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domingo, 20 de mayo de 2012

Anacronismos de un loko imperfecto

Amanecen ilusiones no natas y sueños palpitantes escondidos
bajo los surcos ilegibles de las palmas de mis manos.
Estudiando con tesón y paciencia infinita que rayan la locura,
descubro una silueta de mujer despuntar entre tantas disyuntivas.

Aparecen poco a poco las formas inconfundibles de su mente y cuerpo
y una primavera indescriptible y aterradora, a su vez, me besa en los labios.
El aroma de su ser impregna todo lo que me rodea lleno de sencillez
y un cándido amor al que no sé como complacer, me estremezco.

Absorto en mi propio egocéntrico narcisismo egoísta, no sé dejarme querer.
El tiempo entretanto pasa en su deambular cotidiano ajeno a mis cavilaciones.
Y el dolor que causa mi falta de complicidad hacia todo lo que ella me brinda
poco a poco va minando su mundo y los sueños de esa niña mujer.

Ante todo soy lo que soy, sin tapujos ni mascaras, para bien o para mal.
La libertad la tengo por bandera, en todos los sentidos de la vida.
No me gusta sentirme enjaulado o manipulado por ningún otro ser y viceversa.
Equivocado o no en mi manera de ser y pensar, seguiré mi camino.

No creo en el destino, el cual se presupone ya prescrito. ¡Vive y deja vivir!
En las líneas de las manos marcadas están las reglas y pormenores del juego;
pero éste hay que jugarlo, la partida solo acaba con nuestro ultimo aliento
y el alma quede liberada de la cárcel donde nuestro cuerpo la tuvo prisionera.

martes, 17 de enero de 2012

Niña-Mujer

Una silueta de mujer, se recortaba en un atardecer cualquiera,
dentro de su yo interno percibí una niña-mujer solitaria y confusa,
inmersa en el ¿por qué? la vida a veces nos atrae con engañosas trampas
y en su seno confiados y agradecidos dormidos nos dejamos atrapar.

Para al despertar vernos colgando y pateando al aire, sin respiración,
en uno de esos tan temidos corredizos, implacables y letales lazos.
El sol en su eterno, cotidiano y continuo deambular hacia el ocaso,
deja caer hacia la tierra unas tristes lágrimas ante tal tragicomedia.

En esas entremedias el controvertido y a veces cuestionado amor,
absorto, para variar, en su peculiar e inimitable egocentrismo,
deja pasar sin apremio alguno al impasible e inmutable tiempo,
con una petulante y cínica falta de candor, fulgor y pasión.

Y una de esas lágrimas llena de una cálida y inocente ternura
de ese amor cayó en una de mis mejillas, resbalando trémula,
solitaria e insegura para al final fundirse en mis resecos labios
y por mis venas todo su calor fue a parar a mi solitario corazón.

lunes, 16 de enero de 2012

Nada es eterno

Cuando sientas que la angustiosa cotidianeidad,
a la que ordinariamente denominamos vida, te ahoga;
te mantiene maniatado, humillado y no te deja respirar.
Con cinco minutos en el mayor de los casos suele bastar.

Toda tu existencia pasa fugaz y sin detenerse por tu mente,
los buenos y malos momentos, experiencias ya vividas
y las que se han quedado en el tintero sin ser transcritas
al pergamino en el que están garrapateados tus sueños.

Y de repente a lo lejos del túnel vislumbras una tenue luz,
que poco a poco cuanto más avanzas en dicho pasadizo,
que ni conoces ni sabes que narices pintas tú en él,
se va haciendo cada vez más intensa y atrayente.

Ya nada de lo que pase en el mundo de los vivos te afecta.
No tendrás que volver a levantarte temprano, ni hacerte la cama.
Ir al trabajo y ver al impresentable de tu jefe, sus cuervecillos y pelotas.
Ni intentar llegar a final de mes con esa mierda de sueldecillo.

Habrás pasado sencilla y llanamente a mejor vida.
                                R. I. P.
                                Amén 

Cuando

Yo muera y exhale mi ultimo aliento,
en éste fugaz, escollo e incierto paso,
cual cometa errático sin destino fijo predeterminado,
al que cariñosamente, a veces, denominamos vida.

No quiero lágrimas ni llantos merecidos o no,
caras largas, semblantes sombríos y llenos de pena.
Quiero risas, rostros afables y carcajadas llenas de recuerdos,
de momentos alegres y tristes conmigo en otrora compartidos.

El típico ataúd, que de por si solo, calzarse, ya da escalofríos.
Ni tierra en la que depositar mis inertes y consumidos restos.
Despojos inanimados de lo que en vida denominé mi cuerpo.
Cenizas, cenizas, cenizas quiero ser en manos del viento.

Y al mar dejarlas caer para desaparecer acunadas en su seno.
Si alguna parte de ese inactivo e inánime organismo
puede servir a otra persona, donarlo sin demora y con afecto.
Al final del juego, donde yo voy, nada de ello echaré de menos.

Cada vez

Que te miro, veo crecer, como te transformas.
Voy sintiendo en todo mi ser sensaciones indescriptibles
y doy gracias a la vida por estar ahí compartiendo
todo ello contigo, ella y nuestros seres queridos también.

Cuando a solas en mi soledad yo me encuentro
a veces tan solo el saber que estás tú ahí,
aunque demasiado lejos de mi para mi gusto,
una nueva savia recorre mi cansado y viejo cuerpo.

Sé de antemano que eres tú mismo sin pretenderlo
quien le regala sueños e ilusiones vividas y venideras
que expectantes están para convertirse en una realidad
tangible y llena de momentos fugaces pero inolvidables.

Solo quiero en el fondo decirte, después de tanta verborrea,
que eres lo único realmente importante para mi, algo o alguien
por lo que seguir la lucha hacia un mundo más justo y humano
para ti y por consiguiente o de rebote el resto de los seres vivos.

lunes, 2 de enero de 2012

¿Mascarada?

Anteayer fui hoja viva llena de savia fértil y pura
y al árbol de la vida unido por una de sus frágiles ramas,
me encontraba, a expensas de un gélido y abrasivo a su vez
viento, ensimismado entre miles de ensoñaciones y desconciertos.

Ayer cegado por la brillante burbuja de ésta sociedad capitalista
a la que, por desgracia pertenezco, me dejé llevar
y ella de mí un esclavo consumista y nunca harto de tanta ansia
hizo, olvidadizo y desligado a la realidad que me circundaba.

Hoy soy un parado más, un número de DNI en el INEM.
Y el capitalismo sigue su desenfrenada carrera hacia su cima,
la de poder controlar, cual marionetas autómatas, a todo ser vivo,
marionetista mundial sin un ápice de conciencia ni humanidad.

El mañana viene, envuelto en la neblina en la que se desenvuelven
los sueños, ilusiones y deseos no natos de cada sujeto como tal.
encadenado con grilletes compuestos de falsedad, mentiras e hipocresía;
por ese tan vanagloriado Dios y Padre Nuestro. El Capitalismo.

Despertemos, revolvámonos, liberémonos, rompamos los barrotes
de esa celda en la que vivimos enclaustrados desde tiempos inmemoriales,
el mundo capitalista en el que trotan sus sicarios a costa de nuestros miedos.
Destituyamos al marionetista, derroquemos a sus secuaces, degollemos su ego.



jueves, 15 de diciembre de 2011

Suspiros

Correr y correr, saltar y saltar,
para después volar y volar.

Desprendiéndose de todo elemento inútil,
lo material, lo carnal, lo moral.

Hacer un buen acopio de auto estima,
para romper las barreras sociales que la minan.

Fabricar un escudo donde uno lo es todo,
para que el resto no lo sepulte a uno.

Enriquecer el alma, la mente y el cuerpo,
formando un ente limpio y puro.

Y es que después de todo lo vivido,
de tanto cinismo, egoísmo e hipocresía en el mundo.

¿Por qué se empeña los demás en catalogar como loko
al que intenta vivir despacio, sin prisa y con poco ?


¿Droga de la vida y de la muerte?

¡Cuando ya no quede nada, ni tan siquiera los recuerdos!
¿Qué será de ti, de mi, nuestro entorno, nuestros sueños? 
¿El todo y la nada quedaran, fundidos en un etéreo beso?
¡La vida es un fugaz suspiro, cual lágrima solitaria de un sueño!

A hurtadillas y en silencio apareces tú la inmutable, la incorrupta.
Naces, te marcan cual ganado, padeces, te pudres y desapareces.
Y en ese insignificante y a veces tan absurdo, espacio de tiempo;
tú ya empiezas a envenenarnos las entrañas con el néctar agridulce
de tu insolente, prepotente, atrayente y cínico mutismo.

Ya sé que tú siempre lo supiste, eres parte de mi ser,
sin ti no puedo anhelar poder llegar a ser infinito, yo mismo
y con esa tan particular y silenciosa manera de sin decir nada
dejar todo dicho, veneno y antídoto de cada ser vivo.

¡Cuánto más te odio más grande hacia ti es mi pasión!
Droga inodora, incolora e insípida que nutre mis instintos.
Sé que sin ti no puedo vivir, eres mi principio y mi fin.
Y a la vez la llave que libera la esencia de cada individuo, el alma.








martes, 13 de diciembre de 2011

Tus ojos, mis ojos

Lo he vuelto a leer en tus ojos,
esos hermosos y cansados ojos,
prisioneros en el laberinto
de las interrogantes y las dudad.

Mientras en tu mente, por enésima vez,
la eterna pregunta.
¿Qué fue de aquél candor que nos unía,
ese tan preciado tesoro, nuestro fuego eterno?

Cenizas, cenizas, cenizas,
que arrastra el impasible tiempo
y que el viento eleva hacia lo fatuo, lo etéreo.
Responde, presto, el suntuoso y cínico eco.

Con una realidad que me aprieta y ahoga,
las entrañas y el alma en carne viva,
en un último y desesperado acto de rebeldía;
dirijo, con los dedos crispados, una de mis manos al cielo.

En hueca y desalentada agonía, en ella aferrada tengo
la garganta de ese insolente eco.
En la otra una rosa rociera para ti y a su vez,
mis ojos obsequian a los tuyos un dulce.
¡Te quiero!





Frágil y bella

La vida es como una copa de néctar
sin un punto exacto que marque su contenido.
Ligera, transparente, translúcida
y a su vez pesada, opaca y oscura.

Donde la cordura y la locura se mezclan,
en una cantidad indeterminada,
sin un control, lógica o medida
sobre el espécimen o individuo que la toma.

Sorbo tras sorbo cada vez nos acercamos más a su fondo,
pero a veces es tan turbio que no llegamos a distinguirlo
y confiados de que no tiene calado proseguimos ingenuos
derramando parte de su contenido por el camino sin saborearlo.

La calidad de su esencia, irónicamente, a veces, tan solo depende
del entorno social, político y económico de cada ser vivo
y sus efectos secundarios nunca están sujetos o penden
de una balanza equilibrada y justa que los defina.

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Esencia del ser?

Dicen que es verdad,
que se puede volar sin alas.
Que la realidad no la dictan 
nuestros sentidos.

Hay algo más,
que en nuestro interior tiene su nido.
Y esperando está,
para volar hacia lo indefinido.

Nos aferramos a lo material, nos ansiamos, queremos más y más;
nunca conformes estamos y al final lo terrenal como tal queda.
Mientras el sarcástico tiempo nos clava sus garras y pasamos a ser
cual marionetas oscilando al compás de su eterno reloj de arena.

Somos algo más que un cuerpo y una mente,
materia orgánica, sin más, y una fecha de caducidad.
Cerrar los ojos por un momento, evadirse del tiempo.
Escuchar al silencio, dejarse llevar, relajarse, ser infinito.






miércoles, 7 de diciembre de 2011

Mujer infinito

Dirija la mirada hacia donde la dirija,
procure orientar la mente hacia cualquier tema o proyecto,
allí estás eternamente tú, chica infinito, fogosamente tú
y por mucho que me empeñe en desempeñarme de ti
me encuentro siempre con ese cuerpecito de niña mujer.

De pronto, poco a poco y sin hacer ruido,
copos de nieve caídos en un otoño cualquiera,
cual mariposas blancas, en todo mi ser se han posado.
Es algo indescriptible, inimaginable, cual dulce utopía,
la aurora y el ocaso entrelazados en un atemporal abrazo.

El tiempo dormitando entre tu regazo y el mío,
instantes de ensueño sin un concreto ¿por qué?
Fundidos han quedado entre tus labios y los míos,
como fotografías difusas salidas de un libro aún no escrito;
cual senda, vereda o camino no natos esperando su sino.

martes, 22 de noviembre de 2011

Llueve sobre ti

Las gotas de agua resbalan por el cristal del ventanal,
es un húmedo día gris de otoño
y mi mente se evade hacia toda tú,
imaginando esas gotas de rocío deslizándose por tu piel.

Mientras mis labios, desde la lejanía, desean devorarlas,
tu pelo negro se ha quedado pegado a tus sienes y rostro;
dando a todo tu ser una belleza singular exquisita,
en contraste con la blancura de luna del resto de ti misma.

El paraguas intenta, consiguiéndolo solo a medias,
que no te empapes por completo del formidable aguacero,
pero en el fondo, todo tu ser esta deseando abrir sus alas blancas
y recibirlo para sentir como limpia y purifica toda tu alma.

Mientras tanto yo quedo aquí, en solitario frente a la ventana,
tratando de darle sentido a esos nuevos sentimientos,
que recorren mis suburbios neuronales, imaginando que es
el aguacero que penetra a la vez en ambos cuerpos y almas.




lunes, 7 de noviembre de 2011

Luz de luna

La luz del ocaso despertando a la luna estaba
cuando una silueta de mujer, tú, hacia mi se acercaba.
El corazón me palpitó con fuerza,
como queriendo salirse, a conocerte, de su coraza.

Como en un sueño de ensueño,
una ráfaga de viento cálido y enamoradizo
hacia mi ser el perfume del tuyo traía
y en su regazo su esencia, la de tu ser, portaba.

Transcurrieron eones de un tiempo indeterminado
y cuando más la noche con su oscuridad y sombras
de nuestro cómplice entorno se apoderaba,
más mis ojos veían en ti a la luna en mujer transformada.

Me regalaste una sonrisa sonrosada acompañada de dos besos,
eran dos, bien lo recuerdo, idénticos al topacio de tus ojos.
Cálidos y fríos, fuego y hielo, tentación y deseo.
Y en el fondo de mi ser sentí a la esperanza clavarme su lanza.


jueves, 20 de octubre de 2011

¡Tú!

Me escupes a la cara un rotundo ¡No!
Mientras tus labios dibujan un ¡Si!
Esos labios ardientes que esperan ansiosos,
en desesperada espera, el néctar de los míos.

Y tus ojos, cual agujeros negros infinitos,
taladran sin compasión el iris de los míos.
Mientras tu cuerpo, cual utopía inalcanzable,
se pavonea orgulloso y altivo en su juncal.

No mereces ni tan siquiera pensamiento fugaz,
de ti, en el eterno errar de éste pobre caminante.
En sus sueños se consumen las ascuas de una hoguera,
nunca encendida por fuego y candor de cuerpo alguno.

Quien se hace castillos con naipes en el aire
y deja rendijas por las que se pueda colar el viento;
es como el que sueña despierto,
entre miles de espejismos, en un desierto.

El ayer ya pasó consumido por el impasible tiempo,
el hoy se desvanece entre suspiros y lamentos
y el mañana se despierta perezoso y semidormido
entre las coloreadas sábanas de una aurora boreal.

¡Cada instante de ésta vida es solo tuyo! ¡Devóralo! 


martes, 18 de octubre de 2011

Y nació el hombre

Y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.
Y de una de sus costillas formó otro ser, la mujer.
Y sería su perpetua compañera.
Y ésta le presentó a él a la serpiente.
Y ambos comieron el fruto del árbol prohibido.

Y el reptil se encaprichó de una parte de él.
Y le enseñó el número prohibido.
Y lo practicaron por enésima vez.
Y por enésima vez cometieron bestialidades.
Y la ira del todo poderoso cayó sobre ellos.

Y fueron separados, confundidas sus mentes.
Y ella fue castigada a ser eternamente un ovíparo bífido.
Y llevar eternamente una vida rastrera.
Y él fue obligado a vivir de nuevo con su compañera.
Y juntos juzgados y humillados fueron desterrados.

Y condenados a ser seres mortales.
Y vagar por el mundo del caos y la desolación.
Y procrear para auto destruirse.
Y alimentarse de ilusiones que perecen con el tiempo.

Y nacer con la muerte dormida en las entrañas.
Y envidiar a sus semejantes y todos los placeres terrenales.
Y matar a cualquier ser vivo sin un ápice de conciencia.
Y ser el arma homicida en su propio mundo laberíntico.
Y Yahveh, arrepentido, les envió a su hijo para redimirlos.

Y su hijo se hizo hombre.
Y se enamoró de María magdalena.
Y conoció el sabor de la carne.
Y fue condenado por ello a ser vejado por sus semejantes.
Y ejecutado por las victimas insalvables.




Y nació Yahveh & Satanás

Y el hombre creó a Dios padre a su imagen y semejanza.
Y de una de sus costillas creó al Espíritu Santo.
Y junto a la Virgen María nació el Mesías, la eterna salvación.

Y fueron idolatrados y adorados por sus creadores.
Y congregaron masas de incondicionales prometiéndoles la vida eterna.
Y en lo más recóndito de su ser se abrió el cofrecillo de sus miedos.

Y de una raíz retorcida de la memoria de Yahveh nació satanás.
Y se formaron dos mundos paralelos, polos opuestos de un imán.
La blanca paloma y el negro cuervo, las dos caras de una misma moneda.

Y la eterna lucha entre el bien y el mal continúa en tiempo indefinido.
Y la carne se hace débil, pudre, corrompe y el polvo con el polvo.
Y el pez, reptil y mamífero que un día fue, su cola mordería.

Dios creó al hombre

Como animal de compañía,
para poder alabada e idolatrada
su narcisista hipocresía.

El ser humano hizo lo propio con sus semejantes,
a los que patear, vejar y escupir pudiera,
para quitarse el peso de su propia carga.

Entre tanta estupidez  desparpajo y cinismo,
aparece el dominio y la posesión de un ser vivo sobre otro,
sin conciencia ni razón a la que rendirle cuentas.

Y digo yo que nadie debe de ser propiedad de nadie,
ni derecho alguno de alguien a doblegar
a cualquier otra criatura sin consentimiento de ésta.

¡Respeta si quieres ser respetado!
¡De lo que siembres recojas!
¡Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra!

domingo, 16 de octubre de 2011

¡Tú misma!

Mientras el duende de las almas
suspira noches blancas
y los copos traslúcidos de los sueños,
a expensas de un glacial viento,
caen escarchados en brazos del alba.

Teje, teje, sosegada y tranquila mi sudario
mi fiel compañera, viuda negra guadañera.
Mientras miras el reloj de arena del tiempo
varado en tus huesudas muñecas traicioneras.

Cuando los pájaros de mi mente emigren,
haciendo caso omiso a mi voluntad,
volando hacia parajes salvajes y vírgenes.
¡Tú de tu chistera! ¿Qué nuevos trucos sacarás?

Corre, corre, ve y dile a tus secuaces
la nada, la soledad y el silencio,
esos chismorreos que de boca en boca van.
¿Acaso no eres tú la alcahueta mayor del universo?
¡Recuerda que tú a mi ni miedo ni ansia me das!

Con su guadaña

Vendrá el duende de la quimera
en un corcel negro como la noche,
expectante cual depredador infatigable
y en el estado en que la vigilia
se deja vencer por la somnolencia, penetrará
en las neuronas apoderándose del subconsciente.

Todo ese mundo de ensueño, liberador
de los descalabros de la vida cotidiana,
será segado por el devorador de las ilusiones y fantasías
quedando obsoletas, huecas e inocuas.

Ahora vacía la testa cual cascarón de nuez,
perdido el horizonte liberador del cáncer de la existencia.
rotas las cadenas que atan al ser-no ser cotidiano;
quedan apagadas las luciérnagas que iluminan la ceguera.

Puesto que sin sueños no hay lugar para la esperanza
y  ese laberíntico mundo de la vida nubla la razón,
ya solo queda dar un adiós al mundanal caos
cotidiano en el que navegan los sentidos.

Liberada el alma del sueño de la vida,
donde el cuerpo la tuvo cautiva,
llega la paz eterna.
Y nuestros cuerpos terrenales pasan a ser olvido.


sábado, 15 de octubre de 2011











¿Delirio?

¿Te miras al espejo y te asusta lo que ves?
¿No sabes romper la monótona rutina
que erosiona día a día tu cuerpo y mente?
¿Tienes el alma rota, 
cual puzle desparramado en el tablero de tu vida?
¿No percibes más allá de lo que alcanzan tus pies?

¿El resto es un horizonte borroso e incierto ?
¿Crees que la felicidad es un bien solo al alcance de los demás?
¿La esperanza una afilada lanza que nunca te va a alcanzar?
¿Tus propios sueños, quimeras utópicas,
en un mar de puntos y contrapuntos?

¡Recuerda que lo más importante para ti eres tú misma!
¡Sé tú misma e intenta ser feliz, ante todo sé tú!
¡Olvida del que dirán en tu forma de ser y actuar!
¡Comete la vida, no dejes que ella te devore a ti!
¡Eres pura energía, siente como corretea por tus venas!

¡Si aprecias que tus zapatos, en tu andar cotidiano, te rozan!
¡Quítatelos, ve descalza!






lunes, 19 de septiembre de 2011

Efigie

Con el rostro pálido, erosionado e impreciso,
sigues tú, impasible figura, velando su lecho.
Leal e imperturbable ante las vicisitudes del tiempo.
Ojos sin parpados, fijos y expectantes hacia la nada.

Con el cuerpo encorvado, rodilla en tierra,
vigilas en eterna y tranquila espera.
Enterrada en el olvido de lo mundano quedó su vida.
Ayer, hoy , mañana, susurros que son silencios.

Con tu traje de granito enlutada dejas que pase lo ya escrito.
Se suceden las estaciones bulliciosas e imperfectas.
La vida sigue su alocada carrera nadando entre la nada.
Un cuervo pasa ligero, esparciendo en tu cabeza su estiércol.

Con el corazón encerrado en la vieja piedra.
Las manos engarrotadas por falta de movimiento.
Loa pies descalzos, rígidos y fríos besando el húmedo suelo.
Rasgos marcados, a base de escape y cincel, similares a tu señor.

Queda tú con él, rígida forma distante y gélida.
En su morada, el durmiente, sueños de vinagre y hiel.
Mientras la tarde se deshace entre olores diversos.
Yo expectante espectador etéreo, os dejo, cambio de aires.

Duendecillo

Se acerca corriendo 
un duendecillo por una senda,
la luna lo mira curiosa,
¡qué prisa lleva!
En una mano una manzana,
en la otra una flor.

El silencio corta la sangre
de sus venas
y mirando a su alrededor
siente que de él,
las sombras se apoderan.

Al rato la fatiga llega,
su corazón late deprisa,
un sudor frío en sus sienes se congela;
el miedo como compañero,
la Parca agazapada espera.

Bajo la luna brilla el metal,
en su costado la sangre brotar
de una cuchillada traicionera.
Todo le da vueltas,
cae inerte en la vereda.


Muerte de un ruiseñor

En el calor del asfalto
te encontré,
desvalido y moribundo,
cruzaban los treinta grados,
pleno mes de julio.

La incertidumbre me cegó
y a un árbol encomendé tu destino.

Ayer pasé por allí
y al acercarme comprendí
el error cometido.
Tu cuerpo estaba inerte,
mi corazón quedó partido.

El ayer, ¿por qué fue ayer?
El hoy, ¿por qué no ha sido?
El mañana, ¿qué será?
¡Designios del destino!


La vieja barca y su pesar

Atardece el en mar,
el viejo disco rojo incandescente
se ve en el horizonte zozobrar,
bajo una tarde gris ambulante.

De su mirada inocua y vacía
se escapa una interrogante,
una lágrima rebelde nacida en la lejanía,
resbala rota hacia un mar arrogante.

En el interior de su caparazón
corroído, cansado y humillado,
yace inerte, quebrado el corazón,
el timonel, su compañero amado.

Esa risa de niña enamorada,
la gracia con que volaba sobre el mar
bajo la protección de aquella tez tostada.
¿Dónde ha ido todo a parar?

Juntos hasta... Y después de...

Tras la ventana
ausente de cristales
se cuela el viento a raudales.

El aire sopla frío entre los árboles,
heladas caen las hojas
en las fauces invisibles
de la noche rota.

En el hueco inactivo
de la chimenea apagada,
se filtran voraces
las garras de la inapelable muerte.

Un par de ancianos
al pie de un brasero,
sonrisas en los labios
plagadas de recuerdos.

Un zarpazo gélido y silencioso,
cual amargo escalofrío,
recorre sus cuerpos
indefensos, yertos, consumidos.

Dijo

¿Qué es qué?
¿Cómo?
¿Cuándo?

Ni ¿Qué? Ni ¿Cómo? Ni ¿Cuándo?
Para que éste mundo sea una jauría
no falta tanto.

¿Qué? ¡Se está muriendo!
¿Cómo? ¡Qué ya está muerto!
¿Cuándo? ¡Ya se está pudriendo!

¡Muriendo! ¡Muerto! ¡Pudriendo!
¡El caso es que a nosotros
ya nos va quedando menos!

A ti, no nacido

Proyecto escalonado
en la aventura de la vida.

Que los astros,
en el cielo alineados,
se disputan el marcar
tus directrices día a día.

Que no sabes
lo que del exterior se te avecina
y duermes tranquilo
dentro de esa placenta protegido.

Que hiciste enamorarme 
aún más de ella,
ese ser que te cobija.

Quiero decirte
que entre ella y yo
seremos tus protectores
en el camino que tú elijas.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Y porqué no

Cautivo yo quedé,
encerrado en ésta celda de papel,
donde los barrotes son versos encendidos
arrancados del corazón de nuestro querer.
Quise volar hacia ti.
Buscarte en tu morada de incertidumbres.

Hoy he intentado entrar dentro de ti,
sin tocarte, mirarte, olerte,
simplemente dentro de ti.
He sentido todo tu mundo vagando dentro de mi,
sin ataduras, obstáculos, miedos.
Sencillamente dentro de mi.

Aunque estés lejos, mi entorno está lleno de tus recuerdos.
Los gestos, una sonrisa encendida, esa llama perenne, tú.
Por teléfono al oír brotar las palabras,
te delatan, tu ausencia las marca.
Se me estremece el alma, nota tu falta,
tu no estar cerca, tu voz lejana.

Cuantas veces he querido estar solo,
a solas con mi soledad, sin ti,
llanamente mis inquietudes neuróticas y yo.
Loco imperfecto e irracional, a veces, tantas veces.
Que versátil, inconstante y absurdo me siento.
¡A veces, tantas veces!

Nosotros, tristes y volubles muñecos de paja nos dejamos zarandear.
Entre penumbras y sombras, cuchicheos, dentelladas que el aire aborta.
Malos entendidos y desplantes que el interior desgarran.
Inquietudes, deseos e ilusiones que son arrojados por la borda.
Se miraron en silencio, largo rato, se fusionaron sus mentes,
e instintivamente alargaron sus manos en el aire.

Se rozaron.
Sus dedos se buscaron y entrelazaron,
dolor, placer y llantos contenidos.
Y sin mirar atrás, a donde o a quien,
dejaron todos los malos momentos y recuerdos,
fueron creando el futuro de sus sueños.


A ti he venido

   A decirte que te quiero
   y seas paciente con éste pobre diablo,
   para el cual escudarse en las dudas
   es su actuar cotidiano, que a veces ni el mismo entiende.

   A pedirte la razón y el entendimiento,
   el amanecer vestido de rocío y perfume floreado,
   la alegría y la sonrisa nuestro pan de cada día;
   en la noche tus caricias y besos sean las estrellas de nuestro reino.

   A robarte de nuevo el corazón si fuera necesario,
   un suspiro de tus labios entreabiertos,
   una mirada extasiada en profundo sentimiento,
   ese conjuro de pensamientos que arropen mi cuerpo.

   A sentir tus mismos sueños y sentimientos,
   participar en todos tus anhelos,
   ser cómplice de tus miedos;
   dos cuerpos fundidos en un solo aliento.

   A llevarte al país del hacedor de los sueños,
   laberinto de pasiones y deseos,
   donde el llanto y el sufrimiento son historia olvidada,
   el tiempo una mera alusión vocálica.

  

Simplemente ella

Me dijo el eco de su voz
que ella nunca más sería mía;
su sentir, sus pensamientos, su aliento
y esos sus besos de oro y miel.

Estoy en la eterna encrucijada,
cuando la duda despierta
para avivar la herida,
con la incertidumbre de ese mañana.

Borrosas nubes se precipitan
en el desfiladero del tiempo
y entre sus manos llevan ese mudo amor
cómplice de la soledad y el silencio.

Me bastaba con tenerla en mi mente
para no sentirla ausente,
ahora ya no me sirven esas tretas
para retenerla cerca.

Sin ti soy

   Páramo gélido y solitario,
   envuelto en una asfixiante bruma;
   sin estaciones ni encantos,
   animales, flores, pájaros y cantos.

   Navegante sin rumbo
   que va dando tumbos,
   sin horizonte cierto 
   para llegar a buen puerto.

   Palabra suelta
   con identidad incierta,
   que sola no acierta
   a saber cual es su delta.

   Cuerpo rígido e inerte,
   fusión vida y muerte,
   sin un ápice de sensibilidad
   y cautivo de su soledad.

   

jueves, 15 de septiembre de 2011

Amanece

Otro día roto.
Por la ausencia de tus ojos,
el perfume de tu ser
rociado en mi lecho.

Los caracoles de tu pelo
acariciando mi pecho
y tu cuerpo de sirena
descansando entre mis piernas.

La rutina me deshoja,
a mi mente alborota
y yo sigo caminando
cual ser autómata y enajenado.

En un mundo sin tu amor,
gélido, árido y oscuro;
lleno de tus recuerdos
y dominado por tu ausencia.

¡A ti mujer!

Que has hecho palpitar con fuerza,
tras la coraza de mi pecho,
a un corazón ardiente y sediento
de caricias, fantasías y sueños,
dando rienda suelta a todos ellos.

Que de puntillas sobre la aurora,
esperando el alba, me desgarrabas
las entrañas penetrando hasta mi alma
con la grandeza de tu propio ser.

Que entre el susurrar de tu aliento,
en el caminar de cada día
sugestionabas con tus hechizos de esperanza
a mi mente y cuerpo.

Que diste sentido a mi vida, entraste en mi casa
deshojando en el aire la flor de tu perfume,
de tus entrañas arrancaste parte de ti
y me ofreciste su fruto, un retoño.

¡Quisiera preguntarte!
Que después del todo,
en la nada donde habite mi alma,
en esa, alguna parte.
¿Si tú vendrás a visitarme?

Inevitablemente

Cual conjunto de imposibles tú y yo,
yo y tú e inevitablemente los dos solos.
Socios, groseros, inadaptados e imperfectos,
retratos inacabados e incompletos de una época, un momento.

Absortos en nosotros mismos,
camuflados en un Dédalo de interrogantes y dudas,
mientras el mar de lo cotidiano y mundano nos fustiga
con sus embravecidas olas, rompiendo su furia
en nuestros castigados, erosionados y cansados cuerpos.

Chussssss... ...¡Silencio...!
¡No rompáis el encanto del momento!
En el exterior la lluvia todo lo limpia
con su manto protector y fresco.
En sus gotas transparentes y cristalinas,
en cada una de ellas nosotros dos reflejados
viéndonos tú y yo solos arropados por el silencio.

Que hermoso es el saberse siempre acompañado
en cada momento, en la soledad más profunda.
Dentro del laberinto neuronal donde nos movemos
siempre seremos uno, aunque de los dos sean los recuerdos.

Esperas

Te sientes irrealizada,
con ansia de libertad
y esperas.

Buscas tu identidad incierta
en el sueño de tus ¿por qué?
y esperas.

Percibes cierta ansiedad
dentro de tu propia seguridad
y esperas.

Adviertes en tu propia mente
que el tiempo todo lo controla
y esperas.

Acortas la distancia que separa
la cordura de la locura
y esperas.

Es el reflejo de mi propia realidad,
te miro, me miras, espero
y esperas.


Temores

Si sientes.
Que tu cuerpo se transforma
y poco a poco abre paso 
a otro ser que se forma.

Que tu vida toma un giro inesperado
y en tu mundo se desvanecen
sueños e ilusiones ya adquiridas.

Que los nervios te traicionan
y el sueño no apacigua
el desasosiego y desespero en tu persona.

Que todo esto te desborda,
el miedo a lo nuevo tu mente alborota
y las contradicciones en tu cerebro se amontonan.

Piensa.
Que a tu lado hay una espalda que te apoya
y esperando esta que le compartas
parte de la carga que soportas.

Quisiera ser

Pensamiento.
Para habitar en tu mente,
viajar por su Dédalo neuronal
y hacer de ti y en ti mi universo.

Aire.
Para ceñirme a tu cuerpo,
penetrar por tu nariz
y salir envuelto en tu aliento.

Rocío.
Para acariciarte cada amanecer
con las lágrimas
de mi querer.

Mar.
Para atraer tu mirar
y convertido en ola después
caer rendido a tus pies.

Madrid y tú

¡Madrid, Madrid!
Retienes, en el rosal de tu seno,
la más hermosa flor
del universo entero.

Me oprime el tiempo,
exhausto vuelvo a mi agujero,
atrás queda la mujer
de mis desvelos.

Y de nuevo cautivo soy
de la soledad, el silencio
y esos sueños agridulces
que tanto anhelo y a su vez temo.

¡Madrid, Madrid!
Que triste me siento
cuando de ti me alejo.


Alas de mariposa

Eres como la primavera,
hermosa, altiva e inquieta;
todo resplandece cuando pasa
y se marchita cuando se aleja.

Hay primavera en mi vida,
en mi corazón hay primavera.
Sueña, salta, ríe.
Y a veces se despierta
y se pregunta inquieto.

¿Todavía es primavera ?
Dile que si Pilar,
que siempre será primavera.
¡Por que tú eres su primavera !

Pilar

Bonito nombre de mujer,
piel con sabor a miel,
olor a jazmín y rosas de abril.

Cadenas que aprietan
y no duelen nada,
fuego que quema 
sin hacer llaga.

Pisadas que manchan aceras mojadas,
la lluvia caer, dos cuerpos que pasan
sin prisa aparente,
el tiempo los mata.

Un ¡Hola! y un ¡Adiós! 
Un instante los separa
y con rabia impotente
se alejan sus miradas.

Enamorarse

Dicen que el amor es ciego,
se preguntan.
¿Si yo te quiero?

Diles que por un beso tuyo.
Le robo.

Tiempo al tiempo.
El rocío a la mañana.
El aroma a la flor.
Al viento su frescura.

La espuma de su oleaje al mar.
A la luna un suspiro.
Un destello al sol.
A las estrellas su fulgor.
Al ocaso su belleza.

¡Qué no haría yo!
¡Por vivir en tu seno!


Golondrina

Dicen que los sueños
son solo eso,
cosas que se sienten,
pasan con el tiempo
y luego se olvidan.

Yo soñé un buen día
que una hermosa ave
en mi balcón se posaría
y una savia nueva y pura
por mis venas correría.

Qué será, qué no sería,
alucinación, sueño o fantasía;
que en mi corazón hizo su nido
y ahora.
¡Forma parte de mi vida!

jueves, 16 de junio de 2011

¡Cómo!

Puedo yo olvidarte muerte, alma mía,
si eres el principio del todo y la nada.
¿Qué nuevas experiencias me tienes preparadas
en ese inédito mundo lleno de loca fantasía?

Cuantas veces recostado en la cama de mi alcoba
estuve sediento de ti, a sabiendas que siempre
dentro de mí tú estabas acunando mis sueños,
ese nuevo amanecer, despertar y ser viento.

Me sorprendió no encontrarte en el fondo
de aquel río de aguas turbias y en reposada calma.
Ni en aquella carretera en esa noche fría,
donde mi soledad y yo sentimos una leve tuya caricia.

Como me acuerdo de ti, ya en mi niñez tan cerca te presentía
que a sabiendas de tu existencia, hacia tu infinita forma
yo mis manos alargaba para abrazarte y sentir tu olor, mientras
mi mirada siempre quedaba, antes de dormir, en ti perdida.

Cuando vayas a cortar ese fino hilo que me une a la vida
hazlo rápido, sin vacilar, lo entenderé, estaré esperándote.
No te demores, recuerda que solo soy un desperezarse ínfimo
del viejo tiempo en su eterno deambular hacia lo eterno.


domingo, 12 de junio de 2011

Lágrimas de miel y hiel

Con las alas del amor atrofiadas y entumecidas,
en su errante caminar en la vida misma,
va la niña como extraviada y desorientada.
Ya no puede volar aquella bella mariposa
que jugando al juego del amor en su telaraña
quedó para siempre prendida.

Con su triste mirar y la mente absorta y perdida,
tantos recuerdos e imágenes de una vida ya extinta.
Mientras el impasible e inmutable tiempo
en sus carnes va dejando sus cicatrices sin heridas.
Más el dolor de la ausencia sin ausencia del ser amado
deja mayor desvarío que el tiempo y sus secuaces.

Viven bajo el mismo techo, comparten el mismo lecho
y se comportan, a veces, cual dos extraños, hiriéndose
sencillamente utilizando la ausencia de la voz, el silencio.
La monótona rutina va día tras día deteriorando y erosionando,
cualquier indicio de lo que en otro tiempo fue
y de lo que no fue y pudo haber sido.

Lágrimas de miel y hiel resbalan por sus demacradas mejillas
y bajo la apariencia, a ratos, de una mariposa rebosante de alegría
se esconden esos fobias, miedos éticos y morales desmedidos,
tatuados en su mente y cuerpo a fuego y hierro en una infancia
marcada por la miseria, la pobreza y el despotismo,
de una sociedad machista, corrupta y libertina.