asesinos
que me miran con desprecio!

¿Qué locura me acomete,
que ya no se distinguir la realidad,
o lo que el sueño le promete?

¿Enjaular el tiempo?

Retroceder en el ciclo vital
que nos arrastra al sueño eterno.
Devorar con voraz apetito los vacíos,
en despistes consumidos.

Amarrar el crepúsculo y la aurora
en un conjuro prohibido.
Acariciar las gotas transparentes del rocío
mientras dormitan en su lecho de musgo.

Fundirse y confundirse en la noche
con su manto negro.
Ahuyentar los miedos escondidos
en nosotros mismos.

Asumir que el tren
en que viajamos,
sin parada definida,
no tiene vía de regreso.

Peregrino de la vida

Soy vagabundo sin rumbo fijo
que me ate,
aunque el tiempo poco a poco
la savia de mi ser y los recuerdos mate.

En éste intrincado laberinto
que hay que superar
para llegar a ninguna parte.

Frescas como las rosas
en una mañana rociera,
en el eco del silencio
que una araña tejiera.

Aparecen baladas de amor
que queman por dentro
y fortalecen por fuera.

Como no tengo nada que perder
y la curiosidad de vivir
me llama.

Seguiré dando tumbos
hasta que el hilo de energía
que hay en mí,
la envidiosa muerte parta.


Rodar hacia el infinito

En el decrépito y abandonado desván,
en su mudo y arcaico retiro
rumia su soledad un viejo piano
las llamas de los fuegos del ayer.

¿Dónde están aquellos susurros del aire
que le robaban las melodías
y las escondían en los baúles
junto a historias deshojadas
de duendes, hadas, caballeros,
princesas y brujas enmascaradas?

Cubiertas de polvo y telas de araña
duermen el sueño del olvido
las teclas del viejo piano,
retorcidas y desmembradas.

Cada melodía es una historia.
Cada historia los sueños de una vida.
Cada vida, en el tiempo, un leve suspiro.
Cada suspiro un sutil aleteo.

Mariposas que van y vienen.
Notas musicales que se mezclan y elevan
en la engañosa bruma, buscando su ritmo,
sonidos que se pierden en el infinito.

Cuando engañan la palabra

Recostado sobre mi mismo,
encorvado el pensamiento
y dormida la palabra en el desfiladero
de la gola donde mora,
reflexiono y me digo.

Por qué el pensamiento
no se asemeja nada al hecho,
ese cocer y recocer las cosas
en la cáscara de nuez
donde habitan las neuronas.

Al convertirlo en palabras
nos quedan amargadas las hieles
que acompañan a la voz,
no pareciéndose nada
lo que se dice a lo que se piensa.

No sería mejor
dar rienda suelta al corazón,
que en los ríos de su savia
naveguen las palabras
y por sus poros afloren
como el polen de las flores.

Filántropo

Altruista que saca tiempo
de debajo de las piedras,
donde se esconden
las verdades de la vida.

Roba al aire susurros prohibidos
que dormitan en oscuros desvanes,
entrecruza las palabras
y descubre sus secretos.

Desdibuja en la memoria
del que no supo aprovechar su vuelo
y enseña el camino
para orientarse al ciego.

Reconoce sus errores,
en la lucha con su ego,
transformándolos en aciertos
y descubre que hay flores
entre los vivos y los muertos.

Cansado y no abatido,
hasta su último aliento
lo convierte en luz
de vida y esperanza.

Para los que por su mismo camino
tendrán que pasar luego.

lunes, 2 de febrero de 2009

Abstracción

¡Sí! Es verdad que a veces pienso
que el valor no lo miden las palabras
ni el llanto de éste cuerpo descompuesto,
cuando el hecho adquiere poder e independencia.

Cada cosa tiene un cómo,
un cuándo y un porqué.

Rebobinando la película
intentamos dar marcha atrás,
pero el acontecimiento ya es pasado,
la causa y efecto ya han sido.

Dentro de la ruleta de aciertos y errores,
un sin fin de combinaciones.

Al final, el sistema se desborda
dejando paso a lo irracional;
hacen aparición el caos y sus secuaces,
el desorden se apodera de la situación.

Dando el hecho como algo concluido,
revolviendo en el estiércol de la vida
que se esconde en las entrañas del individuo,
encontramos el origen del conflicto.


Antropología cósmica

Somos parte de un juego que esta de moda,
piezas que se sustituyen sin perturbar la mirada
del que las mueve,
sobre un ajedrez viejo e inerte
como el tiempo y su figura.

Cobayas de laboratorio estelar,
una jaula azul y marrón,
el cubil de la especie en cuestión
a la que hay que investigar.

Marionetas que se suceden,
hilos que se cortan y empalman,
protagonistas que van y vienen.

Han tenido que pasar años,
ver envejecer el cuerpo en el que habito,
para descubrir que ésta vida se resbala
en el eterno grafito.

jueves, 29 de enero de 2009

En la encrucijada

Cada yo, somos un uno.
Cada uno, parte de un paisaje.
Cada paisaje, hojas de un libro.
Cada libro, la historia de una vida.
Cada vida, el retrato de unos sueños.
Cada sueño, piezas de un rompecabezas.

El rompecabezas, el mar del infinito
sobre el que el tiempo dormita
aferrado al sino del olvido.

El barco que se divisa a lo lejos
y navega a la deriva,
es el reflejo de una ilusión
que junto con su carga aparece y desaparece,
en una lucha taciturna y desigual
que en el puerto de partida selló su final.

Refrexión

Si te dicen que.

¡Sí!  Rompí la membrana del iris
que cubre las pupilas consumidas
del complejo de mis ojos,
para mirar hacia adentro.

Ahora siento que lo que he vivido
ya no sirve para nada,
como no sirvió para la tierra estéril
aquél copioso aguacero.

Entiendo que a veces
lo que vemos no nos llene,
imágenes que pasan vacías
como páginas descompuestas en el tiempo.

Recupero la razón al no comprender
ese oleaje de seres que se abaten moribundos,
sobre éste antro de mundo en llaga viva,
obsesionados en hacer de él. ¡Un absurdo!

sábado, 24 de enero de 2009

Fusiones reflejas

¿Serán las copas de los árboles
silenciosos y consumados espectadores?

En un claro del bosque aterrizarán
cual dioses supremos e intocables,
otearan con sigilo y en silencio
el terreno y a quien lo habita.

Se llevarán buena muestra de lo ajeno
con la ligereza que requiere la visita.

Subirán sigilosos hacia los astros.
¿Qué? ¡Hace ya tanto tiempo!
¡Nosotros! ¿Qué pasa con nosotros?
¿Ellos y nosotros, un mismo cuerpo?

Miro de reojo a un viandante
que a su vez me retiene la mirada,
no noto nada que le delate;
agito la cabeza, menudo disparate.

Una voz interior me recrimina.
Sigo adelante como un autómata,
la situación se hace sofocante y contamina.
¿Yo soy yo? 
¿O el barco de un pirata a la deriva?

Pasaje

Parece que fue ayer,
oír brotar de las gargantas las palabras,
como olas bravías que rompen
contra el acantilado imperturbable.

Las canas se amontonan
en los cueros cabelludos,
mientras en las sienes
surcos profundos retienen
el sudor que se congela.

La escarcha que se forma desdibuja,
cual espejo cóncavo o convexo equivocado,
pasiones y nostalgias que claudican
y nunca llegaron a saber.

Si en el firmamento lo que hay son estrellas
o lágrimas de almas en pena
que al despojarse de éste cuerpo terrenal,
dejaron mucho por hacer.

El viento las recibe y las devora,
cual pasajero libre de equipaje,
sin destino fijo determinado
ni horizonte que las guíe en su peregrinaje.


lunes, 19 de enero de 2009

Amargores desatados

Se dice pronto herido pecho,
pero la hiel derramada
en la alborada de la almohada
de mi lecho helado y estrecho.

Queda petrificada, cual laberinto
formado por miles de cristales diminutos,
controvertidos, execrados y abruptos,
en la fricción de éste insaciable viento.

Río agridulce en continuo peregrinaje,
llanto producido al contacto de la roca,
madre de tu derrota y mi desencaje.

Levita la luna en la noche oscura,
entre susurros del lenguaje de tu boca,
jerga ociosa y ruinosa de nuestra ventura.



Bufonada rota

Un grillo subido en un ciprés
todo su repertorio ensaya;
sin perder el compás un expectante ciempiés,
se pone a taconear en una baya.

En una charca cercana,
sobre una hoja de nenúfar
canta una henchida rana
siguiendo las notas bufar.

Un búho que escucha
se prepara discreto
y se una a la lucha
para formar un cuarteo.

Tal altura alcanza el tema en estridor,
que despertando de su letargo, la culebra sigilosa
se zampó a la rana hermosa
y dejó al cuarteto sin tenor.

miércoles, 14 de enero de 2009

martes, 16 de diciembre de 2008

Vientos abatidos

¿Decís? 
¿No basta ya de tanta hipocresía en agonía?
Una vela sin viento ensaya
el vuelo hueco en afonía.

Con el filo de la guadaña
reflejado en una lágrima degollada
y al tiempo de nacer es apuñalada,
carne y uñas consumidas en la tela de araña.

¡Ahora bien!
¿Vais entendiendo?
Yo soy yo, solo yo y mi sino
y para no ser un estorbo sigo mi camino,

El enigma se convierte en pasado,
todo es uno, ya es fue, para no ser nada.
Con la llaga del imperfecto entroncado
a ese mástil a la deriva, en la eterna encrucijada.

Fuegos y penumbras

Entre cardos y cadenas,
con un cielo azul abrasador,
rodaré por los caminos.

Sentiré el frescor en mis pies,
el aire secará el sudor
que corre por mis sienes empapadas.

Cual bohemio y errante soñador,
con el fogón bien cargado
de ascuas encendidas,
me perderé por los azares de la vida.

En éste caminar en calma
que une la noche con el día,
seguiré hasta el postrer día
con ilusión, ganas y alegría.

Abducción

Jirones de estrellas,
ataviadas de blanco satén,
que en la noche debaten
pasiones de vírgenes doncellas.

Pétalos dulces de abril
henchidos y ensangrentados,
han sido violentamente profanadas
en plena locura febril.

Gotas de néctar robadas
entre viles vejaciones,
han sucumbido en sus desmanes
para al final ser devoradas.

Virtud mancillada y condenada
por unos momentos de placer,
quedas tú ultrajada y deshojada.
El animal su locura relamer.

Otoño

Cual borrón pálido y tristón
esparcido por la brocha del pintor,
en un lienzo de fondo gris descriptor
escapado del sueño de un bufón.


Imagen famélica y perra
de brazos y torsos de tarasca,
con sus vestidos caídos en tierra
convertidos en hojarasca.

Cielos en tráficos delirantes,
horizontes plagados de señuelos,
miles de picos discordantes
congregados en plenos vuelos.

Semblantes ateridos y sosos
ataviados con pieles prestadas,
robadas a animales indefensos
para decorar sus fachadas.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Incertidumbre

¿Por qué?
Aun tus recuerdos
arrancan lágrimas de dolor
a mi cansado y abatido cuerpo.

¿Acaso no pagué caro
mi atrevimiento?

¿Eran falsos nuestros sentimientos?
¡Pasión, dolor, hielo, fuego!

¡No lo sé!
¡Solo sé que me ocurre
cada vez que te sueño!

domingo, 14 de diciembre de 2008

Rota la ilusión

Qué difícil
querer ser poeta,
cuando una gota de sangre
dejaste en cada letra.

Un cruce de miradas,
una sonrisa en los labios,
alimentaban ese mundo
por el cual diste tanto.

Qué difícil
luchar contra el tiempo,
ahora ya nada queda,
ya no corre sangre por tus venas.

Qué difícil
es seguir viviendo,
cuando hasta la misma muerte
de ti se está riendo.

El llanto de un poeta

¡Y lloró!
Eran lágrimas del hombre,
el amante, el poeta.
Silva el aire,
no hay respuesta.

Su corazón partido,
su mente divaga suelta.
Se apagó su risa,
de mirada lejana, incierta.

Bajo su mano la pluma tiembla,
insegura va trazando palabras sueltas
de otro tiempo, otra era,
tan lejanos y tan cerca.

La sangre mancha el papel,
su herida es tierna.



Evidencia

Se acerca el momento,
el aire apesta a ello,
descaradamente lo anuncia tu cuerpo.

No quiero risas falsas
envueltas en compromisos de palabras,
ni ser lástima de tus caricias y besos.

Ser la cárcel que aprisiona tu cuerpo
y mata tu llanto
en el polvo del tiempo.

No mires atrás, levanta el vuelo
y vive la libertad
que perdiste hace tiempo.

No me digas cuando,
yo quedo en silencio,
rodeado de ti, de mis recuerdos.




sábado, 13 de diciembre de 2008

Espíritu errante

Soy libre pero.
Viajo por el espacio
sin obstáculo alguno.
Visito sitios nunca imaginados,
no encuentro apoyo.

Soy libre pero.
Llueve y las gotas de lluvia
no acarician mi rostro.
Hace frío,
no siento escalofríos.
Nieva,
mis pisadas no dejan huella.

Soy libre pero.
El contorno de su figura,
la sutileza de su caminar,
su mirada penetrante,
su pelo al viento ondular.

Soy libre pero.
¡Me siento solo!

Metamorfosis

Y desde un punto indefinido
entre el suelo y el cielo,
con un pausar arrítmico y atemporal
yo abajo, a lo lejos, los diviso a ellos.

Van rociando al mar mis cenizas
y cual hormigas en un hormiguero
se mueven con un autómata ritual
atados a los yugos de su propio ego.

Y sus rostros y sus mentes en contrición
denotan por mí dolor y resignación,
ajenos al verdadero sentido 
del ser y estar del universo.

Y si la suerte en una mera afonía de la vida,
donde el sino solo es el camino al infinito,
en esa prisión de neuronas, carne y huesos.
¡A qué tanto teatro en ésta despedida!

Y es que por mucho que se empeñen
en dejar en su terrenal y banal mundo
un retoño como símbolo de su efímero paso,
solo dejan la carnaza de la muerte.



Utopía

Y naceré un día
en el que brille el sol
y en la tierra impere
la paz y el amor.

Y viviré un día
y seremos dos,
habrá poesía, habrá canción,
eterna melodía. ¡Tú y yo!

Y moriré un día,
morirá el sol
y despertaré del sueño
en que vivo yo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Ansia de soledad

A veces me veo
caminando solo.
Me siento observado,
aflojo el paso, me detengo.
¿Estoy solo?

A veces me veo.
Cipreses, flores, cruces y lápidas
rodean mi entorno;
siento escalofríos.
¿Con qué me arropo?

A veces me veo.
¿Es mi reflejo en el arroyo?
O es la Parca.
¿Qué me mira fijamente a los ojos?

A veces me veo.
A veces tan solo:
Que envidio a los muertos
que lo tienen todo.

Indiferencia

¡No me aflige morir
ni dejar de existir!

En un mundo tan vano,
en el que la paz y el amor
son puros engaños.

¡No me aflige morir
ni dejar de existir!

En éste cuerpo marcado
de egoísmos ajenos,
falsas ilusiones
y crueles desengaños.

¡No me aflige morir
ni dejar de existir!

Al empezar a escribir
éstos párrafos manchados,
escritos con sangre inocente
en un tiempo ya pasado.

Desazón

Las Ilusiones.
Son barridas por el viento,
cómplice del inescrutable tiempo;
mientras la caprichosa suerte
coquetea con la impasible muerte.

Los Sueños.
En su eterna vigilia,
se retuercen inquietos
entre miedos y dichas,
en su letargo de miel y hiel.

La Esperanza.
Con resignación asumida, afila su lanza,
esperando el trance de un desenlace
del que poco sabe y que duda cabe,
promete dolor, terror y sangre.

El Amor.
Con ojos de estupor
ve como su cálido y acogedor nido,
posada de unos y cárcel de otros,
en campo de batalla es convertido.

El Alma.
Presiente con eterna alegría el fin
de ésta fatua tragicomedia
en la que vive enclaustrada ella
y en silencio prepara sus alas blancas.

¡Todo por fin y al fin!
¡Es devuelto al eterno infinito!


miércoles, 3 de diciembre de 2008

Solo me quedan

Tus ojos,
esos ojos negros,
luceros nacientes
en mi caminar incierto.

Envidia de los cometas
y del universo entero;
robaron mi corazón,
prendido quedó en ellos.

Volver a verlos quisiera,
el destino me privó de ello.

Dos estrellas fugaces
se funden en el cosmos,
son tus ojos,
esos ojos negros
y mi corazón va con ellos.

sábado, 29 de noviembre de 2008

¿Sino?

¡Nada en la nada
y de la nada el silencio!

En su cuerpo maltrecho
marcas del tiempo,
bajezas de la vida
que arrastra,
como reptil prisionero,
sin llegar a comprender
el ¿por qué?
ha de hacerlo.

Un futuro oscuro
aguarda el momento
de hundirlo aún más
entre el suelo y el cielo.

Es la esencia
de un pasado lejano,
un vivo presente
y un futuro marcado.


¡Nada en la nada
y de la nada el silencio!

Espectro

Era tarde,
la noche el cielo cubrió.

Una sombra furtiva
la tapia del cementerio saltó,
a depositar una rosa roja
en la tumba de su amor.

En la flor iba su vida,
su alma, su corazón;
la inexistencia en que vive,
que no muere por amor.

El cuidarla es su alimento,
su vida, su pasión.
No descubran esa sombra.
¡Que es un poema de amor!

Añoranza

Hace ya un año
que te marchaste
a vivir el silencio.
Un año de llantos
y eternos recuerdos.

Ya vuelve el invierno,
que frío y solo me encuentro.
Fría es la cama.
Frío el silencio.
Fría es la tierra.
En que reposa tu cuerpo.

El tiempo me aleja,
quedan nuestras vivencias
grabadas en mi mente,
en mi entorno entero.

Abstracción de hiel

Vagando por las calles,
caída la noche,
me encuentro.
Ajeno a la gente,
al bullicio, al ruido inmenso.

Miro al cielo.
¡Descanso eterno!

Soledad que hieres llena de recuerdos,
destierra de mi mente a todos ellos;
desgarran mis entrañas, queman mi cerebro.

Añoranza cruel de otro tiempo,
heridas abiertas que cicatrizar quisiera,
más no puedo.

Solo estoy, solo quedo.
¡Ven a mi descanso eterno
y dame la paz que solo no encuentro!

jueves, 27 de noviembre de 2008

Recuerdos agridulces

Hacia casa me dirijo, cae la noche
y en ti se posan mis pensamientos;
todo mi ser se estremece,
estoy pasando cerca del cementerio.

Mi mente esta llena de recuerdos,
tus miradas, caricias y besos,
que dulcemente en otro tiempo
recorrieron todo mi ser.

Nuestras pequeñas discusiones
que siempre acababan en abrazos y besos;
ahora tú estás en la fría tierra
de ese tétrico camposanto.

Te marchaste cuando la felicidad
se reflejaba en la faz de nuestros rostros,
ilusiones, metas y fantasías;
juventud y vida manaban de ellos.

¿Porqué la cínica e infame muerte
tuvo que llevarte
cuando más unidos
estaban nuestros cuerpos?

Por la noche unido a ti estoy,
en mis sueños
y para mi son la única esperanza
que tengo, a ti, en ellos.

Intolerancia

El tiempo respira
fatiga carnosa.
La niebla es espesa,
la luz se acorta.

El ambiente se llena
de miles sombras.
Las agujas del reloj
a muerte tocan.

En el suelo
un cuerpo yace inmóvil,
sin vida,
envuelto en su sangre.

La violencia marcada
en sus carnes
y en su cara
una interrogante.

Se oyen cascos,
un jinete alejarse.
En su mano brilla el acero
manchado de sangre.

domingo, 23 de noviembre de 2008








En

La vida.
Te supliqué amor.
Te encontré dolor.

La poesía.
Te busqué esperanza.
Sentí el filo de tu lanza.

El sueño.
Te experimenté pasión.
Te encontré corazón.

Simplemente

Intúyeme sin conocerme,
sencillamente imaginándome.

Háblame sin mover los labios,
sencillamente escribiéndome.

Escúchame sin yo hablarte,
sencillamente leyéndome.

Suéñame sin miedo,
sencillamente soñándome.

Ámame con pasión,
sencillamente sintiéndome.

Si

La risa es el alimento del alma
y el amor el del corazón.

¡No sueñes tu vida
vive tu sueño!
¡Amor!

¿Mi sueño?
¡Si!
¡Tú sueño!
¡Corazón!

¿Y tú qué?
¡Yo no puedo!
¿Por qué?
¡Por que mi sueño eres tú!
¡Pasión!