Me siento perdido
en el abismo de la nada,
donde no alcanza la esperanza.
Hundido en las entrañas
de un cosmos silencioso y frío,
lleno de incertidumbres e interrogantes.
Como si en un espejo me mirase,
para descubrir,
que al otro lado no hay nadie.
Siendo éste mundo
una estación de transito
hacia ninguna parte.
Y es que ésta soledad mía egoísta y cruel,
me tiene atrapado entre las garras
de su dulce y cálida desnudez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario