Cuando
noto tus labios y tu lengua recorrer todo mi cuerpo,
no
hay centímetro de todo mi ser que se escape de tu boca,
me
siento estremecer y tus manos le van marcando el camino.
Llego
al climas total y todos mis flujos internos salen a la superficie.
Luego
me repente me despierto y de nuevo los recuerdos me atormentan,
dejaste
de existir en ese ayer, cuando la brisa de la esencia de toda tú
ya
no me acariciaba como antaño, pasaba simplemente de largo, sin
mirar,
me
atravesaba, como la nada a la oscuridad, sin un ápice de amor y
candor.
De
nuevo mi soledad es la única que realmente me arropa cariñosamente
y
se sonríe para sus adentros, en el fondo me quiere, por entero, para
ella sola
y
le tiene celos hasta a mis propios sueños, vigilante siempre está a
cualquier detalle
que
le pueda parecer extraño y fuera de lugar en su mundo lleno de
melancolía.
Ahora
cuando el tiempo ha quedado encallado en la memoria de mi testa,
esas
imágenes, pensamientos, ilusiones ya pasados y consumidos
van
poco a poco quedando tan solo varados en esas fantasías agridulces
y
me quedo con la esperanza de que con la muerte desaparezca todo
ello.
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