De la nada
surge en silencio,
cual garganta marchita
en un mar de hielo.
Del cerebro limpio,
en una neurona virgen,
nacerá el miedo.
El cuerpo frágil
será la cuna
que sirva de nido.
En una estación
atemporal cualquiera
se oirá el grito.
En cualquier
ayer, hoy, mañana;
despertará, se saciará
y dejará mustios
otra cuna, otro nido.
Serás tú, tal vez yo
o cualquier otro
que se cruce en su camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario