Mientras el duende de las almas
suspira noches blancas
y los copos traslúcidos de los sueños,
a expensas de un glacial viento,
caen escarchados en brazos del alba.
Teje, teje, sosegada y tranquila mi sudario
mi fiel compañera, viuda negra guadañera.
Mientras miras el reloj de arena del tiempo
varado en tus huesudas muñecas traicioneras.
Cuando los pájaros de mi mente emigren,
haciendo caso omiso a mi voluntad,
volando hacia parajes salvajes y vírgenes.
¡Tú de tu chistera! ¿Qué nuevos trucos sacarás?
Corre, corre, ve y dile a tus secuaces
la nada, la soledad y el silencio,
esos chismorreos que de boca en boca van.
¿Acaso no eres tú la alcahueta mayor del universo?
¡Recuerda que tú a mi ni miedo ni ansia me das!
1 comentario:
Muy linda,ya sabes quien soy yo.
M B.
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