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jueves, 15 de diciembre de 2011

Suspiros

Correr y correr, saltar y saltar,
para después volar y volar.

Desprendiéndose de todo elemento inútil,
lo material, lo carnal, lo moral.

Hacer un buen acopio de auto estima,
para romper las barreras sociales que la minan.

Fabricar un escudo donde uno lo es todo,
para que el resto no lo sepulte a uno.

Enriquecer el alma, la mente y el cuerpo,
formando un ente limpio y puro.

Y es que después de todo lo vivido,
de tanto cinismo, egoísmo e hipocresía en el mundo.

¿Por qué se empeña los demás en catalogar como loko
al que intenta vivir despacio, sin prisa y con poco ?


¿Droga de la vida y de la muerte?

¡Cuando ya no quede nada, ni tan siquiera los recuerdos!
¿Qué será de ti, de mi, nuestro entorno, nuestros sueños? 
¿El todo y la nada quedaran, fundidos en un etéreo beso?
¡La vida es un fugaz suspiro, cual lágrima solitaria de un sueño!

A hurtadillas y en silencio apareces tú la inmutable, la incorrupta.
Naces, te marcan cual ganado, padeces, te pudres y desapareces.
Y en ese insignificante y a veces tan absurdo, espacio de tiempo;
tú ya empiezas a envenenarnos las entrañas con el néctar agridulce
de tu insolente, prepotente, atrayente y cínico mutismo.

Ya sé que tú siempre lo supiste, eres parte de mi ser,
sin ti no puedo anhelar poder llegar a ser infinito, yo mismo
y con esa tan particular y silenciosa manera de sin decir nada
dejar todo dicho, veneno y antídoto de cada ser vivo.

¡Cuánto más te odio más grande hacia ti es mi pasión!
Droga inodora, incolora e insípida que nutre mis instintos.
Sé que sin ti no puedo vivir, eres mi principio y mi fin.
Y a la vez la llave que libera la esencia de cada individuo, el alma.








martes, 13 de diciembre de 2011

Tus ojos, mis ojos

Lo he vuelto a leer en tus ojos,
esos hermosos y cansados ojos,
prisioneros en el laberinto
de las interrogantes y las dudad.

Mientras en tu mente, por enésima vez,
la eterna pregunta.
¿Qué fue de aquél candor que nos unía,
ese tan preciado tesoro, nuestro fuego eterno?

Cenizas, cenizas, cenizas,
que arrastra el impasible tiempo
y que el viento eleva hacia lo fatuo, lo etéreo.
Responde, presto, el suntuoso y cínico eco.

Con una realidad que me aprieta y ahoga,
las entrañas y el alma en carne viva,
en un último y desesperado acto de rebeldía;
dirijo, con los dedos crispados, una de mis manos al cielo.

En hueca y desalentada agonía, en ella aferrada tengo
la garganta de ese insolente eco.
En la otra una rosa rociera para ti y a su vez,
mis ojos obsequian a los tuyos un dulce.
¡Te quiero!





Frágil y bella

La vida es como una copa de néctar
sin un punto exacto que marque su contenido.
Ligera, transparente, translúcida
y a su vez pesada, opaca y oscura.

Donde la cordura y la locura se mezclan,
en una cantidad indeterminada,
sin un control, lógica o medida
sobre el espécimen o individuo que la toma.

Sorbo tras sorbo cada vez nos acercamos más a su fondo,
pero a veces es tan turbio que no llegamos a distinguirlo
y confiados de que no tiene calado proseguimos ingenuos
derramando parte de su contenido por el camino sin saborearlo.

La calidad de su esencia, irónicamente, a veces, tan solo depende
del entorno social, político y económico de cada ser vivo
y sus efectos secundarios nunca están sujetos o penden
de una balanza equilibrada y justa que los defina.

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Esencia del ser?

Dicen que es verdad,
que se puede volar sin alas.
Que la realidad no la dictan 
nuestros sentidos.

Hay algo más,
que en nuestro interior tiene su nido.
Y esperando está,
para volar hacia lo indefinido.

Nos aferramos a lo material, nos ansiamos, queremos más y más;
nunca conformes estamos y al final lo terrenal como tal queda.
Mientras el sarcástico tiempo nos clava sus garras y pasamos a ser
cual marionetas oscilando al compás de su eterno reloj de arena.

Somos algo más que un cuerpo y una mente,
materia orgánica, sin más, y una fecha de caducidad.
Cerrar los ojos por un momento, evadirse del tiempo.
Escuchar al silencio, dejarse llevar, relajarse, ser infinito.






miércoles, 7 de diciembre de 2011

Mujer infinito

Dirija la mirada hacia donde la dirija,
procure orientar la mente hacia cualquier tema o proyecto,
allí estás eternamente tú, chica infinito, fogosamente tú
y por mucho que me empeñe en desempeñarme de ti
me encuentro siempre con ese cuerpecito de niña mujer.

De pronto, poco a poco y sin hacer ruido,
copos de nieve caídos en un otoño cualquiera,
cual mariposas blancas, en todo mi ser se han posado.
Es algo indescriptible, inimaginable, cual dulce utopía,
la aurora y el ocaso entrelazados en un atemporal abrazo.

El tiempo dormitando entre tu regazo y el mío,
instantes de ensueño sin un concreto ¿por qué?
Fundidos han quedado entre tus labios y los míos,
como fotografías difusas salidas de un libro aún no escrito;
cual senda, vereda o camino no natos esperando su sino.