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lunes, 19 de septiembre de 2011

Efigie

Con el rostro pálido, erosionado e impreciso,
sigues tú, impasible figura, velando su lecho.
Leal e imperturbable ante las vicisitudes del tiempo.
Ojos sin parpados, fijos y expectantes hacia la nada.

Con el cuerpo encorvado, rodilla en tierra,
vigilas en eterna y tranquila espera.
Enterrada en el olvido de lo mundano quedó su vida.
Ayer, hoy , mañana, susurros que son silencios.

Con tu traje de granito enlutada dejas que pase lo ya escrito.
Se suceden las estaciones bulliciosas e imperfectas.
La vida sigue su alocada carrera nadando entre la nada.
Un cuervo pasa ligero, esparciendo en tu cabeza su estiércol.

Con el corazón encerrado en la vieja piedra.
Las manos engarrotadas por falta de movimiento.
Loa pies descalzos, rígidos y fríos besando el húmedo suelo.
Rasgos marcados, a base de escape y cincel, similares a tu señor.

Queda tú con él, rígida forma distante y gélida.
En su morada, el durmiente, sueños de vinagre y hiel.
Mientras la tarde se deshace entre olores diversos.
Yo expectante espectador etéreo, os dejo, cambio de aires.

Duendecillo

Se acerca corriendo 
un duendecillo por una senda,
la luna lo mira curiosa,
¡qué prisa lleva!
En una mano una manzana,
en la otra una flor.

El silencio corta la sangre
de sus venas
y mirando a su alrededor
siente que de él,
las sombras se apoderan.

Al rato la fatiga llega,
su corazón late deprisa,
un sudor frío en sus sienes se congela;
el miedo como compañero,
la Parca agazapada espera.

Bajo la luna brilla el metal,
en su costado la sangre brotar
de una cuchillada traicionera.
Todo le da vueltas,
cae inerte en la vereda.


Muerte de un ruiseñor

En el calor del asfalto
te encontré,
desvalido y moribundo,
cruzaban los treinta grados,
pleno mes de julio.

La incertidumbre me cegó
y a un árbol encomendé tu destino.

Ayer pasé por allí
y al acercarme comprendí
el error cometido.
Tu cuerpo estaba inerte,
mi corazón quedó partido.

El ayer, ¿por qué fue ayer?
El hoy, ¿por qué no ha sido?
El mañana, ¿qué será?
¡Designios del destino!


La vieja barca y su pesar

Atardece el en mar,
el viejo disco rojo incandescente
se ve en el horizonte zozobrar,
bajo una tarde gris ambulante.

De su mirada inocua y vacía
se escapa una interrogante,
una lágrima rebelde nacida en la lejanía,
resbala rota hacia un mar arrogante.

En el interior de su caparazón
corroído, cansado y humillado,
yace inerte, quebrado el corazón,
el timonel, su compañero amado.

Esa risa de niña enamorada,
la gracia con que volaba sobre el mar
bajo la protección de aquella tez tostada.
¿Dónde ha ido todo a parar?

Juntos hasta... Y después de...

Tras la ventana
ausente de cristales
se cuela el viento a raudales.

El aire sopla frío entre los árboles,
heladas caen las hojas
en las fauces invisibles
de la noche rota.

En el hueco inactivo
de la chimenea apagada,
se filtran voraces
las garras de la inapelable muerte.

Un par de ancianos
al pie de un brasero,
sonrisas en los labios
plagadas de recuerdos.

Un zarpazo gélido y silencioso,
cual amargo escalofrío,
recorre sus cuerpos
indefensos, yertos, consumidos.

Dijo

¿Qué es qué?
¿Cómo?
¿Cuándo?

Ni ¿Qué? Ni ¿Cómo? Ni ¿Cuándo?
Para que éste mundo sea una jauría
no falta tanto.

¿Qué? ¡Se está muriendo!
¿Cómo? ¡Qué ya está muerto!
¿Cuándo? ¡Ya se está pudriendo!

¡Muriendo! ¡Muerto! ¡Pudriendo!
¡El caso es que a nosotros
ya nos va quedando menos!

A ti, no nacido

Proyecto escalonado
en la aventura de la vida.

Que los astros,
en el cielo alineados,
se disputan el marcar
tus directrices día a día.

Que no sabes
lo que del exterior se te avecina
y duermes tranquilo
dentro de esa placenta protegido.

Que hiciste enamorarme 
aún más de ella,
ese ser que te cobija.

Quiero decirte
que entre ella y yo
seremos tus protectores
en el camino que tú elijas.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Y porqué no

Cautivo yo quedé,
encerrado en ésta celda de papel,
donde los barrotes son versos encendidos
arrancados del corazón de nuestro querer.
Quise volar hacia ti.
Buscarte en tu morada de incertidumbres.

Hoy he intentado entrar dentro de ti,
sin tocarte, mirarte, olerte,
simplemente dentro de ti.
He sentido todo tu mundo vagando dentro de mi,
sin ataduras, obstáculos, miedos.
Sencillamente dentro de mi.

Aunque estés lejos, mi entorno está lleno de tus recuerdos.
Los gestos, una sonrisa encendida, esa llama perenne, tú.
Por teléfono al oír brotar las palabras,
te delatan, tu ausencia las marca.
Se me estremece el alma, nota tu falta,
tu no estar cerca, tu voz lejana.

Cuantas veces he querido estar solo,
a solas con mi soledad, sin ti,
llanamente mis inquietudes neuróticas y yo.
Loco imperfecto e irracional, a veces, tantas veces.
Que versátil, inconstante y absurdo me siento.
¡A veces, tantas veces!

Nosotros, tristes y volubles muñecos de paja nos dejamos zarandear.
Entre penumbras y sombras, cuchicheos, dentelladas que el aire aborta.
Malos entendidos y desplantes que el interior desgarran.
Inquietudes, deseos e ilusiones que son arrojados por la borda.
Se miraron en silencio, largo rato, se fusionaron sus mentes,
e instintivamente alargaron sus manos en el aire.

Se rozaron.
Sus dedos se buscaron y entrelazaron,
dolor, placer y llantos contenidos.
Y sin mirar atrás, a donde o a quien,
dejaron todos los malos momentos y recuerdos,
fueron creando el futuro de sus sueños.


A ti he venido

   A decirte que te quiero
   y seas paciente con éste pobre diablo,
   para el cual escudarse en las dudas
   es su actuar cotidiano, que a veces ni el mismo entiende.

   A pedirte la razón y el entendimiento,
   el amanecer vestido de rocío y perfume floreado,
   la alegría y la sonrisa nuestro pan de cada día;
   en la noche tus caricias y besos sean las estrellas de nuestro reino.

   A robarte de nuevo el corazón si fuera necesario,
   un suspiro de tus labios entreabiertos,
   una mirada extasiada en profundo sentimiento,
   ese conjuro de pensamientos que arropen mi cuerpo.

   A sentir tus mismos sueños y sentimientos,
   participar en todos tus anhelos,
   ser cómplice de tus miedos;
   dos cuerpos fundidos en un solo aliento.

   A llevarte al país del hacedor de los sueños,
   laberinto de pasiones y deseos,
   donde el llanto y el sufrimiento son historia olvidada,
   el tiempo una mera alusión vocálica.

  

Simplemente ella

Me dijo el eco de su voz
que ella nunca más sería mía;
su sentir, sus pensamientos, su aliento
y esos sus besos de oro y miel.

Estoy en la eterna encrucijada,
cuando la duda despierta
para avivar la herida,
con la incertidumbre de ese mañana.

Borrosas nubes se precipitan
en el desfiladero del tiempo
y entre sus manos llevan ese mudo amor
cómplice de la soledad y el silencio.

Me bastaba con tenerla en mi mente
para no sentirla ausente,
ahora ya no me sirven esas tretas
para retenerla cerca.

Sin ti soy

   Páramo gélido y solitario,
   envuelto en una asfixiante bruma;
   sin estaciones ni encantos,
   animales, flores, pájaros y cantos.

   Navegante sin rumbo
   que va dando tumbos,
   sin horizonte cierto 
   para llegar a buen puerto.

   Palabra suelta
   con identidad incierta,
   que sola no acierta
   a saber cual es su delta.

   Cuerpo rígido e inerte,
   fusión vida y muerte,
   sin un ápice de sensibilidad
   y cautivo de su soledad.

   

jueves, 15 de septiembre de 2011

Amanece

Otro día roto.
Por la ausencia de tus ojos,
el perfume de tu ser
rociado en mi lecho.

Los caracoles de tu pelo
acariciando mi pecho
y tu cuerpo de sirena
descansando entre mis piernas.

La rutina me deshoja,
a mi mente alborota
y yo sigo caminando
cual ser autómata y enajenado.

En un mundo sin tu amor,
gélido, árido y oscuro;
lleno de tus recuerdos
y dominado por tu ausencia.

¡A ti mujer!

Que has hecho palpitar con fuerza,
tras la coraza de mi pecho,
a un corazón ardiente y sediento
de caricias, fantasías y sueños,
dando rienda suelta a todos ellos.

Que de puntillas sobre la aurora,
esperando el alba, me desgarrabas
las entrañas penetrando hasta mi alma
con la grandeza de tu propio ser.

Que entre el susurrar de tu aliento,
en el caminar de cada día
sugestionabas con tus hechizos de esperanza
a mi mente y cuerpo.

Que diste sentido a mi vida, entraste en mi casa
deshojando en el aire la flor de tu perfume,
de tus entrañas arrancaste parte de ti
y me ofreciste su fruto, un retoño.

¡Quisiera preguntarte!
Que después del todo,
en la nada donde habite mi alma,
en esa, alguna parte.
¿Si tú vendrás a visitarme?

Inevitablemente

Cual conjunto de imposibles tú y yo,
yo y tú e inevitablemente los dos solos.
Socios, groseros, inadaptados e imperfectos,
retratos inacabados e incompletos de una época, un momento.

Absortos en nosotros mismos,
camuflados en un Dédalo de interrogantes y dudas,
mientras el mar de lo cotidiano y mundano nos fustiga
con sus embravecidas olas, rompiendo su furia
en nuestros castigados, erosionados y cansados cuerpos.

Chussssss... ...¡Silencio...!
¡No rompáis el encanto del momento!
En el exterior la lluvia todo lo limpia
con su manto protector y fresco.
En sus gotas transparentes y cristalinas,
en cada una de ellas nosotros dos reflejados
viéndonos tú y yo solos arropados por el silencio.

Que hermoso es el saberse siempre acompañado
en cada momento, en la soledad más profunda.
Dentro del laberinto neuronal donde nos movemos
siempre seremos uno, aunque de los dos sean los recuerdos.

Esperas

Te sientes irrealizada,
con ansia de libertad
y esperas.

Buscas tu identidad incierta
en el sueño de tus ¿por qué?
y esperas.

Percibes cierta ansiedad
dentro de tu propia seguridad
y esperas.

Adviertes en tu propia mente
que el tiempo todo lo controla
y esperas.

Acortas la distancia que separa
la cordura de la locura
y esperas.

Es el reflejo de mi propia realidad,
te miro, me miras, espero
y esperas.


Temores

Si sientes.
Que tu cuerpo se transforma
y poco a poco abre paso 
a otro ser que se forma.

Que tu vida toma un giro inesperado
y en tu mundo se desvanecen
sueños e ilusiones ya adquiridas.

Que los nervios te traicionan
y el sueño no apacigua
el desasosiego y desespero en tu persona.

Que todo esto te desborda,
el miedo a lo nuevo tu mente alborota
y las contradicciones en tu cerebro se amontonan.

Piensa.
Que a tu lado hay una espalda que te apoya
y esperando esta que le compartas
parte de la carga que soportas.

Quisiera ser

Pensamiento.
Para habitar en tu mente,
viajar por su Dédalo neuronal
y hacer de ti y en ti mi universo.

Aire.
Para ceñirme a tu cuerpo,
penetrar por tu nariz
y salir envuelto en tu aliento.

Rocío.
Para acariciarte cada amanecer
con las lágrimas
de mi querer.

Mar.
Para atraer tu mirar
y convertido en ola después
caer rendido a tus pies.

Madrid y tú

¡Madrid, Madrid!
Retienes, en el rosal de tu seno,
la más hermosa flor
del universo entero.

Me oprime el tiempo,
exhausto vuelvo a mi agujero,
atrás queda la mujer
de mis desvelos.

Y de nuevo cautivo soy
de la soledad, el silencio
y esos sueños agridulces
que tanto anhelo y a su vez temo.

¡Madrid, Madrid!
Que triste me siento
cuando de ti me alejo.


Alas de mariposa

Eres como la primavera,
hermosa, altiva e inquieta;
todo resplandece cuando pasa
y se marchita cuando se aleja.

Hay primavera en mi vida,
en mi corazón hay primavera.
Sueña, salta, ríe.
Y a veces se despierta
y se pregunta inquieto.

¿Todavía es primavera ?
Dile que si Pilar,
que siempre será primavera.
¡Por que tú eres su primavera !

Pilar

Bonito nombre de mujer,
piel con sabor a miel,
olor a jazmín y rosas de abril.

Cadenas que aprietan
y no duelen nada,
fuego que quema 
sin hacer llaga.

Pisadas que manchan aceras mojadas,
la lluvia caer, dos cuerpos que pasan
sin prisa aparente,
el tiempo los mata.

Un ¡Hola! y un ¡Adiós! 
Un instante los separa
y con rabia impotente
se alejan sus miradas.

Enamorarse

Dicen que el amor es ciego,
se preguntan.
¿Si yo te quiero?

Diles que por un beso tuyo.
Le robo.

Tiempo al tiempo.
El rocío a la mañana.
El aroma a la flor.
Al viento su frescura.

La espuma de su oleaje al mar.
A la luna un suspiro.
Un destello al sol.
A las estrellas su fulgor.
Al ocaso su belleza.

¡Qué no haría yo!
¡Por vivir en tu seno!


Golondrina

Dicen que los sueños
son solo eso,
cosas que se sienten,
pasan con el tiempo
y luego se olvidan.

Yo soñé un buen día
que una hermosa ave
en mi balcón se posaría
y una savia nueva y pura
por mis venas correría.

Qué será, qué no sería,
alucinación, sueño o fantasía;
que en mi corazón hizo su nido
y ahora.
¡Forma parte de mi vida!

jueves, 16 de junio de 2011

¡Cómo!

Puedo yo olvidarte muerte, alma mía,
si eres el principio del todo y la nada.
¿Qué nuevas experiencias me tienes preparadas
en ese inédito mundo lleno de loca fantasía?

Cuantas veces recostado en la cama de mi alcoba
estuve sediento de ti, a sabiendas que siempre
dentro de mí tú estabas acunando mis sueños,
ese nuevo amanecer, despertar y ser viento.

Me sorprendió no encontrarte en el fondo
de aquel río de aguas turbias y en reposada calma.
Ni en aquella carretera en esa noche fría,
donde mi soledad y yo sentimos una leve tuya caricia.

Como me acuerdo de ti, ya en mi niñez tan cerca te presentía
que a sabiendas de tu existencia, hacia tu infinita forma
yo mis manos alargaba para abrazarte y sentir tu olor, mientras
mi mirada siempre quedaba, antes de dormir, en ti perdida.

Cuando vayas a cortar ese fino hilo que me une a la vida
hazlo rápido, sin vacilar, lo entenderé, estaré esperándote.
No te demores, recuerda que solo soy un desperezarse ínfimo
del viejo tiempo en su eterno deambular hacia lo eterno.


domingo, 12 de junio de 2011

Lágrimas de miel y hiel

Con las alas del amor atrofiadas y entumecidas,
en su errante caminar en la vida misma,
va la niña como extraviada y desorientada.
Ya no puede volar aquella bella mariposa
que jugando al juego del amor en su telaraña
quedó para siempre prendida.

Con su triste mirar y la mente absorta y perdida,
tantos recuerdos e imágenes de una vida ya extinta.
Mientras el impasible e inmutable tiempo
en sus carnes va dejando sus cicatrices sin heridas.
Más el dolor de la ausencia sin ausencia del ser amado
deja mayor desvarío que el tiempo y sus secuaces.

Viven bajo el mismo techo, comparten el mismo lecho
y se comportan, a veces, cual dos extraños, hiriéndose
sencillamente utilizando la ausencia de la voz, el silencio.
La monótona rutina va día tras día deteriorando y erosionando,
cualquier indicio de lo que en otro tiempo fue
y de lo que no fue y pudo haber sido.

Lágrimas de miel y hiel resbalan por sus demacradas mejillas
y bajo la apariencia, a ratos, de una mariposa rebosante de alegría
se esconden esos fobias, miedos éticos y morales desmedidos,
tatuados en su mente y cuerpo a fuego y hierro en una infancia
marcada por la miseria, la pobreza y el despotismo,
de una sociedad machista, corrupta y libertina.

jueves, 5 de mayo de 2011

¿Qué eres vida?

¡Si no la misma muerte
de primavera vestida!

Nada más nacer, viene el llanto
del no nato al ver la luz
y sentirse más desprotegido y voluble
después de abandonar su cubículo.

Y la guadañera, silenciosa y muda,
va trazando los semicírculos perfectos
con los que siega que te siega, a cada ser vivo,
espiga tras espiga de su incierto tiempo.

En las entrañas de nuestro sino, cual infame parásito,
tiene bien cimentado su nido,
expandiendo día tras día sus dominios,
ajena a ilusiones, sueños y quimeras de su huésped.

Y nosotros, motas de polvo en el infinito universo,
marionetas compuestas de materia orgánica;
esclavizamos nuestras vidas y las de nuestros semejantes, 
con las cosas materiales y efímeras, cual nosotros mismos.
 

lunes, 25 de abril de 2011

Arrópame

Con tus silencios.
Rotos por.

La dulzura de tu voz,
cual despertar de la primavera al amanecer.

La ternura de tus manos,
terciopelo, acariciando mi piel.

El olor de tu cuerpo,
a azafrán y rosas rocieras.

La esencia viva de toda tú,
que me envuelve, subyuga y enciende. 

Despertar para ver la cruel realidad,
solo de nuevo con mi soledad. 

¡Que tenga que ser tu ausencia,
la que me prive de ti!
¡Tu ausencia!



lunes, 18 de abril de 2011

Cada vez que

Nos reflejamos, en nuestras pupilas,
mirándonos a los ojos,
tú en mi y yo en ti.

Nos ensimismamos y evadimos,
yo en tus sueños y tú en los míos.

Nos abrazamos y acariciamos,
tú a mi y yo a ti.

Nos dilatamos y acoplamos,
yo dentro de ti y tú en mi.

Nos hacemos energía pura y nos fusionamos,
seres entrelazados, almas unidas.

Sólo entonces siento.
¡Que yo soy yo
y tú eres tú!


martes, 12 de abril de 2011

martes, 5 de abril de 2011

Mas allá

Del terciopelo de tu cuerpo.
El ámbar de tus ojos.
Los rayos de sol de tu pelo.
La fragancia de tu ser.
El dulzor de tus labios.
El susurro de tu voz.
La luz del aura que te ilumina.
La esencia de toda tú.
El calor amigo que me brindas.

Ya no soy.
Ya no siento.
Ya no pienso.
Ya no vivo.


sábado, 2 de abril de 2011

Mariposa de primavera

Te conocí apenas en un ayer cualquiera,
que bonita estaba la noche llena de estrellas;
la luna nos miraba con disimulada curiosidad
y yo deseoso quedé de haberte podido besar.

Mis sueños se cuelan en tus pensamientos
buscando entrar sin hacer ruido en ellos.
Mientas mis ojos se posaban en toda tú,
esbelta escultura, iris de ámbar, cuerpo de terciopelo.

Las hadas del amor y la pasión, desde entonces,
revolotean en el interior de mi corazón
y atizan y encienden mis gozos,
despiertan en mi sentimientos de ensueño.

Ahora ya no hay lumbre que apague
ésta ardiente sed que de ti tengo,
mi cuerpo hierve de apasionado ardor
y solo con mi soledad te espero.

Varado quedó todo éste paisaje
en la muñeca del impasible tiempo.
y tu imagen grabada, cual tatuaje de un atardecer,
en las neuronas de mi nuevo despertar en ti.

martes, 29 de marzo de 2011










Rota la inocencia

¿Qué es esto? ¿Por qué?
¿Acaso es éste el amor?

La niña triste llora.
Mucha gente a su alrededor
jugando con la nieve, haciendo bolas.
y ella se sienta en el frío suelo
a solas con su soledad.

El sol brilla, brilla con fuerza
pero no consigue derretir la nieve,
ni el sufrimiento, la impotencia, los recuerdos.
La chiquilla, entre sollozos apagados,
da rienda suelta a su aflicción.

le gustaba jugar con él,
era divertido le hacía reír,
le besaba en los labios,
le tocaba sus incipientes pechos.

No sabía que los hombres buscan algo más,
la perversidad da rienda suelta a una pasión desenfrenada.
En su mente infantil, pululaban sueños libres de maldad,
creía que en toda esa simplicidad se basaba el amor.

Una fatídica noche invernal, a solas los dos,
en una hermosa habitación.
La niña no tuvo el valor de gritar de dolor,
de escapar, desnuda, en la fría nieve.
¡Para huir de su violador!



martes, 22 de marzo de 2011

Trovas al viento

Hoy la melancolía ha hecho mella en mi alma,
la vida no me llena, la muerte no me llama.
La cruel monotonía se afianza en mi panza,
yo, marioneta a expensas de su venganza.

Pulula sobre el viento
el canto de un ruiseñor.
En su melodiosos sonidos
se denotan la tristeza y la alegría;
sueños y quimeras, llantos y risas.

Ante todo consigue transmitir
una vida intensamente vivida,
algo que, aunque mañana
la envidiosa Parca le llame a su seno,
nadie nuca le podrá arrebatar.

El aprendiz de poeta y trovador de ésta canción,
su propia historia, prosigue su sino,
ajeno e indiferente a lo que los demás
de él mismo puedan opinar.


Y después

Cuando no me tengas cerca.
Búscame en.

La lluvia, siente me acariciar todo tu ser,
déjame resbalarme por toda tú.
La luna, desde allí velo tus sueños
y anhelo ser parte de ellos.

El sol, en sus rayos soy viajero solitario,
inyectando nuevas energías en tu cuerpo.
Las estrellas, son como luciérnagas brillantes,
que mantengo encendidas en tu caminar incierto.

Las pequeñas cosas que te rodean, que fueron nuestras,
pues todas ellas esconden algún bonito secreto.
Ese retoño nacido en otoño, nuestro mayor tesoro,
seguro que algo bueno de mi veras en él.

Y si no.
Simplemente.
Apágame y olvida.
Lo comprenderé.

martes, 15 de marzo de 2011

No me busques

En mi cuerpo fácil de manipular, corromper y en estado de descomposición
desde el primer momento que un espermatozoide se introduce
en un ovulo y comienza el desarrollo de la creación, 
formando el cigoto que dará origen del individuo, yo mismo.
Para el beneplácito de mis procreadores, a los que no puedo culpar de su ignorancia.

Yo mismo recreé posteriormente dicho proceso para procrear a mi propio vástago.
Cosa de la cual, a veces, me arrepiento por haberle traído a éste antro de mundo.
La cadena de eslabones de la que se nutre el inhumano y cruel capital y que nosotros
poco a poco vamos adhiriendo más y más carnaza para sus perversos planes insaciables.

Ajeno al infierno terrenal en el cual, por mi causa yo sería participe posteriormente,
él seguirá su camino y poco a poco irá comprendiendo que tal solo es un eslabón más...
Espero que no yerre, tropiece, caiga y cometa los mismos errores que cometí yo,
y consiga, a su manera, hacer realidad todas las metas que se vaya imponiendo a si mismo.

Que ciega, callada y sorda está la justicia en agitados tiempos que corren
Cuando el capital, empachado de poder, despliega sus largos y corruptos tentáculos,
secuaces sin escrúpulos, absorbiendo presidentes de gobierno, países, continentes.
Y orgullosamente, algunos de esos eslabones podridos, lo llama globalización.

jueves, 24 de febrero de 2011

Solo sé que

Fuiste tú, toda tú.
Pero no sabría, ahora mismo, cuando mi cuerpo y mente,
vagan en el entorno taciturno y árido
en el cual han recaído por tu ausencia,
que parte de ti fue la primera en la que se fijaron mis ojos.

Los tuyos tal vez.
Tu cintura esbelta y mágica de rosa rociera.
Tu pelo ondular al viento, emulando la madre tierra.
Esa aureola que te rodea llena de esencia de olores prohibidos.
La majestuosidad, seguridad y arrogancia en tu caminar.
La dulzura de tu voz, cual ruiseñor en primavera.
Ese conjunto de ti misma que te define como mujer.

O tal vez será. 
Que fueron mis sueños llenos de espejismos laberínticos
y pensamientos vedados, los que te encumbraron y dieron a luz.
Y esa primera vez al verte, fuera de mis fantasías,
convertida en un ser real al que poder sentir y enamorar.

¡Solo sé que fuiste tú, toda tú!

martes, 22 de febrero de 2011

Anoche soñé

Que éramos tres,
un radiante y puro amanecer,
y una nueva oportunidad.
¡Tal vez!

El viento me trae, entre jirones de cielo estrellado,
frases y sueños llenos de esperanza y paz;
tres siluetas se recortan en el horizonte, de fondo el mar,
dedos entrecruzados y candorosos unidos van.

ilusiones no natas esperando despertar,
ser liberadas de la cárcel donde habitan,
compañeras inseparables de la soledad y el silencio;
escalofríos de dolor y placer que vienen y van.

El ayer, cual paisaje borroso e inanimado,
colgado en una pared descolorida de mi alma quedó.
El presente no entiende mi autómata forma de actuar
y el futuro espera ansioso hacer esos sueños realidad.




¿Por qué?

Por mucho que los muertos
se afanen en correr y correr,
para esconderse en sus sueños
de hiel y miel.
Nosotros, mortales como ellos,
les alcanzaremos
y seguiremos su mismo sino.

En sus tristes y abstraídas miradas,
infinitos ¿por que?
Tiemblan mis labios marchitos
y ellos con su silencio
ya les han respondido.

Y es que el ¿por qué?
Al final del ¡todo!
Cuando la ¡nada!
Acuchille nuestro sino.

En esas entremedias.
A lo que denominamos.
¡Vida!
El ¿por qué?
¡Tanto sufrimiento y desatino!

domingo, 20 de febrero de 2011

Entresijos

Hacer el amor pagando
no es saber amar,
es como querer atrapar el mar
en un par de calcetines.

En un lugar y tiempo anónimos
dos miradas que se cruza llenas de deseo
y unos escalofríos placenteros recorren
en un frenesí autómata, sus cuerpos.

Pasión fundida a otra pasión,
fuego engarfiado a otro fuego,
dejándose llevar en un febril ritmo
donde se desnuda el morboso libido.

Sin reglas marcadas por la hipocresía,
trabas que intenta imponer la sin razón
de una sociedad decadente y putrefacta.
Lo vivido, grabado hasta en el alma.

¡Vivido queda!









sábado, 13 de noviembre de 2010

Brujilla encantadora

Entraste en mi vida por la ventana,
cual rayo de sol de la esperanza,
dejando ese olor a primavera
que a los sentidos embriaga

Al tu nacer.
El azul del mar Mediterráneo
quedó prendido en tu mirar.
Cuerpecito de niña mujer.
Alma de brujilla soñadora y encantadora.

Como un vendaval lleno de pasión
te colaste en mi corazón
y una catarata de sabia renovada
recorre con ímpetu por mis venas.

Una agitación ignota se clava en mi alma.
La dulzura se balancea en mis entrañas.
En una aurora boreal te diviso.
Te siento tan cerca y a la vez tan lejos.

domingo, 25 de julio de 2010

Sencillamente

Quise tenerte sin saber
que te estaba perdiendo.
Sencillamente
¡Queriendo tenerte!

Te tuve y te quise.
Sencillamente
¡Te quise!

Y ahora que ya no te tengo.
Quiero quererte sin tenerte.
Sencillamente
¡Queriéndote!

¡Te quiero por que sí!
Y es por que sí
¡Que yo te quiero!

¡Eternamente tú!

Y es que aguardar sediento de ti, sin reparar en tiempo alguno,
es como el cantar de los cantares recitado por un mudo;
un mudo loco, olvidadizo y descuidado,
que tira la piedra y esconde la mano.

Cuantas piedras habré lanzado a mi tejado, tú, mi jardín amado,
que sin flores, apático y seco de amor lo he dejado.
Plantar de nuevo, arco iris floreados con vigorosos tallos
quisiera yo, en tu corazón, tu alma y tus sueños quebrados.

Y es que una golondrina, tú, me dijo un día:
Si me amas, ámame por entero, sin reparo ni medida,
por que mientras haya un hilo de vida rebosante de amor,
tu nido será el mío lleno de sus noches y sus días.

El tiempo todo lo alcanza con sus continuas zancadas silenciosas y mudas,
sus garras se cerraron en mi garganta y me devuelve mi cosecha.
Si a los que se lamentan de sus errores sin darles remedio
se les llama necios, yo lo soy y no me siento orgulloso de ello.

Y es que sin tí se me ausenta la mente hacia ti, por ti y para ti;
el ciclo vital que me queda comienza a distraerse,
se esconde entre los agujeros del guijarro medio hueco que es mi testa
y entre sus recuerdos dormita, con pasajes hermosos de ti, mi estrella.

Sencillamente ¡Ella!

Me dijo el eco de su voz
que ella nunca más sería mía.
Su sentir, sus pensamientos, su aliento
y esos, sus besos de oro y miel.

Estoy en la eterna encrucijada,
cuando la duda despierta
para avivar la herida;
con la incertidumbre de ese mañana.

Borrosas nubes se precipitan
en el desfiladero del tiempo
y entre sus manos llevan ese mudo amor,
cómplice de la soledad y el silencio.

