Me miras e intentas filtrarte en mis neuronas para absorber todos mis recuerdos,
sensaciones a flor de piel, sentimientos ya pasados y otros aún por nacer
para hacerlos a su vez tuyos también, esperando emerger y tener vida propia.
A veces tengo tantas ansias de ti que mi propia ansiedad me retiene y refrena;
el miedo a lo nuevo, quedar prendido de toda tú, me acobarda dar el salto.
Hacia ese paraíso terrenal forjado día a día, cuerpo a cuerpo, espalda contra espalda;
complicidades envueltas en el aire que el viento esparce hacia un futuro incierto.
Fijo mi mirar en el horizonte observando como éste se junta con el mar
y a su vez todo el conjunto de ensueño se fusiona con la bóveda celestial.
Y a mi mente vienen fugaces imágenes de dos cuerpos que ajenos al todo
recrean sin pretenderlo tal espectáculo anteriormente descrito, entre jadeos y susurros.
Mientras el tiempo pasa, cual espectador distraído, indiferente a tales acontecimientos.
¡Te quiero tan solo decir por enésima vez!
Que solo soy un imperfecto renglón más,
transcrito en el libro de la vida. que intenta sobrevivir a su manera
y que enarbola orgulloso la libertad del individuo por bandera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario