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martes, 16 de diciembre de 2008

Vientos abatidos

¿Decís? 
¿No basta ya de tanta hipocresía en agonía?
Una vela sin viento ensaya
el vuelo hueco en afonía.

Con el filo de la guadaña
reflejado en una lágrima degollada
y al tiempo de nacer es apuñalada,
carne y uñas consumidas en la tela de araña.

¡Ahora bien!
¿Vais entendiendo?
Yo soy yo, solo yo y mi sino
y para no ser un estorbo sigo mi camino,

El enigma se convierte en pasado,
todo es uno, ya es fue, para no ser nada.
Con la llaga del imperfecto entroncado
a ese mástil a la deriva, en la eterna encrucijada.

Fuegos y penumbras

Entre cardos y cadenas,
con un cielo azul abrasador,
rodaré por los caminos.

Sentiré el frescor en mis pies,
el aire secará el sudor
que corre por mis sienes empapadas.

Cual bohemio y errante soñador,
con el fogón bien cargado
de ascuas encendidas,
me perderé por los azares de la vida.

En éste caminar en calma
que une la noche con el día,
seguiré hasta el postrer día
con ilusión, ganas y alegría.

Abducción

Jirones de estrellas,
ataviadas de blanco satén,
que en la noche debaten
pasiones de vírgenes doncellas.

Pétalos dulces de abril
henchidos y ensangrentados,
han sido violentamente profanadas
en plena locura febril.

Gotas de néctar robadas
entre viles vejaciones,
han sucumbido en sus desmanes
para al final ser devoradas.

Virtud mancillada y condenada
por unos momentos de placer,
quedas tú ultrajada y deshojada.
El animal su locura relamer.

Otoño

Cual borrón pálido y tristón
esparcido por la brocha del pintor,
en un lienzo de fondo gris descriptor
escapado del sueño de un bufón.


Imagen famélica y perra
de brazos y torsos de tarasca,
con sus vestidos caídos en tierra
convertidos en hojarasca.

Cielos en tráficos delirantes,
horizontes plagados de señuelos,
miles de picos discordantes
congregados en plenos vuelos.

Semblantes ateridos y sosos
ataviados con pieles prestadas,
robadas a animales indefensos
para decorar sus fachadas.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Incertidumbre

¿Por qué?
Aun tus recuerdos
arrancan lágrimas de dolor
a mi cansado y abatido cuerpo.

¿Acaso no pagué caro
mi atrevimiento?

¿Eran falsos nuestros sentimientos?
¡Pasión, dolor, hielo, fuego!

¡No lo sé!
¡Solo sé que me ocurre
cada vez que te sueño!

domingo, 14 de diciembre de 2008

Rota la ilusión

Qué difícil
querer ser poeta,
cuando una gota de sangre
dejaste en cada letra.

Un cruce de miradas,
una sonrisa en los labios,
alimentaban ese mundo
por el cual diste tanto.

Qué difícil
luchar contra el tiempo,
ahora ya nada queda,
ya no corre sangre por tus venas.

Qué difícil
es seguir viviendo,
cuando hasta la misma muerte
de ti se está riendo.

El llanto de un poeta

¡Y lloró!
Eran lágrimas del hombre,
el amante, el poeta.
Silva el aire,
no hay respuesta.

Su corazón partido,
su mente divaga suelta.
Se apagó su risa,
de mirada lejana, incierta.

Bajo su mano la pluma tiembla,
insegura va trazando palabras sueltas
de otro tiempo, otra era,
tan lejanos y tan cerca.

La sangre mancha el papel,
su herida es tierna.



Evidencia

Se acerca el momento,
el aire apesta a ello,
descaradamente lo anuncia tu cuerpo.

No quiero risas falsas
envueltas en compromisos de palabras,
ni ser lástima de tus caricias y besos.

Ser la cárcel que aprisiona tu cuerpo
y mata tu llanto
en el polvo del tiempo.

No mires atrás, levanta el vuelo
y vive la libertad
que perdiste hace tiempo.

No me digas cuando,
yo quedo en silencio,
rodeado de ti, de mis recuerdos.




sábado, 13 de diciembre de 2008

Espíritu errante

Soy libre pero.
Viajo por el espacio
sin obstáculo alguno.
Visito sitios nunca imaginados,
no encuentro apoyo.

Soy libre pero.
Llueve y las gotas de lluvia
no acarician mi rostro.
Hace frío,
no siento escalofríos.
Nieva,
mis pisadas no dejan huella.

Soy libre pero.
El contorno de su figura,
la sutileza de su caminar,
su mirada penetrante,
su pelo al viento ondular.

Soy libre pero.
¡Me siento solo!

Metamorfosis

Y desde un punto indefinido
entre el suelo y el cielo,
con un pausar arrítmico y atemporal
yo abajo, a lo lejos, los diviso a ellos.

Van rociando al mar mis cenizas
y cual hormigas en un hormiguero
se mueven con un autómata ritual
atados a los yugos de su propio ego.

Y sus rostros y sus mentes en contrición
denotan por mí dolor y resignación,
ajenos al verdadero sentido 
del ser y estar del universo.

Y si la suerte en una mera afonía de la vida,
donde el sino solo es el camino al infinito,
en esa prisión de neuronas, carne y huesos.
¡A qué tanto teatro en ésta despedida!

Y es que por mucho que se empeñen
en dejar en su terrenal y banal mundo
un retoño como símbolo de su efímero paso,
solo dejan la carnaza de la muerte.



Utopía

Y naceré un día
en el que brille el sol
y en la tierra impere
la paz y el amor.

Y viviré un día
y seremos dos,
habrá poesía, habrá canción,
eterna melodía. ¡Tú y yo!

Y moriré un día,
morirá el sol
y despertaré del sueño
en que vivo yo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Ansia de soledad

A veces me veo
caminando solo.
Me siento observado,
aflojo el paso, me detengo.
¿Estoy solo?

A veces me veo.
Cipreses, flores, cruces y lápidas
rodean mi entorno;
siento escalofríos.
¿Con qué me arropo?

A veces me veo.
¿Es mi reflejo en el arroyo?
O es la Parca.
¿Qué me mira fijamente a los ojos?

A veces me veo.
A veces tan solo:
Que envidio a los muertos
que lo tienen todo.

Indiferencia

¡No me aflige morir
ni dejar de existir!

En un mundo tan vano,
en el que la paz y el amor
son puros engaños.

¡No me aflige morir
ni dejar de existir!

En éste cuerpo marcado
de egoísmos ajenos,
falsas ilusiones
y crueles desengaños.

¡No me aflige morir
ni dejar de existir!

Al empezar a escribir
éstos párrafos manchados,
escritos con sangre inocente
en un tiempo ya pasado.

Desazón

Las Ilusiones.
Son barridas por el viento,
cómplice del inescrutable tiempo;
mientras la caprichosa suerte
coquetea con la impasible muerte.

Los Sueños.
En su eterna vigilia,
se retuercen inquietos
entre miedos y dichas,
en su letargo de miel y hiel.

La Esperanza.
Con resignación asumida, afila su lanza,
esperando el trance de un desenlace
del que poco sabe y que duda cabe,
promete dolor, terror y sangre.

El Amor.
Con ojos de estupor
ve como su cálido y acogedor nido,
posada de unos y cárcel de otros,
en campo de batalla es convertido.

El Alma.
Presiente con eterna alegría el fin
de ésta fatua tragicomedia
en la que vive enclaustrada ella
y en silencio prepara sus alas blancas.

¡Todo por fin y al fin!
¡Es devuelto al eterno infinito!


miércoles, 3 de diciembre de 2008

Solo me quedan

Tus ojos,
esos ojos negros,
luceros nacientes
en mi caminar incierto.

Envidia de los cometas
y del universo entero;
robaron mi corazón,
prendido quedó en ellos.

Volver a verlos quisiera,
el destino me privó de ello.

Dos estrellas fugaces
se funden en el cosmos,
son tus ojos,
esos ojos negros
y mi corazón va con ellos.

sábado, 29 de noviembre de 2008

¿Sino?

¡Nada en la nada
y de la nada el silencio!

En su cuerpo maltrecho
marcas del tiempo,
bajezas de la vida
que arrastra,
como reptil prisionero,
sin llegar a comprender
el ¿por qué?
ha de hacerlo.

Un futuro oscuro
aguarda el momento
de hundirlo aún más
entre el suelo y el cielo.

Es la esencia
de un pasado lejano,
un vivo presente
y un futuro marcado.


¡Nada en la nada
y de la nada el silencio!

Espectro

Era tarde,
la noche el cielo cubrió.

Una sombra furtiva
la tapia del cementerio saltó,
a depositar una rosa roja
en la tumba de su amor.

En la flor iba su vida,
su alma, su corazón;
la inexistencia en que vive,
que no muere por amor.

El cuidarla es su alimento,
su vida, su pasión.
No descubran esa sombra.
¡Que es un poema de amor!

Añoranza

Hace ya un año
que te marchaste
a vivir el silencio.
Un año de llantos
y eternos recuerdos.

Ya vuelve el invierno,
que frío y solo me encuentro.
Fría es la cama.
Frío el silencio.
Fría es la tierra.
En que reposa tu cuerpo.

El tiempo me aleja,
quedan nuestras vivencias
grabadas en mi mente,
en mi entorno entero.

Abstracción de hiel

Vagando por las calles,
caída la noche,
me encuentro.
Ajeno a la gente,
al bullicio, al ruido inmenso.

Miro al cielo.
¡Descanso eterno!

Soledad que hieres llena de recuerdos,
destierra de mi mente a todos ellos;
desgarran mis entrañas, queman mi cerebro.

Añoranza cruel de otro tiempo,
heridas abiertas que cicatrizar quisiera,
más no puedo.

Solo estoy, solo quedo.
¡Ven a mi descanso eterno
y dame la paz que solo no encuentro!

jueves, 27 de noviembre de 2008

Recuerdos agridulces

Hacia casa me dirijo, cae la noche
y en ti se posan mis pensamientos;
todo mi ser se estremece,
estoy pasando cerca del cementerio.

Mi mente esta llena de recuerdos,
tus miradas, caricias y besos,
que dulcemente en otro tiempo
recorrieron todo mi ser.

Nuestras pequeñas discusiones
que siempre acababan en abrazos y besos;
ahora tú estás en la fría tierra
de ese tétrico camposanto.

Te marchaste cuando la felicidad
se reflejaba en la faz de nuestros rostros,
ilusiones, metas y fantasías;
juventud y vida manaban de ellos.

¿Porqué la cínica e infame muerte
tuvo que llevarte
cuando más unidos
estaban nuestros cuerpos?

Por la noche unido a ti estoy,
en mis sueños
y para mi son la única esperanza
que tengo, a ti, en ellos.

Intolerancia

El tiempo respira
fatiga carnosa.
La niebla es espesa,
la luz se acorta.

El ambiente se llena
de miles sombras.
Las agujas del reloj
a muerte tocan.

En el suelo
un cuerpo yace inmóvil,
sin vida,
envuelto en su sangre.

La violencia marcada
en sus carnes
y en su cara
una interrogante.

Se oyen cascos,
un jinete alejarse.
En su mano brilla el acero
manchado de sangre.

domingo, 23 de noviembre de 2008








En

La vida.
Te supliqué amor.
Te encontré dolor.

La poesía.
Te busqué esperanza.
Sentí el filo de tu lanza.

El sueño.
Te experimenté pasión.
Te encontré corazón.

Simplemente

Intúyeme sin conocerme,
sencillamente imaginándome.

Háblame sin mover los labios,
sencillamente escribiéndome.

Escúchame sin yo hablarte,
sencillamente leyéndome.

Suéñame sin miedo,
sencillamente soñándome.

Ámame con pasión,
sencillamente sintiéndome.

Si

La risa es el alimento del alma
y el amor el del corazón.

¡No sueñes tu vida
vive tu sueño!
¡Amor!

¿Mi sueño?
¡Si!
¡Tú sueño!
¡Corazón!

¿Y tú qué?
¡Yo no puedo!
¿Por qué?
¡Por que mi sueño eres tú!
¡Pasión!

En verdad

Sin conocerte, tan solo intuyéndote,
infinito fue el tiempo
que pululé errático por tu pelo,
para atraer tu atención.

Esperando de ti tan solo un suspiro
para romper el mutismo
que te envuelve y me hiere.

Te miré con mis ojos desde dentro de los tuyos.
Te sentí con el ansia que no alcanzan las palabras,
entre la sombra alargada de la nada,
con el llanto amargo de una humillante derrota.

Desvarié en mi memoria
sin saber que pretendías,
si matarme con tus silencios
o ahogarme con sus ecos.

¡Tan solo para decirte!
¡Lo mucho que te hecho de menos!

Esperándote

Se me hicieron.
Eternas las noches.
Interminables los días.

A solas y en silencio
con mi soledad
y la melancolía.

Te busqué en los suburbios
de mi mente,
donde te perdí confundida
entre la muchedumbre.

Te encontré,
después de un largo caminar,
por esos recovecos
laberínticos de mi memoria.

Escondida entre musgos y líquenes,
entumecida y gélida,
como dormida,
exhausta y sin aliento.

Enredada,
entre la tela de araña
del tiempo
y suspiré al comprender.

Que solamente existías
en las entrañas
de mi alocada e introvertida.
¡Ansiedad!

El despertar

Ahora que el todo y la nada son uña y carne.
Yo me despojo de ataduras y el lastre de la razón
y viajo por el cosmos volátil como el viento,
entre ellos, con mis manos entrelazadas a las suyas;
abarcando con la grandeza de mi alma todo un mundo
de fantasías, utopías y sueños comprendo.

Porque aquellos miedos, fobias y frustraciones,
desde el principio de todos los tiempos,
anidaron en mi cuerpo y mente forjando túneles y cuevas
en el subconsciente, para formar el utópico hogar
de los sin techo y sin nombre.

Abrasados y cegados por un sol demencial, la cordura,
fueron humillados, vejados, ajusticiados y quemados,
en nombre de un orden previamente establecido;
la inquisidora ecuanimidad del derecho legítimo del ser.

¿Qué puede ser lo más aberrante del ser humano,
atado a un mundo lleno de puntos y contrapuntos?
¡Que el miedo propio a lo desconocido e indefinido,
blandiendo en su mano la espada
del poder ciego de la justicia!
¡A sabiendas que su tiempo aquí es finito!





De repente

Me vi en el escaparate de tus ojos,
un escalofrío recorrió todo mi cuerpo,
mi corazón saltó en mil pedazos.
¡Solo!
Para descubrir que.
¡Siempre!
¡Serías mi eterna utopía!

¡Infinitos!
Sueños agridulces
me devoran por dentro.

El tiempo juega en mi contra.
Mientras las verde malva.
¡Olas!
De éste mar bravío,
que habita en tus pupilas,
erosionan todo mi ser.



Sueños prohibidos

Me aparto de la luz,
te busco en la penumbra de la oscuridad.
Tengo ansia de ti.
me dejo llevar por mi ansiedad.

Necesito de tí néctar de amor,
que mi cuerpo busca lleno de pasión,
como la abeja a la flor.

Aroma de flor,
voy sintiendo cada vez más cerca tu olor
y mi cuerpo tiembla de pasión.

¡Por fin tú, ahí tan cerca!
Alargo la mano, te toco
y nuestros cuerpos se entrelazan poco apoco.
Jugos y olores prohibidos que se mezclan.

Imágenes y secuencias que flotan
sobre las ascuas de la hoguera del deseo negado
y cual hojas arrancadas de un libro vedado
son devoradas por un subconsciente enamorado.

Quimera

Con el afán de poseerte
me deshice en halagos hacia ti.

Te mimé como a una princesa.
Te convertí en la niña de mis ojos.
Me inventé un mundo nuevo.
Para en él enamorarte.

Mientras a mi alrededor
el tiempo clavaba sus afiladas garras
desgarrando mi ser y mi alma.

todo mi mundo envejecía
y yo con él.
Y tú ajena a todo sigues riéndote
en tu cúpula de cristal.

El miedo me hace temblar cuando
alguna, por cierto, escasa vez
hacia mi diriges tu mirada
y las palabras se agolpan
en la caverna oscura de mi garganta.

Ahora, cuando el tiempo ya no importa,
te miro sin verte
sabiendo que oscura fue mi suerte.

Y en los adentros de mi corazón
crecen amapolas negras
mientras me posee la sinrazón.

martes, 18 de noviembre de 2008

Crónica de una utopía

Diosa griega sin parangón.
Belleza femenina de porcelana.
Etérea y sutil como el amor.

Desde que a mi mundo llegaste,
la sombra de una quimera
me persigue y me tienta.

Mientras en la guarida de mis miedos
el silencio adormecido se despereza
con sus ecos de miel y hiel.

Como las cartas de una baraja
miles de escenas en ellas estampadas
atropellan mis sienes en desvarío.

Y la luna llena emocionada,
nos hace con su cuerpo un balancín,
donde tan solo estamos tú y yo y el amor.

Pero el amanecer con sus descalabros
coloca cada cosa en su sitio.
¡Tú en mi infinito, yo en tu olvido!

domingo, 16 de noviembre de 2008

Fantasía

En la calle te vi
y en ti me perdí.

Quedaste sellada
en toda mi alma,
como un tatuaje
forjado en un amanecer
lleno de placer.

Noche tras noche
tu cuerpo busqué
y no lo encontré.

Cansado de todo
me agarré a la almohada
y en ella descargué
todo mi ser.

¡Pasión y dolor
manaron de él!

Te quiero

Más que a.
Mi vida.
El sol que me ilumina.
La luna que me inspira.
La madre tierra que me cobija.

Unos ojos que me miran.
Una sonrisa encendida.
Una leve caricia.
El eco de de una voz en armonía.

¡Y allí estás tú!
¡Sublime maravilla!

miércoles, 12 de noviembre de 2008

¿Sueño o tal vez ilusión?

¿Por qué me miráis así con cara inquisidora?
¡Es acaso pecado enamorarse de una bella flor
regada con ternura robada al corazón,
de un manantial radiante de caricias y dolor!

Esa sensación de vértigo acompañada de escalofríos de placer.
El vacío nunca ocupado, lleno de huecos y oscuras tentaciones.
Los complejos y trabas desmedidas que matan al amor.
El llanto, no nacido, convertido en gotas de hiel en tu interior.

Esos dedos que te señalan por detrás
al seguir las pautas de tu "yo".
Ese cruce de miradas señalando un edén.
¿Espejo roto? ¿Delirio?

¡Para boca mía! ¡Deja retorcida mente!
¡Frena subconsciente obtuso!
¡No desveléis el secreto que nos embriaga
y alegra el corazón!

¡Silenciosa soledad de mis pesares,
calla lo que solo tú sabes!

martes, 11 de noviembre de 2008

Encantamiento de luna

El ambiente está cargado de una mágica aureola.
Tu fragancia me llega cabalgando sobre el viento.
Tu cuello de cisne resbala sobre tu espalda de lino.
En el prado de tus ojos se forman eternas primaveras.

Turbas mis sentidos atrofiados, mi cuerpo escorchado.
Estimulas y alimentas el desván de mis sueños.
Mi locura me entorpece, tropiezo, caigo.
Otorgo al tiempo años de descalabros, miedos anidados.

Un escalofrío cargado de miedos en oquedades escondidos,
me atraviesa.
Desnudo, tiritando y desamparado, cual junco expuesto
a un insaciable vendaval, me siento, cuando:

Tus ojos se cuelan en el fondo de mis secretos,
te sonríes, sabes lo que siento.
Y en mudo silencio te alejas, me dejas.
Solo con mi soledad, abatido y sediento.

domingo, 26 de octubre de 2008

Ayer

Se me escurrió mi alma entumecida,
de entre mis dedos mustios y acartonados,
al ver en las pupilas de tus ojos
dos gotas de rocío enamoradas
suicidándose ante su soledad,
resbalando por tus trémulas mejillas
huérfanas del candor de nuestros corazones.

No comprendí, abstraído y absorto
en mi histérica y alocada cordura
lo que ahora si entiendo.
Eran las últimas gotas del néctar de tus ojos
que yo con los míos contemplaría
y nunca jamás ninguna haría mía.

El tiempo con su monótona apatía
sigue su eterno deambular sin pausa,
inmune, imperturbable e inalterable
a nuestro fijo e inamovible destino
mofándose ante tantos miedos retenidos.

Y éste marchito, tembloroso y cobarde
corazón mío, aprendiz de poeta,
atrapado en su narcisista mundo
lleno de melancolía, soledad y silencio,
llorará eternamente su vil osadía.




El laberinto de los espejos

En cada fotografía de esta solitaria casa,
fría y triste, que un día gozó de plena vida,
hay un dédalo de dulces e interrogantes miradas.

Dentro de su propia alma os encuentro yo,
como si el tiempo se hubiera entretenido
para posar un momento su atención en vosotros,
antes de proseguir su eterno caminar.

Si las miro una tras otra,
sin detener apenas la vista en ninguna,
toda una vida pasada regresa de su ayer
para secuestrar de mi rostro una leve sonrisa.

Entre el mar y el cielo, en esa línea difusa,
comúnmente denominada horizonte,
hay un par de pedazos de mi corazón.
¡Y es que es tan absurda ésta vida sin!
¡Vosotros dos!

La tarde

Esta triste, hoy tampoco me ha saludado,
al verme llegar para otro lado ha mirado.
Ya no trae en su rostro la alegría de antaño.
Y es que ésta mía soledad de todo se ha adueñado.

Entrelaza nerviosa los dedos cuando a su lado paso
y cuando le doy la espalda y de ella me alejo,
tengo la impresión que en el interior de su alma,
sin querer, quiere creer que nuestro bache es pasajero.

Con su melancólica indiferencia me hiere,
en el fondo yo sé que lo hace,
sin pretenderlo
y me hace sonreír con la sonrisa atonta del necio.

Se va perdiendo allá en el horizonte,
arropada entre los brazos de la tierra y el cielo
y con su silencioso y pausado caminar
me va llenando de miles y mudos recuerdos.

¡Toda ella!

Un silencio sonoro
lleno de ruidos extraños,
recorre su cuerpo
y a solas con su soledad
llora su tristeza.

Y es que vuestra ausencia
la ha vuelto introvertida y tediosa.
Y le teme a la oscuridad.

Y se abstrae en su alegre pasado cercano,
aspirando los aromas que en su piel
dejaron vuestros cuerpos.

Y por las vértebras de su figura
ya no corretea aquel niño moreno,
ni le cuenta bajo la ventana de su corazón,
entre risas y susurros, sus secretos.

Y los sueños de la dama que la acariciaba
y cuidaba con tanto mimo se perdieron en el tiempo
y esas frágiles y humildes manos
se fueron a cuidar otra casa, otro nido.

Y me reprocha cosas que son verdad y yo callo.
Y en silencio pide una respuesta a su eterno ¿por qué?
Y yo me escondo en la manta que en otro tiempo usara ella.
Y mis sueños de vinagre y hiel se regocijan con mis espasmos.
Y me invade la tortura reservada de los necios.

Y le robo con mis uñas quebradas tiempo al tiempo.
Y otorgo mis incertidumbres y pesares al cielo.
Y divagando en solitario intento consolarme
pensando que no hay mal que cien años dure.
Y el polvo con el polvo y con éste el olvido.

sábado, 25 de octubre de 2008

¿Estaré realmente loco?

O es que mi propia cordura
al mirarse al espejo de mis ojos,
con su reflejo confunde mis sentidos
y en mi mente se vuelve todo
inestable, oscuro y tenebroso.

Es por ello,
que le he puesto nombre a mi
muerte.

Para que cuando se acerque
a llevarme a su guarida de musa,
mi alma la reconozca en toda su esencia
y se vista de primavera.

Mientras una aurora semidormida
la acompañe en su alegre caminar,
cual niña enamorada,
a ese mundo nuevo que le espera.

Entrelazando nuestros dedos,
la Parca y yo,
los suyos y los míos,
en nuestro caminar soledad y silencio.

domingo, 19 de octubre de 2008

¿Por qué?

Por mucho que los muertos
se afanen en correr y correr
para esconderse en sus sueños
de hiel y miel.

Nosotros, mortales como ellos,
les alcanzaremos
y seguiremos su mismo sino.

En sus tristes y abstraídas miradas
infinitos ¿por qué?
Tiemblan mis labios marchitos
y ellos con su silencio
ya les han respondido.

Y es que el ¿por qué?
Al final del ¡todo!
Cuando la ¡nada!
Acuchille nuestro sino.

En esas entremedias,
a lo que denominamos
¡vida!
El ¿por qué?
¡Tanto sufrimiento y desatino!

Alma

En el marco de la ventana de la habitación
donde la conciencia habita,
se asoman nuevas manchas de moho
salidas de las grietas de antiguas heridas
corroídas por un imperturbable tiempo.

Mientras la hoja de la ventana
se deja llevar a merced del viento,
como una ráfaga de aire
y un golpe seco, se rompe el silencio.

Despierta la mente, se apoya en los sentidos,
unos ojos trémulos ávidos de su luz
parpadean varias veces antes de conseguir abrirse
y un disco incandescente daña sus pupilas.

Instintivamente las pestañas se cierran,
de nuevo la oscuridad lo envuelve todo,
el calor se filtra por los poros de la piel
y una sensación de sedienta agonía
se apodera de un ser adormecido.

Entre grandes espasmos y huecas agonías,
liberada, cual agua presa en un estanque,
el alma se despereza entre escalofríos de placer.
Mientras el quirófano insensible e inerte ve impasible
como otro ser deja su mundana prisión.

A deshora

Dulcemente te posaste en la comisura de su boca,
saliendo con paso cauto y sin hacer ruido
del interior de su yo voluble imperfecto,
donde lo inevitable espera adormecido
el desenlace o finito de lo ya sido.

Tiernamente le acunaste en tu frío y estéril seno,
miraste sus cansados ojos sin un ápice de culpa,
te limitaste a cumplir tu cometido, el de siempre.
El que te ata y te mata, te da la vida y te la quita.
Ocaso temporal de todas las cosas.

Escondes en el ahora de cada cual, un posible después
camuflado de alientos e ilusiones venideras,
arropadas de miles de decorados terrenales huecos y fugaces,
que entorpecen los sentidos y enturbian la mente.

Y todos los días se levantará tranquilo, confiado,
para atacar una nueva jornada llena de cotidianeidad.
A sabiendas sin querer darse cuenta que tú estarás allí
en todas las cosas, donde todo lo mundano lo llena
y seguirá soñando sueños de esperanza y hiel.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Laberinto

¡Se esfumó su luz, la oscuridad le envolvió!
A trancas y barrancas se asió a la nada.
En ella nada halló.
Perdió el control, cayó sobre sí.
Se hundió en su yo.
Como polvo que fue.
Humo que el aire disolvió.

Despertó, flotaba en el vacío de toda las cosas.
Gravitaba cual peonza imparable.
Un agujero negro le absorbió hacia lo invisible.
Tragaluz infatigable e incorrupto.

El tiempo colgando de los hilos del ayer, hoy, mañana.
Entre neuronas esparcidas por el infinito cosmos.
En donde la libertad es solo un paso más.
Hacia la esencia de todas las cosas.

Las fuerzas son energías
que fluyen ininterrumpidamente.
Los recuerdos, la llave del baúl de todos los sueños.
¡Se esfumó su luz, la oscuridad le envolvió!

La búsqueda

Y de los lugares más recónditos del planeta,
con un fervor que raya la locura,
en un eterno, pausado y persistente peregrinar,
miles de incansables viajeros partieron.

Y caminaron al amparo de las estrellas,
entre runas, mitología y magia estancada,
al compás de los gritos del silencio,
tras las huellas de la verdad profetizada.

Y encontraron su sombra, como ausente,
en una grieta de la roca cobijada,
entre sueños prescritos por el tiempo,
a grupas de una era olvidada.

Y en los polvorientos eones de la historia,
entre telarañas tapizadas de colores
enredadas en los secretos de la vida,
la esencia de su ser se despertaba.

martes, 14 de octubre de 2008

Nostalgia del ayer

Se humedecen tus pupilas y cual virginales gotas
cargadas de sentimientos de dolor y placer,
un torrente de lágrimas recorren tus mejillas
sonrosadas y trémulas,
llenas de miles de circunstanciales.

¿Qué importa ya todo aquello?
Si el ayer pasó a ser sencillamente.

Un adverbio de tiempo.
Un puñado de ¿por qué? que dormitan en brazos
de los sarmientos neuronales de los recuerdos.
Un montón de nervios de esa hojarasca yerma
que viaja a expensas de los antojos del viento.

No le arañes intentando clavar tus uñas en él,
para retenerle contigo.
Si la bruma en tu presente nubla la cima de tu futuro,
dejando aflorar en ti tus miedos escondidos.

Busca la brisa que dormita en tu subconsciente puro
y limpia esa barrera que te impide ver la belleza
que encierran las estrellas.
¡Abre bien los ojos, sigue tu camino!

jueves, 9 de octubre de 2008

¡En un suspiro!

Cuanto dolor, ahogado en su afligido pecho,
en una nada nunca rota por llanto alguno;
pero si herido el corazón de un soplo,
ella que fue una espiga mimada por el sol.

La envidiosa suerte tronchó su talle y partido en dos
quedó en un mortal y sepulcral silencio.
Las promesas y juramentos barridos por el viento.
Los secretos y ensoñaciones congelados en el tiempo.

La que todo lo dio y nada a cambio pidió,
afronta sola en su retiro su árido destino;
ni un suspiro, sus nonatas lágrimas se secaron
en las áridas cuencas de unos ojos en desvarío.

Enclaustrada y encerrada en su guarida vacía.
Lleva en su regazo viejas cartas manuscritas,
todas ellas repletas de bonitas poesías de amor,
hablan de una era desgajada, descompuesta y
desmembrada por el mismo sol que tanto la mimó.

Confundida y atrapada entre dos mundos paralelos,
donde todo se funde y confunde en un banal suspiro,
en esa línea imaginaria, que cual grieta atemporal,
divide lo sido y nunca probado del deseo y lo prohibido.


Los amantes

De corazón, papel, barro, piedra.

Forjados en soledades llenas de oscuras y gélidas oquedades,
impregnadas de miles tentaciones repletas de sentimientos,
donde el tiempo es sencillamente un espectador aletargado;
un niño de mirada dulce y sin malicia nunca crecerá.

Con la vista perdida en las infinitas estrellas.
Sueños, caricias o besos nunca compartidos.
Manos frías tendidas al aire, dedos enlazados al vacío.
Con el dolor de la infinita espera que no desespera.

Cuanto amor y cuanto odio compartiendo la misma copa,
absorbiendo los mismos flujos, ilusiones y engaños;
en un mundo irracional, controvertido y vano.

¿Hasta cuando han de doblegarse los cuerpos
y humillarse el alma ante tal cobardía?
¡Para que se rompa la máscara de la tragicomedia
que entorpece y envilece la razón de ser de la vida misma!

La pasión que perenne nace

Bailan gozosos dos verdes juncos
balanceándose con el viento,
al compás de una melodiosa primavera.
Tal pasión en caricias puesta,
nunca imaginadas cual tarde alguna.

Dedos anudados en tiernos y húmedos agasajos.
Labios que se unen, funden y mezclan
sus virginales flujos de miel.
Senos erectos, endurecidos y desafiantes,
hambrientos de caricias.
Pieles sensuales cubiertas de diminutos manantiales.

Cuerpos entrelazados extasiados, abandonados en manos
de un dulce amor.
Corazones que palpitan en desafiantes ritmos
afrodisíacos.
Sexos que se dilatan y acoplan en desbocados gemidos
de placer.

En un aleteo de mariposa las eternas promesas
son consumidas y olvidadas.
Lo que ayer eran dos seres trenzados
y abandonados al éxtasis del amor,
en un parpadeo de esas mismas furtivas miradas,
son devorados por el tiempo.
Hoy son dos extraños juncos enajenados y erosionados
en manos de un voraz viento

Una tarde de un ayer, hoy, mañana.
Sola en el olvido permanecerá enclaustrada.

miércoles, 8 de octubre de 2008

¡Qué cara más dura!

¡Qué cara te vendes princesa!
Que envuelta en tu concha miras impasible
como ante ti arrastro mis penas.

¡Qué caro te vendes amor!
Que para tenerte y beber en tu oasis
antes he de morir de dolor.

¡Qué cara te vendes pasión!
Que vienes a mí cuando mi cuerpo
rebosa cansancio y contrición.

¡Qué cara te vendes dulzura!
Que con tu voz pura confundes mis sentidos
y me llenas de dudas.

¡Qué cara te vendes cordura!
Que me atraes hacia ti
con las garras de la locura.

lunes, 6 de octubre de 2008

¡Libertad!

¡Gritas libertad!
Y el eco de tus palabras
se hunden en la ciénaga
de tu inherente existencia.

Andas extraviada con tus pisadas
en la caverna donde la razón
se alojó un día y ahora a deshora,
cubierta de telarañas cargadas
de recuerdos, alucinaciones
y pasajes dispersos, se encuentra.

Cabizbaja, desecada, deshidratada y en desuso,
agotado el jugo que antaño por tus venas corría,
te lames tus heridas;
muriendo un poco más a cada paso que dás.

Y se hace cada vez más fuerte
el hedor que desprendes
a sudor, sangre, rabia y llantos contenidos.

¡Despierta, libérate, lucha!

Atenaza y amordaza a ese capital villano
inhumano e impuro que intenta mantenerte
encerrada en la cárcel donde habitó el miedo
y rompe las cadenas que a él te atan.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Tu frialdad

Ha minado mi corazón
dejándole lleno de cráteres,
cual luna anímica, vacía y fría.

Erosionado mi cuerpo,
ahora apergaminado y yermo
como los nervios de la hojarasca.

Dilapidado mi ser
con palabras afiladas y cortantes,
reduciéndole a una masa deforme.

Humillado mi alma,
encerrándola en la cárcel de lo ignoto,
donde nada entre la nada.

Saqueado mis sueños,
entre gritos y quejidos,
en añicos de espejos convertidos.

Volatilizado mi tiempo,
Dédalo de incertidumbres,
dueño de los secuaces del silencio.

Soberbia, orgullosa y gélida,
cual estatua de granito sin sentimientos,
ríes tu victoria entre los ecos de mis lamentos.

domingo, 14 de septiembre de 2008

¿Qué es qué?

¿Qué es poesía?
Me pregunto yo frente al espejo.
Poesía es ver en él
reflejada tu fisonomía en vez de la mía.

¿Qué es el amor?
Rumian mis silencios.
Amor es sentirte muy adentro,
en un plano sin espacio ni tiempo.

¿Qué es la belleza?
Le pregunta la flor al viento.
Éste aspirando su aroma da un suspiro.
(a modo de respuesta)
Y dura lo que dura el calor de un beso.

¿Qué es la bondad?
Le pregunta el lobo al cordero.
La bondad es saber hacer el bien
sin pensar en el dinero.

¿Qué es la vida?
Se pregunta el feto.
A lo que la oscuridad responde.
La vida es sueño.

¿Qué es la esperanza?
Le pregunta el moribundo a la nada.
La nada no responde.
Pues ya está muerto.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Erase una vez

Un simple superviviente, se mofaba de de la vida y de la muerte también.
Le encantaba hacer reír y reírse a su vez de sus congéneres y con ellos.
Sus penas, lamentos y llantos les convertía en gotas de agua rociera
y un manto de lágrimas acariciaba cada aurora la piel del planeta.

Le llamaban loco, por ser él mismo y actuar tal cual le dictaba su conciencia,
prefería ese adjetivo calificativo que ser un peón o eslabón más del sistema...
Seguir los patrones predeterminados, cual cordero preparado para el matadero,
sin derecho a pensar, decidir y actuar en base a los principios básicos del respeto...

Y pagó caro su atrevimiento, pues fue relegado al olvido, un garbanzo negro más
engrosando la famosa e interminable lista del INEM, por un tiempo indefinido.
Su proseguir diario le hace apreciar más aún si cabe la amistad desinteresada de gente
con sus mismas inquietudes y forma de ver el circo del que formamos parte todos.

Sueña despierto en el día en que por fin se levanten las masas de esos seres ya hastiados
de sentir en sus carnes tanta injusticia, hipocresía, cinismo de sus gobernantes y secuaces.
Alcen pacíficamente sus manos libres al aire pidiendo que la justicia deje de ser ciega,
sorda y parcial y un mundo nuevo renazca de entre éste antro putrefacto y corrompido.

¿Hasta cuando?

Mentiras enmascaradas y escondidas en redes multicolores.
Espadas afiladas envueltas en nubes de algodón.
Risas aguzadas alineadas para alentar al miedo.
Palabras fusiformes preparadas para escupir fuego.

Silencios ligados a bullicios en huecas agonías.
Soledades enclaustradas en armaduras llenas de incertidumbres.
Fantasías carcomidas y putrefactas sin un ápice de esperanza.
Conjunción perversa de verbos ya extintos en el tiempo.

Retablos descoloridos encerrados en un recoveco de la memoria.
Hidras que germinan, fruto de la ira, en el interior del pecho.
Amores desgajados envueltos en las heces de la intolerancia.
Sueños prohibidos, cohibidos y degollados por una arrogante moral.

Me he mordido los labios hasta hacerlos sangrar.
Humillado mi cuerpo y mi persona ante el capital.
He visto la impotencia de la razón rendirse al autoritarismo.
Mis adentros son heridas llenas de pus a punto de estallar y callo.

Lo peor de todo es que he traído a éste mundo encadenado
un nuevo eslabón y sé que a ésta cadena quedará enlazado.

Camaleónica

He conocido el marginado mundo de los locos.
Me he adentrado en el amalgama neuronal
que alimenta y engrandece ese inframundo,
paralelo al supuesto mundo real.

Descubriendo que los dos forman parte
de la mayor tragicomedia jamás contada, leída u oída;
que es la culminación del todo, la vida.

Y detrás del todo tú,
la inmutable e incombustible, la perfecta.
Enjuta silueta, arlequín inanimado, tú.

Bella como tú sola.
Sabia como tú sola.
Horrible como tu sola.
Cruel como tú sola.
Necrología negra como tú sola.

Y detrás de ti la nada y el silencio, el silencio y la nada.
Niñeras voraces que mecen y acunan tus sueños.
Compañeras constantes en tus desvaríos de grandeza.

Dicen que todo cambia, nada es perpetuo.
Cambiaran las formas, el modo, la situación, el desenlace.
Pero tú no, porque tu eternamente serás tú.


viernes, 12 de septiembre de 2008

Pesadilla

Vengo de ninguna parte
y hacia ninguna parte voy.
Si entre tanto a tu lado estoy,
recuerda que pasajera es mi estancia.
Pues ni nómada ni sedentario soy.

A veces cuando el delirio a mi mente desborda
creo ser una sombra caída a la vida por la borda,
de un galeón fantasma que navega a la deriva
en un universo donde.
El todo, la nada y el tiempo.
Son:
Juez, jurado y verdugo.
Que imponen a cada cual su yugo
y se mofan del trío calavera.
La vida, la muerte y la espera.

¡Volverán!

¡Sé que volverán!
Los gigantes del hielo
a invadir nuestros sueños.

¡Acaso!
¿No fueron antes que nosotros, ellos?
Y el fuego de nuestros corazones de olvido
un témpano helado y errante a la deriva será,
como el tiempo antes del deshielo.

Cuando caiga la sombra
de una noche cualquiera.
¡Yo sé que volverán!

Y pintaran cada nuestro futuro,
por muy blanco que parezca,
del mármol pálido de la indiferencia.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Que no digan nunca

Que por ti, por mí o por él, enmudeció la vida.

Que un alba no sea nunca mayor que un ocaso,
que cada uno en su sitio y en su caso
forman una pieza del puzle de la existencia.

Que una vida no sea nunca considerada mayor que otra,
cada cual tiene su sitio y su sino,
pues la senda, la vereda o el camino,
son solo los renglones de un mismo pergamino.

Que el color en la pigmentación de la piel
no sea causa de lucha,
ni se anteponga al amor al prójimo.

Que una lágrima no implique mayor tristeza o alegría.
Que el "todo" y la "nada" formen pareja por un día.

Que el dejar de estar entre las cosas "lo terrenal"
no implique tirar la toalla, abandonar, huir o escapar;
es sencillamente cambiar de plano,
dejar de estar "entre" para pasar a estar "desde".

¿Enjaular el tiempo?

Retroceder en el ciclo vital
que nos arrastra al sueño eterno.
Devorar con voraz apetito los vacíos
en despistes consumidos.

Amarrar el crepúsculo y la aurora
en un conjuro prohibido.
Acariciar las gotas transparentes del rocío
mientras dormitan en su lecho de musgo.

Dar como pasado lo no sido asumiendo
que el presente-futuro es un indefinido.
Apelar al alma, ente etéreo e impreciso,
para escapar de la tragicomedia en que vivimos.

Fundirse en la noche con su manto negro
y ahuyentar los miedos en nosotros mismos.
Aceptar que el tren en que viajamos,
sin parada definida, no tiene vía de regreso.




martes, 9 de septiembre de 2008

Amor esteril

¿Qué te avergüenza de éste humilde despojo?
Lo bailas, a sabiendas, a tu antojo,
él solo ve en ti su guarida
a la que busca herida tras herida.

Llega la noche inadvertida,
llena de aromas prohibidos,
de entre todos ellos él descubre uno, el tuyo
y se desploma sobre el suelo de hojarasca sonriendo.

Corta el aire rancio de ésta noche
un golpe seco de guadaña;
sin quejidos, gritos o suspiros,
el despojo su muda suerte aguarda.

Con la guadaña por compañera,
la inalterable e inmutable, la que todo lo iguala,
entre sus huesudas manos se lo lleva
sumido en sueños de estéril fruto.

Abarcando con su mente el nuevo mundo,
en una noche sin luna,
el despojo despega.

La belleza

Se deshojará y caerán sus ilusiones
cual hojas yertas que pasan al olvido
y en su cuerpo se hundirán
las garras del imparable tiempo.

Su esencia, apenas abierta con la aurora,
no durará más que el beso de un rocío
y se tornará gusano casi sin
mariposa haber sido.

Surcos profundos marcarán su ser,
en el continuo envite de un mar bravío
que no entiende de hermosura,
ni quiere pararse a saber.

Se sumergirá la lindura de su figura
en la eterna caverna de húmeda tierra;
entre mármoles blancos y silencios oscuros,
con olores rancios, pensamientos desgajados.

"Es hora" le traerá el viento.
"Es hora" una cuchillada.
"Es hora" flor en un instante deshojada.
"Es hora" nacida sin acento.






lunes, 8 de septiembre de 2008

Hoy y ahora

He sentido.

Tu aroma acariciar mi pelo.
En tu mirar el mío.
Tus labios buscar los míos.
Tu boca llenar mi boca.
Dos cuerpos, un solo aliento.
Los cinco sentidos.

Y ahora.
¡Siento que te quiero!

domingo, 7 de septiembre de 2008

Triste, triste

Triste, triste Vida.
Si es el dinero quien la motiva.

Triste, triste Amor.
Si no nace del corazón.

Triste, triste Esperanza.
Si su finalidad es llenar la panza.

Triste, triste Libertad.
Si el capital la hace su seña de identidad.

Tristes, tristes Palabras.
Si es la intolerancia quien las aporta.

Tristes, tristes Guerras.
Las hay malas y peores, ninguna es buena.

Triste, triste Soledad.
Con la muerte como confidente.

Tristes, tristes Sueños.
Si son solo utopías en el tiempo.

Reflexión

Si te dicen que.

Sí, rompí la membrana del iris
que cubre las pupilas consumidas
del complejo de mis ojos,
para mirar hacia adentro.

Ahora siento que lo que he vivido
ya no sirve para nada,
como no sirvió para la tierra estéril
aquél copioso aguacero.

Entiendo que a veces
lo que vemos no nos llene,
imágenes que pasan vacías
como páginas descompuestas en el tiempo.

Recupero la razón al no comprender
ese oleaje de seres que se abaten moribundos
sobre éste antro de mundo en llaga viva,
obsesionados con hacer de él. 
¡Un absurdo!

Espejismo

Despertar y ver.

Que no distingo nada.
Los bultos tapan sus propias formas.
Las sombras sus propias ilusiones.
Los ruidos sus propios ecos.
El silencio su propia soledad.
La nada su propia agonía.
El mundo su propia trampa.
El universo su propia carga.

Despertar y sentir.

Que no añoro nada.
La hiel que me quema la garganta.
Humillar el alma ante el cuerpo.
La vileza con que se dictan las palabras.
El deseo que se pierde y pudre corrompido.
El poder ser y no haber sido nada.
Nadar entre dos aguas sin horizonte definido.
Volar con los pies clavados en las entrañas.

Despertar y soñar.

Ese sueño indefinido.
Susurrar al aire incertidumbres.
Escuchar las historias de las estrellas.
Viajar sin notar el movimiento.
El tiempo y su extinción marcados en la frente.
Dar por hecho lo no sido.
Pasado, presente y futuro, agujero negro inconcluso.
Descubrir que todo es una fantasía de la mente.


¡Siempre tú!

Un amanecer cualquiera lleno de esperanza.
¡Siempre tú!
Un reflejo de la luna en el agua.
¡Sigues siendo tú!
Aquella mariposa que lloraba desconsolada
por haber perdido sus alas.
¡Tú!
Pisadas por la playa marcadas en la arena mojada.
¡Solo tú!
Una sirena solitaria entre arrecifes de coral.
¡Eres tú!
Cada fibra que une mi mente con mi cuerpo
y le engrandece.
¡Cariñosamente tú!
Las palabras que se vuelcan y revuelcan en el aire.
¡Simplemente tú!
Esa flor que se ducha con las gotas del rocío,
siempre hermosa.
¡Eternamente tú!
Gestos que delatan y enturbian mis sentidos.
¡Deliciosamente tú!
En cada puesta de sol.
¡Allí estás tú!


La huida

Estas fuera de ti,
huyes de tus adentros,
pesadillas, fobias, miedos anidados
y ellos se clavan más dentro de ti.

No huyas tranquila, que todo lo tuyo eres tú
y nada conseguirás huyendo de ti,
que a donde quieres ir,
aunque no lo sepas, es a ti misma.

Y la niña que dormita en la guarida de tus sueños,
aunque se perdió en tus huellas,
sigue dentro de ti.

El resto es solo lo mundano,
lo banal, lo repetitivo, lo cotidiano.


¡Será verdad!

Mientras la vida y la muerte se evitan
a sabiendas que constantemente habrá encuentro.

Que nosotros, frágiles criaturas de barro,
en un alocado, autómata, pero eterno caminar,
en la inconsciencia de nuestra conciencia;
estaremos continuamente, simple y llanamente,
intentando hacernos un hueco entre los muertos.

Que cada amanecer, autorizados por la muerte,
bebemos un sorbo del néctar de la vida confiados,
cual dóciles corderos, sin saber si será el último.

Que herida tras herida en el paso de la existencia,
tropezamos, cayendo contra las hojas yermas
sin espacios de esperanza, pero caídos,
donde miles de ecos chocan entre sí
arropados por otros tantos silencios.

O tal vez será.
Que solo somos espejismos de la Parca,
imágenes difusas que crea su subconsciente
ávido de sensaciones que puedan mostrarse
a si mismo que existe
y no es una mera fantasía de la efímera vida.

sábado, 6 de septiembre de 2008

¡Eternamente tú!

Cuán niño yo era,
ya de ti arropo sentía.

No te conozco ni sé qué o quién eres,
solo sé,
que desde muy chico
conmigo vas, conmigo vienes.

Eres parte de mi mente,
mi cuerpo, mi entorno,
el aire que respiro,
la vida que me como.

Mi sombra

El vivo retrato
de mi cuerpo eres,
que naciste conmigo
y conmigo mueres.

Compañera constante,
fiel confidente;
silenciosa y muda
cual la muerte eres.

Sal del mutismo que te envuelve
y dime,
el momento del infinito silencio.
¿Cuándo viene?

¡Tú que naciste conmigo
y conmigo mueres!

¡No! y mil veces ¡No!

¡No quiero!

Lágrimas que no merezco.
flores sobre mi tumba.
Alabanzas ningunas y menos
las inicuas y sin fundamento.

Dejar de mi recuerdo mayor
que un soplo que lleva el viento.
La compasión y el perdón en mi errar
por éste "mundo infierno".

Si por mi inconstancia infinita
y mi "vida indecisión" fui un "todo"
inexacto e imperfecto.
¡Lo siento!

Dentro de mis erráticas acciones
también hubo amor.
El equivocarse es humano
y yo nunca renuncié a ello.

Volver a nacer sería una perdida de tiempo
y la memoria una laberíntica encerrona,
impropia para un ser
de tan bajas luces y entendimiento.


Hoy

He estado desmadejando la nada
de su ovillo de oscuridad, soledad y silencio,
y en el fondo de su ser
he encontrado un frágil, tierno y viejo corazón.

Me habla de sus noches eternas donde,
entre la vigilia y el sueño,
es bombardeada con excesivo ímpetu
por imágenes grotescas de un mundo en decadencia.

En él, las reglas básicas que rigen el universo,
igualdad, libertad, fraternidad y mutuo respeto,
han sido sustituidas por un capital embrutecido,
regido por un poder ciego, corrupto e inepto.

Y miles de seres que en él cohabitan,
desde el principio de todos los tiempos,
son barridos sin un ápice de conciencia,
por una raza de criaturas en desvarío.

jueves, 4 de septiembre de 2008

¡Una vez!

Tú y yo juntos, fuimos infinito,
dos cuerpos fundidos en un solo aliento,
algo difícil de definir y comprender,
pero lo fuimos.

Y con la noche, la melodía de las estrellas
nos acariciaba con su dulce resplandor,
mientras el tiempo dormitaba
entre las sábanas blancas de nuestro amor.

Y el mundo que nos rodeaba se hizo bruma,
quedando varado en un horizonte difuso
y a hurtadillas y sin hacer ruido
tú y yo, yo y tú ya éramos camino.

Y nuestros utópicos sueños se nos antojaron
dédalos llenos de mariposas luminiscentes
e intentamos capturar alguna de ellas,
era como querer atrapar nuestro sino.

Y dicen. ¡Bonito jardín es el amor!
Para que en el turbio mar del desamor,
donde el infierno de lo cotidiano tiene su nido,
quede ya todo desenfocado y descolorido.

¡Una vez!
¡Tú y yo juntos!
¡Fuimos infinito!

Retoño de otoño

Cuando rompe de tu faz
una sonrisa encendida,
me reconforto y digo.
¡Que hermosa es la vida!

Cuando veo en tus pupilas
reflejado mi rostro,
mi corazón se deshoja
y curan mis heridas.

Cuando siento una caricia
de tus tiernas manos,
mimosos se abren mis poros
y absorben tu regalo.

Cuando tu llanto yo acuno,
en mi regazo consigo acallarlo
y dormirte en sueños, sosegado,
siento sentimientos nunca imaginados.

Si te dicen

Que caí.
Fue por tu amor y el odio
que genera en mi interior.

Que lloré.
Fueron lágrimas de pasión,
convertidas en dolor en mi corazón.

Que una vez amé.
Fuiste tú mi locura,
su causa la de un soñador.

Te digan lo que te digan.
Antes mi muerte que tu calvario.
¡Amor!

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Biografía del autor

Nací el 18 e Octubre de 1961 en un lugar de la mancha del que si quiero acordarme, Cuenca. Casas engarfiadas a la roca desafían con orgullo al vacío, al tiempo y su existencia ante la mirada extraviada de un puente que dormita sobre un desfiladero en roca viva engendrado.

Mis primeros pasos los di en un pueblecito manchego llamado Santa María del Campo Rus (Cuenca) hasta la temprana edad de los ocho años. Aquellos primeros años en continuo contacto con la naturaleza me enseñaron lo hermosa e inapreciables que son la inocencia y la libertad.

Por circunstancias del trabajo de mi padre nos trasladamos a vivir a Formentera. Calas recogidas y silenciosas en las que el cielo azul juega con las olas del mar ante la mirada perdida en el horizonte, de los pinos mediterráneos.
Tras cuatro inolvidables años en la isla nos instalamos en Valencia. Ciudad sencilla, despierta y abierta como alas de gaviota sobre un cielo lleno de sueños y fiestas.

Desde hasta donde alcanza mi memoria siento una gran atracción por los libros y sobre todo por la poesía, esos impulsos llenos de sentimientos que fluyen por nuestras venas y que encauzados por la palabra como hilo de grandeza, se convierten en melodías de cada nuevo amanecer.
Poco a poco dichas melodías fueron aflorando, de mi ser, como el perfume de una rosa en el rocío del amanecer.

No cursé estudios universitarios, tan solo hice el bachillerato que compaginaba con el trabajo, el cual me producía el bienestar social más inmediato y por el que al final opté.

jueves, 28 de agosto de 2008

¡Si toda tú!

Si tus pensamientos ensimismados
se atreviesen a dejar su cubil
y romper los barrotes ligados
a esa celda de marfil.

Si tus oídos escucharan
al silencio adormecido,
sobre un manto de flores de azafrán
resbalar y caer, ser crujido.

Si tus ojos me miraran
como las miradas de los niños
y en tus pestañas me acunaran
como se acunan los guiños.

Si tus labios sensuales hablaran
como hablan las cascadas de los ríos
y en secreto al viento susurraran
que tus sueños y los míos son los mismos.

¡Si toda tú!

Inquietudes

¿Hay alguién ahí...? ¡Contesten...!
¿Hay alguiénnnnn...?
¿Por qué tanto silencio...?
¿Qué esta pasando...?
¡Quiero saber...!
¿Hay alguiennnnn...?
¡La luz...!
¿Dónde diablos está...?
¡Siento frío...! ¡Silencio, soledad, oscuridad...!
¿La luzzzzz...?
¡No tengo miedo a dar el paso...!
¿Pero hay alguiennnn...?
¡No temo al ridículo...!
¡Temo no ser...!
¿De qué sirvió entonces intentar ser...?
¿De quééééé...?
¡ Y los sueños...! ¿Qué me decís de ellos?
¡Entonces, una ilusión...! ¿Qué es...?
¿Mera fantasía...?
¿Cómoooo...?
¡Romper el espejo de mis sentidosssss...!
¿Paraaaaa...?
¿La mente...?
¡Caprichosa como el destino...!
¡Yo sigo sin saberrrrr...!

¿Hay alguien ahííííí...?

Lugar infinito

Abreme tierra tus manos tiernas
recógeme en tu regazo
y depositame en un lugar solitario
del que nadie sepa.

Allí donde el horizonte
junta el cielo con la tierra,
la tierra con el mar
y el mar con las estrellas.

En el punto que separa
la realidad del sueño,
la soledad del silencio,
el alma de un cuerpo.

Refugio de sueños

Cae la tarde
ante las lápidas mudas,
ya se aleja el sol
a su morada de musa.

Despierta la luna
de su letargo de plata,
sobre los verdes cipreses
de sombras alargadas.

Allá en lo recóndito,
en la región donde habita el sueño,
se oyen cuchicheos,
risas apagadas.

Esos pensamientos
que escapan en palabras,
se mezclan y se jactan
de ser el único hilo vivo
entre paredes blancas.

La tierra reclama su sabia,
el polvo con el polvo
y hacia el infinito se eleva el alma.

Niña...

...Si en el crepúsculo del amanecer
un rayo de luz a tus ojos hace parpadear,
piensa niña que soy yo
que te vengo a despertar.

...Si entre el alborotado murmullo del día
distingues un susurro diferente despuntar,
piensa niña que soy yo
que vengo a tu corazón alegrar.

...Si en la quietud del ocaso
una tenue brisa te hace estremecer,
piensa niña que soy yo
inspirando gozoso el aroma de tu ser.

...Si en el silencio de la noche
a tu lado sientes un respirar,
piensa niña que soy yo
que te vengo a enamorar.

lunes, 25 de agosto de 2008

El rocío de los sueños

Esas lágrimas que queman
el interior de tus pupilas,
son el llanto negado
a parte de tu vida.

Esas gotas transparentes
he querido recoger,
elevarlas al viento
y dejarlas caer.

Forman.
¡El rocío de los sueños!
de cada amanecer.

Dedicado a Pilar y Raúl

Los nervios de la hojarasca

En el árbol de la vida
somos frágiles hojas
sujetas a mudanza,
a expensas
de un caprichoso viento.
En un tiempo y un punto
tan efímeros e inconcretos
como nuestro propio sino.

Dedicado a Pilar y Raúl