Me bastaba con tenerla en mi mente,
para no sentirla ausente,
Ahora ya no me sirven esas tretas
para retenerla cerca.

jueves, 3 de junio de 2010

Ayer

Se me escurrió mi alma entumecida
de entre,
mis dedos mustios y acartonados.
Al ver, en las pupilas de tus ojos,
dos gotas, del rocío de ellos enamoradas,
suicidándose ante su soledad;
resbalando por tus trémulas mejillas
huérfanas del candor de mi corazón.

No comprendí, abstraído
con la histérica mía desidia,
lo que ahora si entiendo.
Eran las últimas muestras de amor
que de tus ojos ante los míos manifestarías;
cual especie de llamar mi atención,
socorro, deseo cohibido y desazón.

El tiempo con su monótona apatía
sigue su eterno deambular sin pausa,
inmune, imperturbable e inalterable,
a nuestro fijo e inamovible destino
mofándose ante tanto miedo retenido.


Y éste marchito, tembloroso y cobarde
corazón, aprendiz de poeta;
atrapado en su mundo lleno
de melancolía, soledad y silencio,
llorará eternamente vuestra ausencia.

miércoles, 2 de junio de 2010

Soledad

Me siento perdido
en el abismo de la nada,
donde no alcanza la esperanza.

Hundido en las entrañas
de un cosmos silencioso y frío,
lleno de incertidumbres e interrogantes.

Como si en un espejo me mirase,
para descubrir,
que al otro lado no hay nadie.

Siendo éste mundo
una estación de transito
hacia ninguna parte.

Y es que ésta soledad mía egoísta y cruel,
me tiene atrapado entre las garras
de su dulce y cálida desnudez.

Vigilia

Voy a ver si aprovecho una chispa de alegría
para escribirte, en ésta mía oscuridad, una poesía.
Llena de utopías y sueños no natos,
aventuras del Capitán Trueno y del Jabato.

Las mil y una noches
pobladas de estrellas y de soles.
De amores y desamores,
juegos prohibidos, olores y sabores.

Mientras se balancean, traviesos y esquivos, los susurros;
en el columpio de la dicha y la pasión.
Como en un batir de alas de gaviotas
sobre un sembrado de olas de sazón.

Sigiloso el resplandor de la aurora se acerca,
se hará la luz de nuevo y con ella,
la cruel realidad me envolverá de lleno;
mientras yo presto, corro a mis adentros.

domingo, 30 de mayo de 2010

Osease, que se osea, que

Mientras vosotros dos y yo seguimos atrapados
en esa lejanía en la que habita el tiempo,
mi soledad y vuestra ausencia,
a hurtadillas y arropadas por la oscuridad
cuchichean anacronías que yo no entiendo.

O será más bien que yo ya no distingo
lo propio de lo ajeno y el pasado y presente,
entremezclados, acuchillan mis sentidos desbocados;
que sin rumbo, horizonte ni norte fijo,
vagan hacia un futuro incierto del cual nada espero.

Entonces en un destello de loca cordura me revelo,
pataleo, araño, grito, lloro y río, hasta muerdo;
pasando a ser aquél niño pleno de revoltosa inocencia
y la adrenalina corretea en disparatados saltos y vaivenes,
cual montaña rusa en desbocada huida y sin acierto.

Pero la realidad con sus afiladas garras me desgarra,
marcando sin piedad y con el fuego de su prepotencia
profundos surcos de su esencia, cual pinturas abstractas
en una piel llena de pliegues, arrugas y cráteres;
la de éste cansado, abatido e insensible cuerpo.

Amanece

Otro día roto
Por la ausencia de tus ojos.
El perfume de tu ser
rociado en mi lecho.
Los caracoles de tu pelo
acariciando mi pecho.
Y tu cuerpo de alabastro
descansando entre mis brazos.

La rutina me deshoja,
a mi mente alborota
y yo sigo caminando,
cual autómata enclaustrado,
en un mundo sin tu amor;
lleno de tus recuerdos
y dominado por tu ausencia.


lunes, 20 de abril de 2009

Los rayos de su vida

No sabe de donde viene ni a donde el destino le llevará.
Toda su vida rodeado de incertidumbres y miedos anidados.
Deseos no natos dormidos en las entrañas del tiempo.
Esperando toda una vida sentir su propio nacimiento.

Miles de arrugas surcan su rostro lleno de no menos frustraciones.
Tormentas y calmas que se suceden formando un explosivo cóctel.
Lleno de risas y llantos, penas y alegrías, flores y espinas.
Adrenalina que hierve en el interior de sus venas escarchadas.

Vaga en solitario por una mente que no entiende de trabas ni rejas.
Impuestas por una sociedad decadente, hipócrita y cínica.
Y le duele saberse parco entre tanta interrogantes.
Y las respuestas son solo utopías en el tiempo.
Y se tapa la boca con el prolongado silencio de la resignación.

Entre tanta oscuridad y silencio un rayo de esperanza y otro de luz.
Dan vida y sentido al cuerdo loco y al loco cuerdo.

Y a lo lejos escucha al viento susurrar.
¡No sueñes tu vida, vive tus sueños!

Desasosiegos

Cual luchador infatigable e inalterable
frente a los muros de la intolerancia,
la inocencia de la libertad extiende sus alas blancas
hacia las incertidumbres de los hombres,
esperando un ápice de comprensión y tolerancia de éstos.

Y es verdad que a veces se me ausenta la mente,
se fuga de este alocado y sin sentido caminar
hacia la inseguridad y sin sabores de la vida,
a los confines donde habita el alma.

Donde se cobijan la esperanza, la razón y la bondad,
ese mundo de ensueño por el cual el espíritu
lucha sin cesar para romper los barrotes que le unen
a ese egoísta y materialista cuerpo al que esta unido
en castigo divino desde el principio de los tiempos.

Ya vuelve de nuevo, por enésima ve, a sangrar la herida.
Ya saltan al aire miles de interrogantes para llenarlo todo.
Ya como tantas otras veces las respuestas son agrios silencios.
Ya en un autómata pausado pero inalterable estar, dejo de ser.
Ya me retraigo de nuevo en mí y me fundo con el silencio.

¡Madre!

¿Qué mata de muerte
sembraste en mi regazo, madre?

Que en mis entrañas sus raíces
se afianzan y retuercen,
mis tuétanos corroen y me marchitan;
en el mar de mi conciencia nada
y mi playa de blanca arena
llena de pisadas vacías y yermas.

Con la chispa de una vida
y el chispazo de mi suerte.

En lo más absurdo de mi ser
me escondí yo un día y al instante,
mi inconsciencia me sumergió
en un laberinto de dudas.

Más no sé como se cura la locura
de ésta tragicomedia que es la vida mía.
Que me ata y me desata.
Me engrandece y me envilece.
Me despierta y me adormece.
Entre etéreas y pausadas utopías.


sábado, 4 de abril de 2009

¡No! y mil veces ¡No!

¡No quiero!
Lágrimas que no merezco.
Flores sobre mi tumba.
Alabanzas ninguna y menos
las inocuas y sin fundamento.

Dejar de mí recuerdo mayor
que un soplo que lleva el viento.
La compasión y el perdón en mi errar
por éste -mundo infierno-.

Si por mi inconstancia infinita
y mi -vida indecisión- fui un -todo-
inexacto e imperfecto, lo siento.
Dentro de mis erráticas acciones
también hubo amor.

El equivocarse es humano
y yo nunca renuncié a ello.

Volver a nacer sería una perdida de tiempo
y la memoria una laberíntica encerrona,
impropia para un ser de tan bajas luces
y entendimiento.


¿Infundada inquietud?

Me asaltan sombras,
espíritus anónimos surcan el aire,
rodean mi cuerpo.

Siento angustia,
unas manos invisibles
me atenazan el cuello,
el aire me falta, me estremezco.

De un brusco tirón me despierto,

salgo de una pesadilla
y entr
o en el infierno.

La agonía surca mi rostro,
intento gritar, más no puedo.

¡He sido enterado!
¿Vivo o muerto?

Noto como mi alma
se desprende de mi cuerpo,
se junta con las otras
que invaden el silencio.

Mis párpados se cierran,
entro en el sueño eterno.

¿Primo, paria o paria y primo?

¡He ahí la cuestión!

Como en una cadena, despierto y en sueños.
Un rato, otro rato y de ellos tropecientos.
Luchas contra el tiempo.
No pienses, no sueñes, matan tus ilusiones.
No pidas ni tan siquiera tus derechos.

Sufre cabrón, rómpete los cuernos
y ayuda al capital a disfrutar con tu esfuerzo.
Tu espalda se va cargando de obligaciones,
vejaciones, intolerancia, compromisos.

¡Hay!
¡El dinero!

Corres, tropiezas, caes, te levantas.
La ansiedad, los nervios, el estrés.
Traga, digiere, jódete, adelante.

Y a cada golpe de reloj.
Gotas de sangre y sudor.
Derramadas.

Anteayeres

Hace ya tantos de ellos que me olvide del -todo-.
Continuamente penetraban legiones de bárbaros condicionantes
por cada una de mis frágiles y debilitadas neuronas,
hasta que imperceptible y pausadamente mi memoria
renunció inexorablemente a lo absurdo de cada "ser y estar".

Mientras mis autómatas dedos teclean, inconscientemente,
absurdas incoherencias en la antimateria del tiempo;
entre la luz del sol y la luna y las tinieblas de lo eterno,
se forman grandes masas de nimbos de un gris pálido,
en un inestable trasiego de imágenes atemporales,
donde se funden y confluyen amaneceres y ocasos
a una velocidad de vértigo.

Todo el surrealista paisaje no es más que
un puñado de anteayeres proscritos caídos,
cual hojas arrancadas del árbol del tejedor de los sueños,
en el agujero negro de lo inconcreto.





lunes, 30 de marzo de 2009

Anoche

Soñé

Que éramos dos almas fundidas en un solo aliento.
La cera y la llama de una misma vela.
El sol y la luna rodeados de estrellas.
La sal y la espuma de una misma ola.

Las vivencias de un mismo sueño.
El amanecer y el ocaso de un mismo día.
La oscuridad y la luz en su eterna vigilia
La vida y la muerte y un solo cuerpo.

Ahora despierto.
Siento que todo es mentira.