Que no distingo nada.
Los bultos tapan sus propias formas.
Las sombras sus propias ilusiones.
Los ruidos sus propios ecos.
El silencio su propia soledad.
La nada su propia agonía.
El mundo su propia trampa.
El universo su propia carga.
Despertar y sentir.
Que no añoro nada.
La hiel que me quema la garganta.
Humillar el alma ante el cuerpo.
La vileza con que se dictan las palabras.
El deseo que se pierde y pudre corrompido.
El poder ser y no haber sido nada.
Nadar entre dos aguas sin horizonte definido.
Volar con los pies clavados en las entrañas.
Despertar y soñar.
Ese sueño indefinido.
Susurrar al aire incertidumbres.
Escuchar las historias de las estrellas.
Viajar sin notar el movimiento.
El tiempo y su extinción marcados en la frente.
Dar por hecho lo no sido.
Pasado, presente y futuro, agujero negro inconcluso.
Descubrir que todo es una fantasía de la mente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario