Me escupes a la cara un rotundo ¡No!
Mientras tus labios dibujan un ¡Si!
Esos labios ardientes que esperan ansiosos,
en desesperada espera, el néctar de los míos.
Y tus ojos, cual agujeros negros infinitos,
taladran sin compasión el iris de los míos.
Mientras tu cuerpo, cual utopía inalcanzable,
se pavonea orgulloso y altivo en su juncal.
No mereces ni tan siquiera pensamiento fugaz,
de ti, en el eterno errar de éste pobre caminante.
En sus sueños se consumen las ascuas de una hoguera,
nunca encendida por fuego y candor de cuerpo alguno.
Quien se hace castillos con naipes en el aire
y deja rendijas por las que se pueda colar el viento;
es como el que sueña despierto,
entre miles de espejismos, en un desierto.
El ayer ya pasó consumido por el impasible tiempo,
el hoy se desvanece entre suspiros y lamentos
y el mañana se despierta perezoso y semidormido
entre las coloreadas sábanas de una aurora boreal.
¡Cada instante de ésta vida es solo tuyo! ¡Devóralo!
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jueves, 20 de octubre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
Y nació el hombre
Y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.
Y de una de sus costillas formó otro ser, la mujer.
Y sería su perpetua compañera.
Y ésta le presentó a él a la serpiente.
Y ambos comieron el fruto del árbol prohibido.
Y el reptil se encaprichó de una parte de él.
Y le enseñó el número prohibido.
Y lo practicaron por enésima vez.
Y por enésima vez cometieron bestialidades.
Y la ira del todo poderoso cayó sobre ellos.
Y fueron separados, confundidas sus mentes.
Y ella fue castigada a ser eternamente un ovíparo bífido.
Y llevar eternamente una vida rastrera.
Y él fue obligado a vivir de nuevo con su compañera.
Y juntos juzgados y humillados fueron desterrados.
Y condenados a ser seres mortales.
Y vagar por el mundo del caos y la desolación.
Y procrear para auto destruirse.
Y alimentarse de ilusiones que perecen con el tiempo.
Y nacer con la muerte dormida en las entrañas.
Y envidiar a sus semejantes y todos los placeres terrenales.
Y matar a cualquier ser vivo sin un ápice de conciencia.
Y ser el arma homicida en su propio mundo laberíntico.
Y Yahveh, arrepentido, les envió a su hijo para redimirlos.
Y su hijo se hizo hombre.
Y se enamoró de María magdalena.
Y conoció el sabor de la carne.
Y fue condenado por ello a ser vejado por sus semejantes.
Y ejecutado por las victimas insalvables.
Y de una de sus costillas formó otro ser, la mujer.
Y sería su perpetua compañera.
Y ésta le presentó a él a la serpiente.
Y ambos comieron el fruto del árbol prohibido.
Y el reptil se encaprichó de una parte de él.
Y le enseñó el número prohibido.
Y lo practicaron por enésima vez.
Y por enésima vez cometieron bestialidades.
Y la ira del todo poderoso cayó sobre ellos.
Y fueron separados, confundidas sus mentes.
Y ella fue castigada a ser eternamente un ovíparo bífido.
Y llevar eternamente una vida rastrera.
Y él fue obligado a vivir de nuevo con su compañera.
Y juntos juzgados y humillados fueron desterrados.
Y condenados a ser seres mortales.
Y vagar por el mundo del caos y la desolación.
Y procrear para auto destruirse.
Y alimentarse de ilusiones que perecen con el tiempo.
Y nacer con la muerte dormida en las entrañas.
Y envidiar a sus semejantes y todos los placeres terrenales.
Y matar a cualquier ser vivo sin un ápice de conciencia.
Y ser el arma homicida en su propio mundo laberíntico.
Y Yahveh, arrepentido, les envió a su hijo para redimirlos.
Y su hijo se hizo hombre.
Y se enamoró de María magdalena.
Y conoció el sabor de la carne.
Y fue condenado por ello a ser vejado por sus semejantes.
Y ejecutado por las victimas insalvables.
Y nació Yahveh & Satanás
Y el hombre creó a Dios padre a su imagen y semejanza.
Y de una de sus costillas creó al Espíritu Santo.
Y junto a la Virgen María nació el Mesías, la eterna salvación.
Y fueron idolatrados y adorados por sus creadores.
Y congregaron masas de incondicionales prometiéndoles la vida eterna.
Y en lo más recóndito de su ser se abrió el cofrecillo de sus miedos.
Y de una raíz retorcida de la memoria de Yahveh nació satanás.
Y se formaron dos mundos paralelos, polos opuestos de un imán.
La blanca paloma y el negro cuervo, las dos caras de una misma moneda.
Y de una de sus costillas creó al Espíritu Santo.
Y junto a la Virgen María nació el Mesías, la eterna salvación.
Y fueron idolatrados y adorados por sus creadores.
Y congregaron masas de incondicionales prometiéndoles la vida eterna.
Y en lo más recóndito de su ser se abrió el cofrecillo de sus miedos.
Y de una raíz retorcida de la memoria de Yahveh nació satanás.
Y se formaron dos mundos paralelos, polos opuestos de un imán.
La blanca paloma y el negro cuervo, las dos caras de una misma moneda.
Y la eterna lucha entre el bien y el mal continúa en tiempo indefinido.
Y la carne se hace débil, pudre, corrompe y el polvo con el polvo.
Y el pez, reptil y mamífero que un día fue, su cola mordería.
Y la carne se hace débil, pudre, corrompe y el polvo con el polvo.
Y el pez, reptil y mamífero que un día fue, su cola mordería.
Dios creó al hombre
Como animal de compañía,
para poder alabada e idolatrada
su narcisista hipocresía.
El ser humano hizo lo propio con sus semejantes,
a los que patear, vejar y escupir pudiera,
para quitarse el peso de su propia carga.
Entre tanta estupidez desparpajo y cinismo,
aparece el dominio y la posesión de un ser vivo sobre otro,
sin conciencia ni razón a la que rendirle cuentas.
Y digo yo que nadie debe de ser propiedad de nadie,
ni derecho alguno de alguien a doblegar
a cualquier otra criatura sin consentimiento de ésta.
¡Respeta si quieres ser respetado!
¡De lo que siembres recojas!
¡Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra!
para poder alabada e idolatrada
su narcisista hipocresía.
El ser humano hizo lo propio con sus semejantes,
a los que patear, vejar y escupir pudiera,
para quitarse el peso de su propia carga.
Entre tanta estupidez desparpajo y cinismo,
aparece el dominio y la posesión de un ser vivo sobre otro,
sin conciencia ni razón a la que rendirle cuentas.
Y digo yo que nadie debe de ser propiedad de nadie,
ni derecho alguno de alguien a doblegar
a cualquier otra criatura sin consentimiento de ésta.
¡Respeta si quieres ser respetado!
¡De lo que siembres recojas!
¡Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra!
domingo, 16 de octubre de 2011
¡Tú misma!
Mientras el duende de las almas
suspira noches blancas
y los copos traslúcidos de los sueños,
a expensas de un glacial viento,
caen escarchados en brazos del alba.
Teje, teje, sosegada y tranquila mi sudario
mi fiel compañera, viuda negra guadañera.
Mientras miras el reloj de arena del tiempo
varado en tus huesudas muñecas traicioneras.
Cuando los pájaros de mi mente emigren,
haciendo caso omiso a mi voluntad,
volando hacia parajes salvajes y vírgenes.
¡Tú de tu chistera! ¿Qué nuevos trucos sacarás?
Corre, corre, ve y dile a tus secuaces
la nada, la soledad y el silencio,
esos chismorreos que de boca en boca van.
¿Acaso no eres tú la alcahueta mayor del universo?
¡Recuerda que tú a mi ni miedo ni ansia me das!
suspira noches blancas
y los copos traslúcidos de los sueños,
a expensas de un glacial viento,
caen escarchados en brazos del alba.
Teje, teje, sosegada y tranquila mi sudario
mi fiel compañera, viuda negra guadañera.
Mientras miras el reloj de arena del tiempo
varado en tus huesudas muñecas traicioneras.
Cuando los pájaros de mi mente emigren,
haciendo caso omiso a mi voluntad,
volando hacia parajes salvajes y vírgenes.
¡Tú de tu chistera! ¿Qué nuevos trucos sacarás?
Corre, corre, ve y dile a tus secuaces
la nada, la soledad y el silencio,
esos chismorreos que de boca en boca van.
¿Acaso no eres tú la alcahueta mayor del universo?
¡Recuerda que tú a mi ni miedo ni ansia me das!
Con su guadaña
Vendrá el duende de la quimera
en un corcel negro como la noche,
expectante cual depredador infatigable
y en el estado en que la vigilia
se deja vencer por la somnolencia, penetrará
en las neuronas apoderándose del subconsciente.
Todo ese mundo de ensueño, liberador
de los descalabros de la vida cotidiana,
será segado por el devorador de las ilusiones y fantasías
quedando obsoletas, huecas e inocuas.
Ahora vacía la testa cual cascarón de nuez,
perdido el horizonte liberador del cáncer de la existencia.
rotas las cadenas que atan al ser-no ser cotidiano;
quedan apagadas las luciérnagas que iluminan la ceguera.
Puesto que sin sueños no hay lugar para la esperanza
y ese laberíntico mundo de la vida nubla la razón,
ya solo queda dar un adiós al mundanal caos
cotidiano en el que navegan los sentidos.
Liberada el alma del sueño de la vida,
donde el cuerpo la tuvo cautiva,
llega la paz eterna.
en un corcel negro como la noche,
expectante cual depredador infatigable
y en el estado en que la vigilia
se deja vencer por la somnolencia, penetrará
en las neuronas apoderándose del subconsciente.
Todo ese mundo de ensueño, liberador
de los descalabros de la vida cotidiana,
será segado por el devorador de las ilusiones y fantasías
quedando obsoletas, huecas e inocuas.
Ahora vacía la testa cual cascarón de nuez,
perdido el horizonte liberador del cáncer de la existencia.
rotas las cadenas que atan al ser-no ser cotidiano;
quedan apagadas las luciérnagas que iluminan la ceguera.
Puesto que sin sueños no hay lugar para la esperanza
y ese laberíntico mundo de la vida nubla la razón,
ya solo queda dar un adiós al mundanal caos
cotidiano en el que navegan los sentidos.
Liberada el alma del sueño de la vida,
donde el cuerpo la tuvo cautiva,
llega la paz eterna.
Y nuestros cuerpos terrenales pasan a ser olvido.
sábado, 15 de octubre de 2011
¿Delirio?
¿Te miras al espejo y te asusta lo que ves?
¿No sabes romper la monótona rutina
que erosiona día a día tu cuerpo y mente?
¿Tienes el alma rota,
cual puzle desparramado en el tablero de tu vida?
¿No percibes más allá de lo que alcanzan tus pies?
¿El resto es un horizonte borroso e incierto ?
¿Crees que la felicidad es un bien solo al alcance de los demás?
¿La esperanza una afilada lanza que nunca te va a alcanzar?
¿Tus propios sueños, quimeras utópicas,
en un mar de puntos y contrapuntos?
¡Recuerda que lo más importante para ti eres tú misma!
¡Sé tú misma e intenta ser feliz, ante todo sé tú!
¡Olvida del que dirán en tu forma de ser y actuar!
¡Comete la vida, no dejes que ella te devore a ti!
¡Eres pura energía, siente como corretea por tus venas!
¡Si aprecias que tus zapatos, en tu andar cotidiano, te rozan!
¡Quítatelos, ve descalza!
¿No sabes romper la monótona rutina
que erosiona día a día tu cuerpo y mente?
¿Tienes el alma rota,
cual puzle desparramado en el tablero de tu vida?
¿No percibes más allá de lo que alcanzan tus pies?
¿El resto es un horizonte borroso e incierto ?
¿Crees que la felicidad es un bien solo al alcance de los demás?
¿La esperanza una afilada lanza que nunca te va a alcanzar?
¿Tus propios sueños, quimeras utópicas,
en un mar de puntos y contrapuntos?
¡Recuerda que lo más importante para ti eres tú misma!
¡Sé tú misma e intenta ser feliz, ante todo sé tú!
¡Olvida del que dirán en tu forma de ser y actuar!
¡Comete la vida, no dejes que ella te devore a ti!
¡Eres pura energía, siente como corretea por tus venas!
¡Si aprecias que tus zapatos, en tu andar cotidiano, te rozan!
¡Quítatelos, ve descalza!
lunes, 19 de septiembre de 2011
Efigie
Con el rostro pálido, erosionado e impreciso,
sigues tú, impasible figura, velando su lecho.
Leal e imperturbable ante las vicisitudes del tiempo.
Ojos sin parpados, fijos y expectantes hacia la nada.
Con el cuerpo encorvado, rodilla en tierra,
vigilas en eterna y tranquila espera.
Enterrada en el olvido de lo mundano quedó su vida.
Ayer, hoy , mañana, susurros que son silencios.
Con tu traje de granito enlutada dejas que pase lo ya escrito.
Se suceden las estaciones bulliciosas e imperfectas.
La vida sigue su alocada carrera nadando entre la nada.
Un cuervo pasa ligero, esparciendo en tu cabeza su estiércol.
Con el corazón encerrado en la vieja piedra.
Las manos engarrotadas por falta de movimiento.
Loa pies descalzos, rígidos y fríos besando el húmedo suelo.
Rasgos marcados, a base de escape y cincel, similares a tu señor.
Queda tú con él, rígida forma distante y gélida.
En su morada, el durmiente, sueños de vinagre y hiel.
Mientras la tarde se deshace entre olores diversos.
Yo expectante espectador etéreo, os dejo, cambio de aires.
sigues tú, impasible figura, velando su lecho.
Leal e imperturbable ante las vicisitudes del tiempo.
Ojos sin parpados, fijos y expectantes hacia la nada.
Con el cuerpo encorvado, rodilla en tierra,
vigilas en eterna y tranquila espera.
Enterrada en el olvido de lo mundano quedó su vida.
Ayer, hoy , mañana, susurros que son silencios.
Con tu traje de granito enlutada dejas que pase lo ya escrito.
Se suceden las estaciones bulliciosas e imperfectas.
La vida sigue su alocada carrera nadando entre la nada.
Un cuervo pasa ligero, esparciendo en tu cabeza su estiércol.
Con el corazón encerrado en la vieja piedra.
Las manos engarrotadas por falta de movimiento.
Loa pies descalzos, rígidos y fríos besando el húmedo suelo.
Rasgos marcados, a base de escape y cincel, similares a tu señor.
Queda tú con él, rígida forma distante y gélida.
En su morada, el durmiente, sueños de vinagre y hiel.
Mientras la tarde se deshace entre olores diversos.
Yo expectante espectador etéreo, os dejo, cambio de aires.
Duendecillo
Se acerca corriendo
un duendecillo por una senda,
la luna lo mira curiosa,
¡qué prisa lleva!
En una mano una manzana,
en la otra una flor.
El silencio corta la sangre
de sus venas
y mirando a su alrededor
siente que de él,
las sombras se apoderan.
Al rato la fatiga llega,
su corazón late deprisa,
un sudor frío en sus sienes se congela;
el miedo como compañero,
la Parca agazapada espera.
Bajo la luna brilla el metal,
en su costado la sangre brotar
de una cuchillada traicionera.
Todo le da vueltas,
cae inerte en la vereda.
un duendecillo por una senda,
la luna lo mira curiosa,
¡qué prisa lleva!
En una mano una manzana,
en la otra una flor.
El silencio corta la sangre
de sus venas
y mirando a su alrededor
siente que de él,
las sombras se apoderan.
Al rato la fatiga llega,
su corazón late deprisa,
un sudor frío en sus sienes se congela;
el miedo como compañero,
la Parca agazapada espera.
Bajo la luna brilla el metal,
en su costado la sangre brotar
de una cuchillada traicionera.
Todo le da vueltas,
cae inerte en la vereda.
Muerte de un ruiseñor
En el calor del asfalto
te encontré,
desvalido y moribundo,
cruzaban los treinta grados,
pleno mes de julio.
La incertidumbre me cegó
y a un árbol encomendé tu destino.
Ayer pasé por allí
y al acercarme comprendí
el error cometido.
Tu cuerpo estaba inerte,
mi corazón quedó partido.
El ayer, ¿por qué fue ayer?
El hoy, ¿por qué no ha sido?
El mañana, ¿qué será?
¡Designios del destino!
te encontré,
desvalido y moribundo,
cruzaban los treinta grados,
pleno mes de julio.
La incertidumbre me cegó
y a un árbol encomendé tu destino.
Ayer pasé por allí
y al acercarme comprendí
el error cometido.
Tu cuerpo estaba inerte,
mi corazón quedó partido.
El ayer, ¿por qué fue ayer?
El hoy, ¿por qué no ha sido?
El mañana, ¿qué será?
¡Designios del destino!
La vieja barca y su pesar
Atardece el en mar,
el viejo disco rojo incandescente
se ve en el horizonte zozobrar,
bajo una tarde gris ambulante.
De su mirada inocua y vacía
se escapa una interrogante,
una lágrima rebelde nacida en la lejanía,
resbala rota hacia un mar arrogante.
En el interior de su caparazón
corroído, cansado y humillado,
yace inerte, quebrado el corazón,
el timonel, su compañero amado.
Esa risa de niña enamorada,
la gracia con que volaba sobre el mar
bajo la protección de aquella tez tostada.
¿Dónde ha ido todo a parar?
el viejo disco rojo incandescente
se ve en el horizonte zozobrar,
bajo una tarde gris ambulante.
De su mirada inocua y vacía
se escapa una interrogante,
una lágrima rebelde nacida en la lejanía,
resbala rota hacia un mar arrogante.
En el interior de su caparazón
corroído, cansado y humillado,
yace inerte, quebrado el corazón,
el timonel, su compañero amado.
Esa risa de niña enamorada,
la gracia con que volaba sobre el mar
bajo la protección de aquella tez tostada.
¿Dónde ha ido todo a parar?
Juntos hasta... Y después de...
Tras la ventana
ausente de cristales
se cuela el viento a raudales.
El aire sopla frío entre los árboles,
heladas caen las hojas
en las fauces invisibles
de la noche rota.
En el hueco inactivo
de la chimenea apagada,
se filtran voraces
las garras de la inapelable muerte.
Un par de ancianos
al pie de un brasero,
sonrisas en los labios
plagadas de recuerdos.
Un zarpazo gélido y silencioso,
cual amargo escalofrío,
recorre sus cuerpos
indefensos, yertos, consumidos.
ausente de cristales
se cuela el viento a raudales.
El aire sopla frío entre los árboles,
heladas caen las hojas
en las fauces invisibles
de la noche rota.
En el hueco inactivo
de la chimenea apagada,
se filtran voraces
las garras de la inapelable muerte.
Un par de ancianos
al pie de un brasero,
sonrisas en los labios
plagadas de recuerdos.
Un zarpazo gélido y silencioso,
cual amargo escalofrío,
recorre sus cuerpos
indefensos, yertos, consumidos.
Dijo
¿Qué es qué?
¿Cómo?
¿Cuándo?
Ni ¿Qué? Ni ¿Cómo? Ni ¿Cuándo?
Para que éste mundo sea una jauría
no falta tanto.
¿Qué? ¡Se está muriendo!
¿Cómo? ¡Qué ya está muerto!
¿Cuándo? ¡Ya se está pudriendo!
¡Muriendo! ¡Muerto! ¡Pudriendo!
¡El caso es que a nosotros
ya nos va quedando menos!
¿Cómo?
¿Cuándo?
Ni ¿Qué? Ni ¿Cómo? Ni ¿Cuándo?
Para que éste mundo sea una jauría
no falta tanto.
¿Qué? ¡Se está muriendo!
¿Cómo? ¡Qué ya está muerto!
¿Cuándo? ¡Ya se está pudriendo!
¡Muriendo! ¡Muerto! ¡Pudriendo!
¡El caso es que a nosotros
ya nos va quedando menos!
A ti, no nacido
Proyecto escalonado
en la aventura de la vida.
Que los astros,
en el cielo alineados,
se disputan el marcar
tus directrices día a día.
Que no sabes
lo que del exterior se te avecina
y duermes tranquilo
dentro de esa placenta protegido.
Que hiciste enamorarme
aún más de ella,
ese ser que te cobija.
Quiero decirte
que entre ella y yo
seremos tus protectores
en el camino que tú elijas.
en la aventura de la vida.
Que los astros,
en el cielo alineados,
se disputan el marcar
tus directrices día a día.
Que no sabes
lo que del exterior se te avecina
y duermes tranquilo
dentro de esa placenta protegido.
Que hiciste enamorarme
aún más de ella,
ese ser que te cobija.
Quiero decirte
que entre ella y yo
seremos tus protectores
en el camino que tú elijas.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Y porqué no
Cautivo yo quedé,
encerrado en ésta celda de papel,
donde los barrotes son versos encendidos
arrancados del corazón de nuestro querer.
Quise volar hacia ti.
Buscarte en tu morada de incertidumbres.
Hoy he intentado entrar dentro de ti,
sin tocarte, mirarte, olerte,
simplemente dentro de ti.
He sentido todo tu mundo vagando dentro de mi,
sin ataduras, obstáculos, miedos.
Sencillamente dentro de mi.
Aunque estés lejos, mi entorno está lleno de tus recuerdos.
Los gestos, una sonrisa encendida, esa llama perenne, tú.
Por teléfono al oír brotar las palabras,
te delatan, tu ausencia las marca.
Se me estremece el alma, nota tu falta,
tu no estar cerca, tu voz lejana.
encerrado en ésta celda de papel,
donde los barrotes son versos encendidos
arrancados del corazón de nuestro querer.
Quise volar hacia ti.
Buscarte en tu morada de incertidumbres.
Hoy he intentado entrar dentro de ti,
sin tocarte, mirarte, olerte,
simplemente dentro de ti.
He sentido todo tu mundo vagando dentro de mi,
sin ataduras, obstáculos, miedos.
Sencillamente dentro de mi.
Aunque estés lejos, mi entorno está lleno de tus recuerdos.
Los gestos, una sonrisa encendida, esa llama perenne, tú.
Por teléfono al oír brotar las palabras,
te delatan, tu ausencia las marca.
Se me estremece el alma, nota tu falta,
tu no estar cerca, tu voz lejana.
Cuantas veces he querido estar solo,
a solas con mi soledad, sin ti,
llanamente mis inquietudes neuróticas y yo.
Loco imperfecto e irracional, a veces, tantas veces.
Que versátil, inconstante y absurdo me siento.
¡A veces, tantas veces!
Nosotros, tristes y volubles muñecos de paja nos dejamos zarandear.
Entre penumbras y sombras, cuchicheos, dentelladas que el aire aborta.
Malos entendidos y desplantes que el interior desgarran.
Inquietudes, deseos e ilusiones que son arrojados por la borda.
Se miraron en silencio, largo rato, se fusionaron sus mentes,
e instintivamente alargaron sus manos en el aire.
Se rozaron.
Sus dedos se buscaron y entrelazaron,
dolor, placer y llantos contenidos.
Y sin mirar atrás, a donde o a quien,
dejaron todos los malos momentos y recuerdos,
fueron creando el futuro de sus sueños.
a solas con mi soledad, sin ti,
llanamente mis inquietudes neuróticas y yo.
Loco imperfecto e irracional, a veces, tantas veces.
Que versátil, inconstante y absurdo me siento.
¡A veces, tantas veces!
Nosotros, tristes y volubles muñecos de paja nos dejamos zarandear.
Entre penumbras y sombras, cuchicheos, dentelladas que el aire aborta.
Malos entendidos y desplantes que el interior desgarran.
Inquietudes, deseos e ilusiones que son arrojados por la borda.
Se miraron en silencio, largo rato, se fusionaron sus mentes,
e instintivamente alargaron sus manos en el aire.
Se rozaron.
Sus dedos se buscaron y entrelazaron,
dolor, placer y llantos contenidos.
Y sin mirar atrás, a donde o a quien,
dejaron todos los malos momentos y recuerdos,
fueron creando el futuro de sus sueños.
A ti he venido
A decirte que te quiero
y seas paciente con éste pobre diablo,
para el cual escudarse en las dudas
es su actuar cotidiano, que a veces ni el mismo entiende.
A pedirte la razón y el entendimiento,
el amanecer vestido de rocío y perfume floreado,
la alegría y la sonrisa nuestro pan de cada día;
en la noche tus caricias y besos sean las estrellas de nuestro reino.
A robarte de nuevo el corazón si fuera necesario,
un suspiro de tus labios entreabiertos,
una mirada extasiada en profundo sentimiento,
ese conjuro de pensamientos que arropen mi cuerpo.
A sentir tus mismos sueños y sentimientos,
participar en todos tus anhelos,
ser cómplice de tus miedos;
dos cuerpos fundidos en un solo aliento.
A llevarte al país del hacedor de los sueños,
laberinto de pasiones y deseos,
donde el llanto y el sufrimiento son historia olvidada,
el tiempo una mera alusión vocálica.
y seas paciente con éste pobre diablo,
para el cual escudarse en las dudas
es su actuar cotidiano, que a veces ni el mismo entiende.
A pedirte la razón y el entendimiento,
el amanecer vestido de rocío y perfume floreado,
la alegría y la sonrisa nuestro pan de cada día;
en la noche tus caricias y besos sean las estrellas de nuestro reino.
A robarte de nuevo el corazón si fuera necesario,
un suspiro de tus labios entreabiertos,
una mirada extasiada en profundo sentimiento,
ese conjuro de pensamientos que arropen mi cuerpo.
A sentir tus mismos sueños y sentimientos,
participar en todos tus anhelos,
ser cómplice de tus miedos;
dos cuerpos fundidos en un solo aliento.
A llevarte al país del hacedor de los sueños,
laberinto de pasiones y deseos,
donde el llanto y el sufrimiento son historia olvidada,
el tiempo una mera alusión vocálica.
Simplemente ella
Me dijo el eco de su voz
que ella nunca más sería mía;
su sentir, sus pensamientos, su aliento
y esos sus besos de oro y miel.
Estoy en la eterna encrucijada,
cuando la duda despierta
para avivar la herida,
con la incertidumbre de ese mañana.
Borrosas nubes se precipitan
en el desfiladero del tiempo
y entre sus manos llevan ese mudo amor
cómplice de la soledad y el silencio.
Me bastaba con tenerla en mi mente
para no sentirla ausente,
ahora ya no me sirven esas tretas
para retenerla cerca.
que ella nunca más sería mía;
su sentir, sus pensamientos, su aliento
y esos sus besos de oro y miel.
Estoy en la eterna encrucijada,
cuando la duda despierta
para avivar la herida,
con la incertidumbre de ese mañana.
Borrosas nubes se precipitan
en el desfiladero del tiempo
y entre sus manos llevan ese mudo amor
cómplice de la soledad y el silencio.
Me bastaba con tenerla en mi mente
para no sentirla ausente,
ahora ya no me sirven esas tretas
para retenerla cerca.
Sin ti soy
Páramo gélido y solitario,
envuelto en una asfixiante bruma;
sin estaciones ni encantos,
animales, flores, pájaros y cantos.
Navegante sin rumbo
que va dando tumbos,
sin horizonte cierto
para llegar a buen puerto.
Palabra suelta
con identidad incierta,
que sola no acierta
a saber cual es su delta.
Cuerpo rígido e inerte,
fusión vida y muerte,
sin un ápice de sensibilidad
y cautivo de su soledad.
envuelto en una asfixiante bruma;
sin estaciones ni encantos,
animales, flores, pájaros y cantos.
Navegante sin rumbo
que va dando tumbos,
sin horizonte cierto
para llegar a buen puerto.
Palabra suelta
con identidad incierta,
que sola no acierta
a saber cual es su delta.
Cuerpo rígido e inerte,
fusión vida y muerte,
sin un ápice de sensibilidad
y cautivo de su soledad.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Amanece
Otro día roto.
Por la ausencia de tus ojos,
el perfume de tu ser
rociado en mi lecho.
Los caracoles de tu pelo
acariciando mi pecho
y tu cuerpo de sirena
descansando entre mis piernas.
La rutina me deshoja,
a mi mente alborota
y yo sigo caminando
cual ser autómata y enajenado.
En un mundo sin tu amor,
gélido, árido y oscuro;
lleno de tus recuerdos
y dominado por tu ausencia.
Por la ausencia de tus ojos,
el perfume de tu ser
rociado en mi lecho.
Los caracoles de tu pelo
acariciando mi pecho
y tu cuerpo de sirena
descansando entre mis piernas.
La rutina me deshoja,
a mi mente alborota
y yo sigo caminando
cual ser autómata y enajenado.
En un mundo sin tu amor,
gélido, árido y oscuro;
lleno de tus recuerdos
y dominado por tu ausencia.
¡A ti mujer!
Que has hecho palpitar con fuerza,
tras la coraza de mi pecho,
a un corazón ardiente y sediento
de caricias, fantasías y sueños,
dando rienda suelta a todos ellos.
Que de puntillas sobre la aurora,
esperando el alba, me desgarrabas
las entrañas penetrando hasta mi alma
con la grandeza de tu propio ser.
Que entre el susurrar de tu aliento,
en el caminar de cada día
sugestionabas con tus hechizos de esperanza
a mi mente y cuerpo.
Que diste sentido a mi vida, entraste en mi casa
deshojando en el aire la flor de tu perfume,
de tus entrañas arrancaste parte de ti
y me ofreciste su fruto, un retoño.
¡Quisiera preguntarte!
Que después del todo,
en la nada donde habite mi alma,
en esa, alguna parte.
¿Si tú vendrás a visitarme?
tras la coraza de mi pecho,
a un corazón ardiente y sediento
de caricias, fantasías y sueños,
dando rienda suelta a todos ellos.
Que de puntillas sobre la aurora,
esperando el alba, me desgarrabas
las entrañas penetrando hasta mi alma
con la grandeza de tu propio ser.
Que entre el susurrar de tu aliento,
en el caminar de cada día
sugestionabas con tus hechizos de esperanza
a mi mente y cuerpo.
Que diste sentido a mi vida, entraste en mi casa
deshojando en el aire la flor de tu perfume,
de tus entrañas arrancaste parte de ti
y me ofreciste su fruto, un retoño.
¡Quisiera preguntarte!
Que después del todo,
en la nada donde habite mi alma,
en esa, alguna parte.
¿Si tú vendrás a visitarme?
Inevitablemente
Cual conjunto de imposibles tú y yo,
yo y tú e inevitablemente los dos solos.
Socios, groseros, inadaptados e imperfectos,
retratos inacabados e incompletos de una época, un momento.
Absortos en nosotros mismos,
camuflados en un Dédalo de interrogantes y dudas,
mientras el mar de lo cotidiano y mundano nos fustiga
con sus embravecidas olas, rompiendo su furia
en nuestros castigados, erosionados y cansados cuerpos.
Chussssss... ...¡Silencio...!
¡No rompáis el encanto del momento!
En el exterior la lluvia todo lo limpia
con su manto protector y fresco.
En sus gotas transparentes y cristalinas,
en cada una de ellas nosotros dos reflejados
viéndonos tú y yo solos arropados por el silencio.
Que hermoso es el saberse siempre acompañado
en cada momento, en la soledad más profunda.
Dentro del laberinto neuronal donde nos movemos
siempre seremos uno, aunque de los dos sean los recuerdos.
yo y tú e inevitablemente los dos solos.
Socios, groseros, inadaptados e imperfectos,
retratos inacabados e incompletos de una época, un momento.
Absortos en nosotros mismos,
camuflados en un Dédalo de interrogantes y dudas,
mientras el mar de lo cotidiano y mundano nos fustiga
con sus embravecidas olas, rompiendo su furia
en nuestros castigados, erosionados y cansados cuerpos.
Chussssss... ...¡Silencio...!
¡No rompáis el encanto del momento!
En el exterior la lluvia todo lo limpia
con su manto protector y fresco.
En sus gotas transparentes y cristalinas,
en cada una de ellas nosotros dos reflejados
viéndonos tú y yo solos arropados por el silencio.
Que hermoso es el saberse siempre acompañado
en cada momento, en la soledad más profunda.
Dentro del laberinto neuronal donde nos movemos
siempre seremos uno, aunque de los dos sean los recuerdos.
Esperas
Te sientes irrealizada,
con ansia de libertad
y esperas.
Buscas tu identidad incierta
en el sueño de tus ¿por qué?
y esperas.
Percibes cierta ansiedad
dentro de tu propia seguridad
y esperas.
Adviertes en tu propia mente
que el tiempo todo lo controla
y esperas.
Acortas la distancia que separa
la cordura de la locura
y esperas.
Es el reflejo de mi propia realidad,
te miro, me miras, espero
y esperas.
con ansia de libertad
y esperas.
Buscas tu identidad incierta
en el sueño de tus ¿por qué?
y esperas.
Percibes cierta ansiedad
dentro de tu propia seguridad
y esperas.
Adviertes en tu propia mente
que el tiempo todo lo controla
y esperas.
Acortas la distancia que separa
la cordura de la locura
y esperas.
Es el reflejo de mi propia realidad,
te miro, me miras, espero
y esperas.
Temores
Si sientes.
Que tu cuerpo se transforma
y poco a poco abre paso
a otro ser que se forma.
Que tu vida toma un giro inesperado
y en tu mundo se desvanecen
sueños e ilusiones ya adquiridas.
Que los nervios te traicionan
y el sueño no apacigua
el desasosiego y desespero en tu persona.
Que todo esto te desborda,
el miedo a lo nuevo tu mente alborota
y las contradicciones en tu cerebro se amontonan.
Piensa.
Que a tu lado hay una espalda que te apoya
y esperando esta que le compartas
parte de la carga que soportas.
Que tu cuerpo se transforma
y poco a poco abre paso
a otro ser que se forma.
Que tu vida toma un giro inesperado
y en tu mundo se desvanecen
sueños e ilusiones ya adquiridas.
Que los nervios te traicionan
y el sueño no apacigua
el desasosiego y desespero en tu persona.
Que todo esto te desborda,
el miedo a lo nuevo tu mente alborota
y las contradicciones en tu cerebro se amontonan.
Piensa.
Que a tu lado hay una espalda que te apoya
y esperando esta que le compartas
parte de la carga que soportas.
Quisiera ser
Pensamiento.
Para habitar en tu mente,
viajar por su Dédalo neuronal
y hacer de ti y en ti mi universo.
Aire.
Para ceñirme a tu cuerpo,
penetrar por tu nariz
y salir envuelto en tu aliento.
Rocío.
Para acariciarte cada amanecer
con las lágrimas
de mi querer.
Mar.
Para atraer tu mirar
y convertido en ola después
caer rendido a tus pies.
Para habitar en tu mente,
viajar por su Dédalo neuronal
y hacer de ti y en ti mi universo.
Aire.
Para ceñirme a tu cuerpo,
penetrar por tu nariz
y salir envuelto en tu aliento.
Rocío.
Para acariciarte cada amanecer
con las lágrimas
de mi querer.
Mar.
Para atraer tu mirar
y convertido en ola después
caer rendido a tus pies.
Madrid y tú
¡Madrid, Madrid!
Retienes, en el rosal de tu seno,
la más hermosa flor
del universo entero.
Me oprime el tiempo,
exhausto vuelvo a mi agujero,
atrás queda la mujer
de mis desvelos.
Y de nuevo cautivo soy
de la soledad, el silencio
y esos sueños agridulces
que tanto anhelo y a su vez temo.
¡Madrid, Madrid!
Que triste me siento
cuando de ti me alejo.
Retienes, en el rosal de tu seno,
la más hermosa flor
del universo entero.
Me oprime el tiempo,
exhausto vuelvo a mi agujero,
atrás queda la mujer
de mis desvelos.
Y de nuevo cautivo soy
de la soledad, el silencio
y esos sueños agridulces
que tanto anhelo y a su vez temo.
¡Madrid, Madrid!
Que triste me siento
cuando de ti me alejo.
Alas de mariposa
Eres como la primavera,
hermosa, altiva e inquieta;
todo resplandece cuando pasa
y se marchita cuando se aleja.
Hay primavera en mi vida,
en mi corazón hay primavera.
Sueña, salta, ríe.
Y a veces se despierta
y se pregunta inquieto.
¿Todavía es primavera ?
Dile que si Pilar,
que siempre será primavera.
¡Por que tú eres su primavera !
hermosa, altiva e inquieta;
todo resplandece cuando pasa
y se marchita cuando se aleja.
Hay primavera en mi vida,
en mi corazón hay primavera.
Sueña, salta, ríe.
Y a veces se despierta
y se pregunta inquieto.
¿Todavía es primavera ?
Dile que si Pilar,
que siempre será primavera.
¡Por que tú eres su primavera !
Pilar
Bonito nombre de mujer,
piel con sabor a miel,
olor a jazmín y rosas de abril.
Cadenas que aprietan
y no duelen nada,
fuego que quema
sin hacer llaga.
Pisadas que manchan aceras mojadas,
la lluvia caer, dos cuerpos que pasan
sin prisa aparente,
el tiempo los mata.
Un ¡Hola! y un ¡Adiós!
Un instante los separa
y con rabia impotente
se alejan sus miradas.
piel con sabor a miel,
olor a jazmín y rosas de abril.
Cadenas que aprietan
y no duelen nada,
fuego que quema
sin hacer llaga.
Pisadas que manchan aceras mojadas,
la lluvia caer, dos cuerpos que pasan
sin prisa aparente,
el tiempo los mata.
Un ¡Hola! y un ¡Adiós!
Un instante los separa
y con rabia impotente
se alejan sus miradas.
Enamorarse
Dicen que el amor es ciego,
se preguntan.
¿Si yo te quiero?
Diles que por un beso tuyo.
Le robo.
Tiempo al tiempo.
El rocío a la mañana.
El aroma a la flor.
Al viento su frescura.
La espuma de su oleaje al mar.
A la luna un suspiro.
Un destello al sol.
A las estrellas su fulgor.
Al ocaso su belleza.
¡Qué no haría yo!
¡Por vivir en tu seno!
se preguntan.
¿Si yo te quiero?
Diles que por un beso tuyo.
Le robo.
Tiempo al tiempo.
El rocío a la mañana.
El aroma a la flor.
Al viento su frescura.
La espuma de su oleaje al mar.
A la luna un suspiro.
Un destello al sol.
A las estrellas su fulgor.
Al ocaso su belleza.
¡Qué no haría yo!
¡Por vivir en tu seno!
Golondrina
Dicen que los sueños
son solo eso,
cosas que se sienten,
pasan con el tiempo
y luego se olvidan.
Yo soñé un buen día
que una hermosa ave
en mi balcón se posaría
y una savia nueva y pura
por mis venas correría.
Qué será, qué no sería,
alucinación, sueño o fantasía;
que en mi corazón hizo su nido
y ahora.
¡Forma parte de mi vida!
son solo eso,
cosas que se sienten,
pasan con el tiempo
y luego se olvidan.
Yo soñé un buen día
que una hermosa ave
en mi balcón se posaría
y una savia nueva y pura
por mis venas correría.
Qué será, qué no sería,
alucinación, sueño o fantasía;
que en mi corazón hizo su nido
y ahora.
¡Forma parte de mi vida!
jueves, 16 de junio de 2011
¡Cómo!
Puedo yo olvidarte muerte, alma mía,
si eres el principio del todo y la nada.
¿Qué nuevas experiencias me tienes preparadas
en ese inédito mundo lleno de loca fantasía?
Cuantas veces recostado en la cama de mi alcoba
estuve sediento de ti, a sabiendas que siempre
dentro de mí tú estabas acunando mis sueños,
ese nuevo amanecer, despertar y ser viento.
Me sorprendió no encontrarte en el fondo
de aquel río de aguas turbias y en reposada calma.
Ni en aquella carretera en esa noche fría,
donde mi soledad y yo sentimos una leve tuya caricia.
Como me acuerdo de ti, ya en mi niñez tan cerca te presentía
que a sabiendas de tu existencia, hacia tu infinita forma
yo mis manos alargaba para abrazarte y sentir tu olor, mientras
mi mirada siempre quedaba, antes de dormir, en ti perdida.
Cuando vayas a cortar ese fino hilo que me une a la vida
hazlo rápido, sin vacilar, lo entenderé, estaré esperándote.
No te demores, recuerda que solo soy un desperezarse ínfimo
del viejo tiempo en su eterno deambular hacia lo eterno.
domingo, 12 de junio de 2011
Lágrimas de miel y hiel
Con las alas del amor atrofiadas y entumecidas,
en su errante caminar en la vida misma,
va la niña como extraviada y desorientada.
Ya no puede volar aquella bella mariposa
que jugando al juego del amor en su telaraña
quedó para siempre prendida.
Con su triste mirar y la mente absorta y perdida,
tantos recuerdos e imágenes de una vida ya extinta.
Mientras el impasible e inmutable tiempo
en sus carnes va dejando sus cicatrices sin heridas.
Más el dolor de la ausencia sin ausencia del ser amado
deja mayor desvarío que el tiempo y sus secuaces.
Viven bajo el mismo techo, comparten el mismo lecho
y se comportan, a veces, cual dos extraños, hiriéndose
sencillamente utilizando la ausencia de la voz, el silencio.
La monótona rutina va día tras día deteriorando y erosionando,
cualquier indicio de lo que en otro tiempo fue
y de lo que no fue y pudo haber sido.
Lágrimas de miel y hiel resbalan por sus demacradas mejillas
y bajo la apariencia, a ratos, de una mariposa rebosante de alegría
se esconden esos fobias, miedos éticos y morales desmedidos,
tatuados en su mente y cuerpo a fuego y hierro en una infancia
marcada por la miseria, la pobreza y el despotismo,
de una sociedad machista, corrupta y libertina.
jueves, 5 de mayo de 2011
¿Qué eres vida?
¡Si no la misma muerte
de primavera vestida!
Nada más nacer, viene el llanto
del no nato al ver la luz
y sentirse más desprotegido y voluble
después de abandonar su cubículo.
Y la guadañera, silenciosa y muda,
va trazando los semicírculos perfectos
con los que siega que te siega, a cada ser vivo,
espiga tras espiga de su incierto tiempo.
En las entrañas de nuestro sino, cual infame parásito,
tiene bien cimentado su nido,
expandiendo día tras día sus dominios,
ajena a ilusiones, sueños y quimeras de su huésped.
Y nosotros, motas de polvo en el infinito universo,
marionetas compuestas de materia orgánica;
esclavizamos nuestras vidas y las de nuestros semejantes,
con las cosas materiales y efímeras, cual nosotros mismos.
lunes, 25 de abril de 2011
Arrópame
Con tus silencios.
Rotos por.
La dulzura de tu voz,
cual despertar de la primavera al amanecer.
La ternura de tus manos,
terciopelo, acariciando mi piel.
El olor de tu cuerpo,
a azafrán y rosas rocieras.
La esencia viva de toda tú,
que me envuelve, subyuga y enciende.
Despertar para ver la cruel realidad,
solo de nuevo con mi soledad.
¡Que tenga que ser tu ausencia,
la que me prive de ti!
¡Tu ausencia!
lunes, 18 de abril de 2011
Cada vez que
Nos reflejamos, en nuestras pupilas,
mirándonos a los ojos,
tú en mi y yo en ti.
Nos ensimismamos y evadimos,
yo en tus sueños y tú en los míos.
Nos abrazamos y acariciamos,
tú a mi y yo a ti.
Nos dilatamos y acoplamos,
yo dentro de ti y tú en mi.
Nos hacemos energía pura y nos fusionamos,
seres entrelazados, almas unidas.
Sólo entonces siento.
¡Que yo soy yo
y tú eres tú!
martes, 12 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
Mas allá
Del terciopelo de tu cuerpo.
El ámbar de tus ojos.
Los rayos de sol de tu pelo.
La fragancia de tu ser.
El dulzor de tus labios.
El susurro de tu voz.
La luz del aura que te ilumina.
La esencia de toda tú.
El calor amigo que me brindas.
Ya no soy.
Ya no siento.
Ya no pienso.
Ya no vivo.
sábado, 2 de abril de 2011
Mariposa de primavera
Te conocí apenas en un ayer cualquiera,
que bonita estaba la noche llena de estrellas;
la luna nos miraba con disimulada curiosidad
y yo deseoso quedé de haberte podido besar.
Mis sueños se cuelan en tus pensamientos
buscando entrar sin hacer ruido en ellos.
Mientas mis ojos se posaban en toda tú,
esbelta escultura, iris de ámbar, cuerpo de terciopelo.
Las hadas del amor y la pasión, desde entonces,
revolotean en el interior de mi corazón
y atizan y encienden mis gozos,
despiertan en mi sentimientos de ensueño.
Ahora ya no hay lumbre que apague
ésta ardiente sed que de ti tengo,
mi cuerpo hierve de apasionado ardor
y solo con mi soledad te espero.
Varado quedó todo éste paisaje
en la muñeca del impasible tiempo.
y tu imagen grabada, cual tatuaje de un atardecer,
en las neuronas de mi nuevo despertar en ti.
martes, 29 de marzo de 2011
Rota la inocencia
¿Qué es esto? ¿Por qué?
¿Acaso es éste el amor?
La niña triste llora.
Mucha gente a su alrededor
jugando con la nieve, haciendo bolas.
y ella se sienta en el frío suelo
a solas con su soledad.
El sol brilla, brilla con fuerza
pero no consigue derretir la nieve,
ni el sufrimiento, la impotencia, los recuerdos.
La chiquilla, entre sollozos apagados,
da rienda suelta a su aflicción.
le gustaba jugar con él,
era divertido le hacía reír,
le besaba en los labios,
le tocaba sus incipientes pechos.
No sabía que los hombres buscan algo más,
la perversidad da rienda suelta a una pasión desenfrenada.
En su mente infantil, pululaban sueños libres de maldad,
creía que en toda esa simplicidad se basaba el amor.
Una fatídica noche invernal, a solas los dos,
en una hermosa habitación.
La niña no tuvo el valor de gritar de dolor,
de escapar, desnuda, en la fría nieve.
¡Para huir de su violador!
martes, 22 de marzo de 2011
Trovas al viento
Hoy la melancolía ha hecho mella en mi alma,
la vida no me llena, la muerte no me llama.
La cruel monotonía se afianza en mi panza,
yo, marioneta a expensas de su venganza.
Pulula sobre el viento
el canto de un ruiseñor.
En su melodiosos sonidos
se denotan la tristeza y la alegría;
sueños y quimeras, llantos y risas.
Ante todo consigue transmitir
una vida intensamente vivida,
algo que, aunque mañana
la envidiosa Parca le llame a su seno,
nadie nuca le podrá arrebatar.
El aprendiz de poeta y trovador de ésta canción,
su propia historia, prosigue su sino,
ajeno e indiferente a lo que los demás
de él mismo puedan opinar.
Y después
Cuando no me tengas cerca.
Búscame en.
La lluvia, siente me acariciar todo tu ser,
déjame resbalarme por toda tú.
La luna, desde allí velo tus sueños
y anhelo ser parte de ellos.
El sol, en sus rayos soy viajero solitario,
inyectando nuevas energías en tu cuerpo.
Las estrellas, son como luciérnagas brillantes,
que mantengo encendidas en tu caminar incierto.
Las pequeñas cosas que te rodean, que fueron nuestras,
pues todas ellas esconden algún bonito secreto.
Ese retoño nacido en otoño, nuestro mayor tesoro,
seguro que algo bueno de mi veras en él.
Y si no.
Simplemente.
Apágame y olvida.
Lo comprenderé.
martes, 15 de marzo de 2011
No me busques
En mi cuerpo
fácil de manipular, corromper y en estado de descomposición
desde el
primer momento que un espermatozoide se introduce
en un ovulo y
comienza el desarrollo de la creación,
formando el cigoto que dará
origen del individuo, yo mismo.
Para el
beneplácito de mis procreadores, a los que no puedo culpar de su
ignorancia.
Yo mismo
recreé posteriormente dicho proceso para procrear a mi propio
vástago.
Cosa de la
cual, a veces, me arrepiento por haberle traído a éste antro de
mundo.
La cadena de
eslabones de la que se nutre el inhumano y cruel capital y que
nosotros
poco a poco
vamos adhiriendo más y más carnaza para sus perversos planes
insaciables.
Ajeno al
infierno terrenal en el cual, por mi causa yo sería participe
posteriormente,
él seguirá
su camino y poco a poco irá comprendiendo que tal solo es un eslabón
más...
Espero que no
yerre, tropiece, caiga y cometa los mismos errores que cometí yo,
y consiga, a
su manera, hacer realidad todas las metas que se vaya imponiendo a si
mismo.
Que ciega,
callada y sorda está la justicia en agitados tiempos que corren
Cuando el
capital, empachado de poder, despliega sus largos y corruptos
tentáculos,
secuaces sin
escrúpulos, absorbiendo presidentes de gobierno, países,
continentes.
Y
orgullosamente, algunos de esos eslabones podridos, lo llama
globalización.
jueves, 24 de febrero de 2011
Solo sé que
Fuiste tú, toda tú.
Pero no sabría, ahora mismo, cuando mi cuerpo y mente,
vagan en el entorno taciturno y árido
en el cual han recaído por tu ausencia,
que parte de ti fue la primera en la que se fijaron mis ojos.
Los tuyos tal vez.
Tu cintura esbelta y mágica de rosa rociera.
Tu pelo ondular al viento, emulando la madre tierra.
Esa aureola que te rodea llena de esencia de olores prohibidos.
La majestuosidad, seguridad y arrogancia en tu caminar.
La dulzura de tu voz, cual ruiseñor en primavera.
Ese conjunto de ti misma que te define como mujer.
O tal vez será.
Que fueron mis sueños llenos de espejismos laberínticos
y pensamientos vedados, los que te encumbraron y dieron a luz.
Y esa primera vez al verte, fuera de mis fantasías,
convertida en un ser real al que poder sentir y enamorar.
¡Solo sé que fuiste tú, toda tú!
martes, 22 de febrero de 2011
Anoche soñé
Que éramos tres,
un radiante y puro amanecer,
y una nueva oportunidad.
¡Tal vez!
El viento me trae, entre jirones de cielo estrellado,
frases y sueños llenos de esperanza y paz;
tres siluetas se recortan en el horizonte, de fondo el mar,
dedos entrecruzados y candorosos unidos van.
ilusiones no natas esperando despertar,
ser liberadas de la cárcel donde habitan,
compañeras inseparables de la soledad y el silencio;
escalofríos de dolor y placer que vienen y van.
El ayer, cual paisaje borroso e inanimado,
colgado en una pared descolorida de mi alma quedó.
El presente no entiende mi autómata forma de actuar
y el futuro espera ansioso hacer esos sueños realidad.
¿Por qué?
Por mucho que los muertos
se afanen en correr y correr,
para esconderse en sus sueños
de hiel y miel.
Nosotros, mortales como ellos,
les alcanzaremos
y seguiremos su mismo sino.
En sus tristes y abstraídas miradas,
infinitos ¿por que?
Tiemblan mis labios marchitos
y ellos con su silencio
ya les han respondido.
Y es que el ¿por qué?
Al final del ¡todo!
Cuando la ¡nada!
Acuchille nuestro sino.
En esas entremedias.
A lo que denominamos.
¡Vida!
El ¿por qué?
¡Tanto sufrimiento y desatino!
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